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La esencia de Blonde Redhead en un disco

La esencia de Blonde Redhead en un disco

La relevancia de Melody of Certain Damaged Lemons y la evolución de Blonde Redhead.

La banda nacida en Nueva York tiene nueve álbumes de estudio, cada uno con una esencia completamente distinta, dada la inclinación del grupo por abordar varios géneros. Sin embargo, tres se han destacado en toda su carrera: 23, Misery Is A Butterfly y Melody of Certain Damaged Lemons. Todos publicados a principios de la década de los dos mil, uno después de otro, iniciando justo en el nuevo milenio con su quinto disco, cuya importancia es difícil de explicar, pues aunque es su primer éxito, fue hasta su siguiente proyecto –cuatro años después– que empezaron a posicionarse en las listas de Estados Unidos y el Reino Unido. A pesar de eso, ahora este es el material favorito de los seguidores de Blonde Redhead, no solo por sus éxitos sino por la relevancia histórica que los hizo posicionarse como una banda de culto. Razón por la que presentarán este disco de principio a fin este disco durante su show del lunes en el Foro Indie Rocks!.

Para entender el sonido de Melody of Certain Damaged Lemons debemos tener en consideración a toda la gente que estuvo detrás, como Guy Picciotto –quien a pesar de ser conocido como el alma de Fugazi– su trabajo como productor ha sido de lo más relevante. Esta fue la mejor colaboración que tuvieron con el músico –quien contó con la ayuda de Ryan Hadlock– haciendo una mancuerna que solo se volvió a repetir para el debut de Gossip.

Cuando se revelaron los detalles de este disco, muchos pensaron que Blonde Redhead seguiría con ese estilo parecido al de Sonic Youth o que incluso lograrían conseguir algo más agresivo, pero fue todo lo contrario. El disco se centra en un particular minimalismo de elementos, teniendo a los sintetizadores como instrumento principal. Además de un estilo más accesible, que iba del post punk al synthpop y que incluso tenía algunas características del twee pop o el avant de Sparks, pero siempre manteniendo un tono obscuro y complejo.

Aunque no cumplieron las expectativas del público en ese momento, lograron darle un notable giro a su música y hacer que sus seguidores cambiaran con ellos sin dar vuelta atrás, algo que pocos artistas pueden lograr. Muchos relacionaron la evolución de la banda con el accidente que tuvo Kazu Makino en 2002, pero todo empezó con Melody of Certain Damaged Lemons, el disco que marca punto y aparte en el trayecto de Blonde Redhead.

La presentación de Blonde Redhead, dedicada a este material, se hará el lunes 28 de agosto en el Foro Indie Rocks! con Rosk como la encargada de abrir la noche.

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