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A 10 años del 'Biophilia' de Björk

A 10 años del 'Biophilia' de Björk

A una década de llevar la tecnología hasta sus últimas consecuencias…en favor de la naturaleza.

Mientras Björk se encontraba en la gira de promoción de Vulnicura (One Little Independent, 2015) la cantante sorprendió tanto a prensa como a fans al declarar que estaba molesta; pues no fue sino hasta este disco que estaba dedicado a su divorcio con el artista Matthew Barney, que la audiencia en general le volvía a abrir los brazos. Esto solo es una muestra de lo adelantada que siempre ha sido la islandesa, no siempre sus ideas son precisamente innovadoras, pero lo cierto es que nadie más se atreve, hasta que ella da el paso.

Tras varios años en los que, preocupada por la situación económica de su país, y como esto tendría un impacto ecológico en la nación que la vio crecer creo la fundación Nattura, (con una canción del mismo nombre), hizo alianzas entre compañías que otorgaban dinero a proyectos sustentables y finalmente hizo un maratón de karaoke en el juntó cerca de 40 mil firmas que llegaron a manos de la primera ministra de Islandia. A la par nunca dejó de hacer música, pero sabía que no podía actuar sola: necesitaba una nueva tecnología para acompañarla. Biophilia su séptimo trabajo, es el primero catalogado como “disco app” en la historia de la música.

El álbum no tuvo lanzamiento formal, y es por ello que este es uno de los trabajos menos vendidos de la productora. Primero apareció en la tienda de Apple, al adquirir el disco adquirías la app, que era más bien una excusa para crear instrumentos, juegos y explicar de manera casi didáctica como la ciencia y la naturaleza están lejos de ser enemigas. Posteriormente el disco fue saliendo poco a poco en los mercados musicales alrededor del mundo, para finalmente tener una edición normal en cd y una edición box set que incluía un rompecabezas del ADN.

El trabajo es una amalgama de metáforas que explican diversos temas: la materia oscura, placas tectónicas, virus, rocas, energía, el ciclo lunar y la ciencia en general; todo ello acompañado de beats, cuerdas y en su mayoría nuevos instrumentos: La bobina de Tesla sirve para hacer bases de bajo electrónico, unos péndulos que acorde al movimiento rotatorio de la tierra mandaban señales midi para hacer sonar un harpa y la creación del Gameleste, una aplicación con la que se compusieron varios temas y que era tocada en vivo desde el iPad, porque también fue una innovación en aquel tiempo crear aplicaciones de sonido en alta fidelidad.

Este también es, tristemente, el último trabajo de la islandesa en compañía de su fiel compañero musical y posiblemente el productor que más la acompaño en aventuras, Mark Bell. Este aportó programación en algunos temas y es co-autor del gibberish hecho canción “Dark Matter”, si existe algún motivo para regresar a esta obra podría ser su simple participación en esta.

El disco inicia con "Moon" que repite ciclos lunares en acordes  de 16/4 y que, pese a que es un tema difícil, barroco y cansino es uno de los favoritos en streaming. “Crystalline” es ya de sus clásicos, con varios cambios propios del breakbeat y con un final enérgico que devolvió la esperanza (por un momento) a los fans de verla bailar de nuevo.

“Cosmogony” co-escrita con Sjón, es una bella analogía de la creación del universo y en vivo se escuchaba de otro planeta, acompañada de su coro de mujeres islandesas. Antes de trabajar para Rosalía, El Guincho pasó por el estudio de la compositora en dónde se aprecian algunos ritmos del productor en la tierna Virus. La parte más experimental del disco viene con “Sacrifice” y “Thunderbolt”, ambas creadas a partir del sonido producido por la luz y energía: la primera destinada al rave y la segunda uno de sus temas más enigmáticos, con una construcción que va constantemente hacia arriba, para simplemente terminar.

El disco no tuvo la aceptación de muchos, pero si logro que el tema más personal del disco destacara, “Mutual Core” está inspirada en la decisión de su hija de elegir en qué lado del continente deseaba estudiar, ello sirvió de excusa para hablar de la separación de la tierra que formó los continentes que ahora conocemos, todo ello acompañado de un beat co-escrito por Matthew Herbett y 16bit. El video creado por Andrew Thomas Huang fue la antesala para lo que veríamos después en videos de FKA Twigs o Lil Nas X dónde animación y realidad se unen para crear distintos y singulares universos.

Al final del día este disco si tuvo gira, una que curiosamente era bastante discreta en cuestión de producción pero que a la fecha es una de las favoritas de los fans por el ensamble, arreglos y setlist. Hoy es un trabajo que permanece como app en la colección del Museo de Arte Moderno en Nueva York y es un disco que con el tiempo, encontrará su lugar. Justo como sucede en la escuela, al final no todas las materias son de tu agrado, pero al revisarlas con cuidado sabes que el conocimiento es una fuente de ayuda para cualquiera. Mientras tanto Björk continua en la construcción de si misma, a veces conecta con la gente, a veces no, pero nunca deja indiferente.

No es una revista, es un movimiento.