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Friendstival 2017 en Foro Niza 40

Friendstival 2017 en Foro Niza 40

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

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Foro Niza 40

Artista(s)

De cómo el público se adueña del Friendstival 2K17.

El sábado 30 de septiembre, se realizó la tercera edición del Friendstival, festival emergente que reúne talentos musicales sin importar el género.

Este año, nos encontramos con un festival en medio de una emergencia que rondaba aún en la cabeza y vida de todos, por ello, la cantidad de asistentes fue menor a la esperada en un primer momento.

El día comenzó con poco público que se acercaba al Foro Niza 40, por lo cual las actividades se retrasaron una hora más de lo planeado, ello esperando que más personas llegaran al foro y los músicos tuviesen oportunidad de presentar sus proyectos ante más asistentes.

Islas fue la primera banda en presentarse en el escenario. Con una propuesta común, demostraban que el talento emergente necesita práctica antes de asumir un lugar dentro de un festival. Un sonido prefabricado que muchos reconocemos dentro de nuestra música diaria, configuró al público sin asombro. El venue no rebasaba los 50 asistentes y los fotógrafos lograron colocarse en un buen lugar para la toma de fotografías, la organización falló, pues, no les otorgó un espacio para realizar su trabajo, cosa que más adelante generó conflictos.

La tarde continuaba y llegó al escenario Sadfields, agrupación que se muestra consolidada con su propuesta musical, seria y sin pretensiones que se conjuga a la perfección con su público. Sonidos sobrios y sin muchos arreglos que promueve una mayor comprensión de su concepto como banda. Tal vez, por ello, los asistentes hubiesen preferido escucharlos más tiempo y en un horario diferente, pues, fueron el primer gran acto de la tarde.

Con un show que superar, fue momento de Fishlights para subir al escenario. El público ya era mayor pero la banda se quedó corta con su momento. Un sonido musical repetitivo que tiene mucho que arreglar, pues el venderse como una agrupación con potencia debe ser recalcado en el escenario. Sin muchos esfuerzos conceptuales y copiando la fórmula que el post punk tiene desde hace años, este acto queda como mediocre, el más flojo de todo el festival.

A diferencia del acto anterior, Entre Desiertos dio muestra de cómo la música sin pretensión crea su propia atmósfera y, aunque no los conozcas, disfrutas sus canciones y te las apropias, lo cual es una de las máximas del arte contemporáneo. Después de un sin sabor musical, da gusto escuchar proyectos comprometidos con su sonidos.

Mucho se puede decir de Big Big Love, sin embargo, su explotación en la escena crea dentro del público agotamiento, ya que no presentan nada nuevo. El momento más relevante fue escuchar a su frontman dar un discurso vacío sobre la ayuda después del sismo. ¿De qué sirve consolidarse dentro de una escena si el sonido no progresa y se convierte en una sátira de sí mismo? Esa pregunta queda después de un show que no aporta nada al crecimiento de una banda a la cual ya se le exige algo nuevo y no solo caras chistosas al tocar y cantar.

Policías y Ladrones es ese grupo de músicos de los que no esperas nada pero te ofrecen un show tan limpio que te impresiona. Sin grandes letras o experimentación musical, se puede pensar que son una banda sencilla pero ahí está su mayor aportación, crean un género propio y ello modifica todo su discurso musical. Están cerca de dar el salto a una banda que marque pauta dentro de la escena nacional y lo hacen sin ruido y grandilocuencias. El punto flojo, su cover a “Heroes” de David Bowie, un gesto a la ayuda humanitaria pero una traducción e interpretación mala.

Tijuana Panthers es una mezcla agresiva de géneros musicales de los cuales es imposible resistirse para bailar, ese es su gran talento, con una sola canción trajeron el baile a Niza 40. Con un set que duró 20 minutos más de lo previsto, sorprendieron a quienes los conocían y a quienes esperaban el acto principal. Sin gran producción y concentrados en su sonido, conquistaron el foro y se espera su regreso en poco tiempo.

Eran las 21:10 H cuando el acto anterior terminó pero no fue sino hasta las 22:40 H que el acto principal subió al escenario. Una serie de problemas de logística y de sonido no detuvo las intenciones de los daneses de conquistar la Ciudad de México, tras su paso por Guadalajara y Monterrey.

Sleep Party People la banda que le dio el sentido a un festival sin pies ni cabeza, por ello, su retraso fue un guiño para recalcar que la música puede con todo, incluso con una producción con complejidades. Su sonido crea una atmósfera diferente, pues, combinan sonidos con el pensamiento de generar una idea potente que le dé sentido a su música. Así, un repaso por toda su discografía, puso las emociones en un termómetro que te llevaban desde las lágrimas hasta el baile intenso. Brian Batz y compañía destrozaron sus instrumentos pero reconstruyeron a una audiencia que estaba cansada después de un largo día.

Hora y media de show que fue un parpadeo, así cerró el festival. Una descarga de sentimientos que dejó al público sin fuerza para continuar, tal vez por ello, nadie se preguntó por Blackbird Blackbird pero no era necesario la música triunfó como siempre, más allá de los problemas y de una organización que se quedó corta para atender a su audiencia, demostrando que el dinero importa más que la música y su público.

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