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A 35 años del ‘Master of Puppets’ de Metallica

A 35 años del ‘Master of Puppets’ de Metallica

03/Mar/2021

Melenas, solos de guitarra y un virtuoso bajista protagonizan el punto más alto en la carrera de los amos del metal.

La década de los 80 puede ser recordada de muchas maneras. En el ámbito musical fue notorio el dominio de los teclados y los cantantes andróginos. Aunque también fue el período en el que el metal se renovó y alcanzó uno de sus mejores momentos. Durante esos dos lustros se convirtió en mucho más que un género y detonó un tsunami que permanece activo hasta nuestros días. Mientras que por encima de todos permanece en activo uno de sus máximos representantes: Metallica.

Los cimientos del género musical más pesado tienen sus orígenes en Black Sabbath y Blue Cheer. Desde finales de los 60 ambas agrupaciones se destacaron tanto por la temática demoníaca de sus canciones como por el estridente volumen al que ejecutaban sus instrumentos. Eso abrió pasó a otros conjuntos, en su mayoría ingleses, que tomaron la estafeta de los riffs de guitarra acelerados y el headbanging. Desde Judas Priest hasta Iron Maiden ganaron popularidad en todo el mundo.

De manera paralela también surgió el punk con sus altas dosis de energía y una vestimenta callejera que pronto fue adoptada por todos los jóvenes. Desde Ramones hasta Misfits mostraron que no era necesario ser un virtuoso de algún instrumento para ser músico.

Sería en 1981 cuando cuatro músicos novatos juntaron lo mejor del metal con lo más destacado del punk y así surgió uno de los conjuntos más importantes de la historia. Desde el nombre, robado de un fanzine, queda clara la intensión sonora de los integrantes. Metallica también hizo historia porque de inmediato logró darse a conocer, al menos dentro del circuito subterráneo.

¿La mejor alineación de una banda de metal?

Con dos álbumes bien recibidos y que hoy son considerados dentro de los mejores en el desarrollo del rock, el combo que cambió a Los Ángeles por San Francisco como su residencia estaba en su mejor momento. Inclusive su formación era un dream team con músicos de máximo nivel en cada instrumento. James Hetfield (guitarra y voz), Lars Ulrich (batería), Kirk Hammett (guitarra) y Cliff Burton (bajo). Pero aunque ya se encontraban en su punto más alto demostraron que todavía era posible llegar a nuevos límites.

El 3 de marzo de 1986 llegó a las tiendas de discos uno que desde su misteriosa portada captaba la atención. Un cementerio de cruces blancas con dos nubes rojas en forma de manos son la señal de que algo fuera de lo normal se encuentra en su interior. Y precisamente así es aunque el golpe no es directo. La inicial “Battery” abre con un par de guitarras que de manera paulatina abren el terreno a los demás instrumentos. Es un breve preludio que se extiende por un minuto para finalmente dar pie a la avalancha de sonidos.

Aunque en sus inicios se catalogó a Metallica como un conjunto de trash metal, en Master of Puppets domina un estilo veloz pero limpio. El cuarteto todavía no caía en las garras de Bob Rock ni renunciaba a los solos de guitarra como haría en siguientes trabajos. Aquí todavía eran unos veinteañeros que vivían de hacer giras en camionetas y beber cerveza hasta el amanecer.

Mientras que el segundo track en aparecer es el que le da nombre al LP. Es una magna ópera de ocho minutos que representa lo mismo que “Bohemian Rhapsody” para Queen. La canción está inspirada en el poder que las drogas ejercen sobre las personas aunque de forma paradójica es lo que le ocurriría a Hetfield con su adicción al alcohol como lo muestra el documental Some Kind of Monster de 2004. Aunque lo cierto es que la canción es catalogada hasta el presente como una de las mejores en la historia del metal. Sus pasajes van de la máxima furia a la relajación y de regreso.

La despedida del bajista supremo

Por su parte, el tercer álbum del combo también es recordado por un hecho fatídico que los marcó por siempre. Un accidente automovilístico en la madrugada del 27 de septiembre de 1986 terminó con la vida de Burton. Uno de los bajistas más talentosos que ha conocido el rock falleció cuando apenas tenía 24 años y un futuro prometedor. Aunque como epitafio involuntario dejó la instrumental “Orion” protagonizada por un solo de su instrumento de cuatro cuerdas que a la fecha provoca melancolía en todos los fanáticos.

Son un total de ocho composiciones propias las que se escuchan durante poco menos de una hora. No hay puntos débiles porque es un trabajo completo sin canciones de relleno. Desde entonces en uno de los álbumes predilectos de las bandas de metal que han surgido. Desde Slipknot hasta la más joven que en estos momentos ensaya por primera vez en cualquier ciudad del mundo. Además propició fenómenos como Apocalyptica que combina la pesadez con la música clásica.

El disco es una muestra de, tal vez, el punto más alto que alcanzó el cuarteto en su carrera. Después llegaron otros trabajos que vendieron más y fueron exitosos a nivel comercial pero no se puede afirmar lo mismo de su calidad. Aunque Metallica no ha envejecido de la mejor forma, Master of Puppets se mantiene igual de vigente que el primer día de su lanzamiento.

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