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A 40 años de 'Warm Leatherette' de Grace Jones 

A 40 años de 'Warm Leatherette' de Grace Jones 

El álbum de covers que fortaleció la identidad de Grace Jones, una estrella adelantada a su época.

Andrógino, dícese de la persona de rasgos externos que no se corresponden definidamente con los propios de su sexo según la Real Academia Española. Según la cantante compositora, supermodelo, productora y actriz jamaicana Grace Jones, es el lado masculino que protege su lado femenino, como cuenta en sus memorias. Es auténtica, ella lo sabe. 

Antes de Lady Gaga, LP o Pink existía Grace Jones para ejecutar cánones de belleza transgresores desde sus inicios en el mundo del modelaje. De carácter fuerte, versátil y autosuficiente, si bien empezó en las pasarelas, fue la música quien la conquistó y con la que logró más notoriedad. A inicios de los 70, no dudó en trasladar la estética de la moda y adoptar la imagen andrógina en las portadas de sus producciones. Fue el sello personal que la distinguió de las cantantes de música disco de la época, género que fue desarrollado en sus tres primeros álbumes: Portfolio, Fame y Muse

Llamada la sucesora de Donna Summer, su canción “I Need a Man” se volvió popular dentro de la comunidad gay. Sin embargo, pronto llegaría el ocaso de la música disco, lo que servía para reinventarse y ‘fundir’ su propia identidad con Warm Leatherette (1980), LP compuesto en su mayoría de covers de artistas contemporáneos a la época: The Pretenders, Roxy Music, Smokey Robinson, Jacques Higelin, Tom Petty y hasta Joy Division (en uno de sus lados B). 

Para ‘fundirlo’ hace 40 años atrás, ella interpretó y se apropió de las canciones de manera íntima, personal, con cierta elegancia que al pronunciar cada verso es notoria y que fue la bisagra perfecta para unir lo realizado con el aclamado Nightclubbing (1981). 

Warm Leatherette logró reunir los ritmos funk, reggae con el new wave y tener una carátula artísticamente apreciable jugando así con el aspecto andrógino que ella misma adoptó. Aparece sentada en medio, con los brazos cruzados y vistiendo una camisa que permite destacar los hombros, imponiendo autoridad y misterio. Las sombras con las que juega su maquillaje, para definir sus pómulos y las de su propia silueta también destacan en esta portada compuesta por quien fuera su pareja, Jean-Paul Goude. El título del álbum se inspira en una de las canciones que salió un par de años atrás por el precursor de la música electrónica, The Normal.

El lado A de esta producción empieza, precisamente, con "Warm Leatherette", trabajo funk y disco que denota también influencias psicodélicas. La melodía se vuelve bailable, amena, para que el pasar de Muse a esta producción no sea un cambio brusco. Lo más atrayente al oído es la manera en la cual la cantante alarga la palabra “Warm”, detalle que distingue completamente a la versión original de The Normal, que de por sí posee un estilo futurista y electrónico que conquistó a músicos como Trent Reznor y Suzi Quatro para sus respectivas re-versiones. Jones decide dejar esto de lado, para dar a conocer su lado más sensual y terminar sentenciando “rápido, hagamos el amor antes de morir”.

Se podría decir que la segunda canción, "Private Life", está a la altura de la misma cantada originalmente por Chrissie Hynde con The Pretenders. Con una introducción misteriosa y apoyada por el videoclip oficial de Jones, en el que se la ve a través de una máscara hecha a semejanza de la modelo, juega con el rol del amante a la que no le interesa el compromiso. “Tu matrimonio es una tragedia, pero no es mi preocupación. Soy muy superficial, odio todo lo oficial”, dice Jones mirando fijamente a la cámara, mientras sus ojos destacan y nos miran, como en una situación de complicidad, siendo consciente de su papel en dicha relación. No le interesan los gestos románticos ni el drama que el amor puede llevar consigo. Es esa forma de ver lo sentimental que se acopla con su manera de ser. Cabe recalcar que es en el lado B de esta canción que sacó como single, se encuentra otro cover, "She Lost Control" de Joy Division.

Si bien reclamaba no estar interesada en meterse en problemas románticos y dramas en "Private Life", en "A Rolling Stone", que vendría a ser la única canción co-escrita por Grace Jones para este álbum, confiesa que necesita amor, contradictoriamente a lo que ella pretende dar. Es una canción que permite ver que, a pesar que el la época disco haya acabado, “por culpa del negocio de la música blanca y heterosexual, que lo agotó de toda su negrura y homosexualidad, su crudeza y volatilidad, su original abandono contagioso y transgresor” como ella lo señaló en sus memorias, todavía queda esa alegría contagiante y ese espacio donde la artista, a pesar de los cambios, se logra desenvolver.

La canción "Love is the Drug" está compenetrada con su voz y posee un ritmo más rápido que el original. No tiene nada que envidiar a los elegantes de Roxy Music. Lo vuelve más dinámico, lo que resalta la potencia y tono de voz. El video musical es una obra de arte contemporáneo, donde se juega con la imagen de la artista entre diversas texturas y símbolos que recuerdan lo hecho por su co-director, Matt Forrest, en el video de "A Kind of Magic" de Queen

Además, ante la sociedad de 1980, el que una mujer exprese sus deseos sexuales mediante la música sonaba retador y liberador (“El amor es una droga y yo necesito sexo”), pero Grace Jones no deseaba complacer a nadie más que a ella misma. Incluso, ni acudió a hacer el video en mención. “Debía presentarse para hacer la voz, pero nunca lo hizo, así que convocamos a la top model Katie Spencer como suplente y filmamos solo sus labios para pronunciar las palabras”, subrayó el también co-director Bruno Tilley

Lo que será insuperable es "The Hunter Gets Captured by the Game" en la voz de Smokey Robinson y The Miracles, que Grace Jones intenta adaptar al repertorio del lado B de Warm Leatherette. Si bien lo vuelve en una pieza más fresca y contemporánea (por medio del notorio uso de la percusión), los arreglos y la pomposidad con los instrumentos de vientos y cuerdas que acompaña a Robinson ponen a la canción original en una valla alta. 

El guitarrista Barry Reynolds también realiza su aporte por medio de la canción "Bullshit". Además, es él quien permite lucirse en el tema, con un corto pero puntual sólo de guitarra. Mientras sintetizadores van y vienen, el susurro de Jones acompaña su hartazgo al cantar de que está “enferma y cansada de toda esta mierda” sin filtros. Solo siendo ella, quizá como reflejo de la forma en el cual se somete a autoterapia. “Siempre he sido mi propia psicoterapeuta desde que era muy joven. Me paraba afuera y hablaba conmigo mismo, hablaba de lo que me estaba molestando. Hay un elemento esquizofrénico, pero he aceptado esa parte de mí desde una edad temprana”, aceptaba en sus memorias. 

Jones lleva por el lado más reggae el tema de Tom Petty and The Heartbreakers, "Breakdown". Directa, le pide a su amor que sea franco, porque de definitivamente habrá un quiebre allí. “Está bien si me amas, está bien si no lo haces”, afirma como parte del cover. El teclado eléctrico también gana protagonismo. 

Para finalizar, la artista decide interpretar en francés la canción "Pars", pieza original de Jacques Higelin. No es la primera vez que canta en el idioma europeo, ya que también cuenta con su versión del clásico "La vie en rose". Con una adaptación más reggae y sin dejar de usar la mandolina como principal instrumento, logra sonar divertida, pero en realidad le dice a su amante que se vaya, a pesar de que todavía hay sentimientos por esa persona. Jones se despide con un “te amo” al aire, para marcar la conclusión de este material. 

Para ‘fundir’ su propia identidad, Grace Jones decidió ser ese “cuero negro caliente” que llegó para marcar historia hace 40 años, con Warm Leatherette (1980) y la transgresión, franqueza y elegancia que este álbum contiene desde la música como en su portada. Fue ese sello personal que trascendió épocas y generaciones que buscan en ella una imagen a seguir y, por qué no, igualar e inclusive superar.

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