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El Lunario se rindió ante Chet Faker

El Lunario se rindió ante Chet Faker

Cortesía
Sicario

11/Oct/2014

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Lunario del Auditorio Nacional

Artista(s)

No importó el tráfico, la lluvia o el tener que guardar energía para el primer día de uno de los festivales más importantes de la Ciudad de México, el pasado viernes 11 de octubre un llenísimo Lunario cayó ante los pies del australiano Chet Faker.

Minutos después de las 10 de la noche el concierto dio inicio no sin antes recibir a Nicholas James Murphy, mejor conocido como Chet Faker, con gritos y aplausos, lo que hizo que desde su primera aparición, el australiano se mostrara agradecido y contento por ver la respuesta del público.

Built on Glass es el primer álbum de estudio de Faker y la excusa para visitar por tercera ocasión nuestro país; de ahí, que el setlist que presentó incluyó algunos de sus primeros grandes éxitos como “I’m into you”, “1998” y “Drop the Game”, las cuales pusieron a todos a bailar con el particular sonido de Chet, beats electrónicos mezclados con ritmos del R&B que dan como resultado una música llena de groove.

Sin embargo, no fue sino hasta que sonó “No Diggity” cuando el público se entregó totalmente al australiano, quien para esta ocasión opto por una sencilla camisa blanca que contrastaba con su característica barba y con sus movimientos en el escenario, recordaba a un titiritero que movía cuidadosamente los hilos de cada uno de los beats para poner a todos a bailar.

Como parte de la presentación, Chet Faker se dio la oportunidad de improvisar. Pidió a los presentes un poco de silencio al avisar que crearía una canción justo ahí. Y así fue. Ante los ojos de casi mil personas, Chet seleccionó beats, loops y notas del teclado para crear una nueva pieza.

Lamentablemente, no todos los presentes apreciaron lo que sucedía, pues fue en este momento cuando el ritmo que el concierto había tenido bajo y varios aprovecharon para platicar y ordenar más bebidas.

Cabe mencionar que el look predominante entre los asistentes del género masculino fueron los gorritos beanie y largas barbas, probablemente para ir en el estilo del artista arriba del escenario.

En varias veces Chet Faker dejaba los sintetizadores para interactuar con el público, quien se volvía loco cada que el australiano hablaba, ya fuera para preguntar quien había ido a su primera tocada en México o quien tenía su nuevo álbum.

Un Lunario agotado, un público eufórico y un músico que transmitía la energía que le da el hacer música, eso fue la tercera presentación de Chet Faker, un concierto que seguro quedará en la lista de lo mejor del año.

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FOTO:

Cortesía
Sicario

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