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Maria Daniela y Su Sonido Lasser en El Plaza

Maria Daniela y Su Sonido Lasser en El Plaza

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El Plaza Condesa

Artista(s)

Luces de colores y estroboscopios en El Plaza.

Después de 15 años de luces y lentes de sol sobre el escenario, la noche estaba puesta para ser una de las más grandes para Maria Daniela y su Sonido Lasser. Probablemente su presentación en solitario más importante hasta ahora, fue un sold out bien merecido para el dueto y lo sabían, pues tenían preparada toda una fiesta de cumpleaños.

Maria Daniela lucía como se supone que debería lucir la reina de la discoteca. Vestida con un abrigo que parecía sacado de Clueless, un montón de brillos, maquillaje neón, extensiones hasta la cintura y luces LED, Dani se fue derritiendo como mantequilla.

“Mi primera vez” encendió la fiesta y un montón de recuerdos entre los asistentes que la han seguido durante más de una década. Al principio nerviosa, “100 x hora”, “Carita de ángel” y “Duri duri” le quitaron lo que le quedaba de timidez para contagiar al público con sus mejores pasos de baile y coros agudísimos. 

El ambiente ya se sentía efervescente cuando se puso en pausa durante un intermedio que se sintió como una bocanada de aire antes de que viniera lo mejor. Para una de las canciones más esperadas, “Chicle de menta”, el dueto invitó a Marcela Viejo, ex Quiero Club y compañera de mil conciertos, para bailar la icónica coreografía y cantar el coro perfecto para insultar a los peores novios.

Pero el invitado que se llevó la noche sin duda fue Sailorfag, quien se adueñó de toda la atención con su inigualable estilo, para cantar con Dani, “Hey Bitch Lit”. Juntos inundaron el lugar de narcisismo fosforescente sin pedir ni una sola disculpa. Un combo de dinamita.

Alex Midi de Moenia también acompañó a Maria Daniela para subirle un poco más el volumen a la fiesta que explotaría con “Baila duro”, “Miedo”, drags sobre el escenario y, por supuesto, “Fiesta de cumpleaños”

Ya todo borroso, con las letras olvidadas y los pies punzantes, el público terminó cantando “Bailando”. ¿De qué otra forma iba a terminar un concierto como este? Una noche más rescatada por el inmutable y talentosísimo Sonido Lasser para celebrar una vida entre luces de colores y estroboscopios. 

Maria Daniela y su Sonido Lasser lo logró; una fiesta de electropop, en medio de la noche más cursi del año, odas a los malos novios y recuerdos adolescentes de tachas en la discoteca.

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