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Oldboy de Spike Lee y la vengativa sombra de un filme surcoreano

Oldboy de Spike Lee y la vengativa sombra de un filme surcoreano

30/Jun/2014

Oldboy

Spike Lee

Josh Brolin, Elizabeth Olsen, Samuel L. Jackson

Good Universe, Vertigo Eentertainment, 40 Acres & A Mule Filmworks

EUA, 2013

No cabe duda de que la venganza más exquisita es un cuento chino, o en este caso surcoreano, como lo corrobora la más reciente película del director estadounidense Spike Lee. No es un secreto, la nueva Oldboy ni se acerca al cómic ni supera a su antecesora, dirigida por el sublime monje de la violencia exquisita Park Chan Wook.

Esta nueva versión de la película homónima fue dirigida por Spike Lee y escrita por Mark Protosevich, mientras que los roles protagónicos corrieron a cargo de Josh BrolinElizabeth Olsen y Sharlto Copley.

La trama se sitúa en 1993, cuando el alcohólico y soez ejecutivo Joe Doucett (Brolin) echa a perder un negocio potencial con un cliente por el intento de fornicación a una novia ajena. Tras una inmunda borrachera barroca, de teporocho que se vomita a si mismo y luego se duerme en la banqueta, Joe acude al bar de su amigo Chucky (Michael Imperioli) que le niega la entrada por encontrarse tan mal. Bajo la lluvia, Joe juguetea con un pequeño pato-Buda de juguete que comprara para su hija en el cumpleaños que pospuso debido a su negocio-borrachera. La extraña fisonomía de una chica de paraguas amarillo será lo último que este alcohólico antihéroe verá antes de desaparecer.

La venganza se articula de forma idéntica a como la concibiera Park Chan Wook en su versión. Al igual que el Oldboy original, Brolin despierta en la habitación de un hotel aislado y se da cuenta que está preso; a partir de un televisor que han dejado cerca de él se entera de que su esposa ha sido brutalmente asesinada y de que su hija fue puesta en adopción.

Aquel esquizofrénico cautiverio provocará en el personaje un apetito de terrible venganza y, al mismo tiempo, el anhelo de recuperar a su hija, a la cual antes no valoraba. La acechanza de un enemigo misterioso, la dulzura de la joven Marie Sebastian (Elizabeth Olsen) y el enredo de martillazos portentosos y torturas extremas, todo a imitación de la Oldboy de Park, son lo que dotan de cuerpo a este filme.

Los errores de Spike son obvios e incluso se vuelven groseros. El primero quizás es de génesis: querer adaptar Oldboy al contexto estadounidense. El sake no va bien con hamburguesa y patatas; se puede intentar pero el resultado será una mezcla poco afortunada.

El más grande error del director es haber calcado cuadro por cuadro el filme original, a la par que intentaba crear secuencias más novedosas que las de su contraparte surcoreana. El tercer error es de carácter más filosófico, el tratamiento existencial que Park Chan Wook diera en torno a los temas de la moral y la venganza se ve muy diluidos en la versión americana.

Sin embargo, no todo es malo en torno a este reconstruido Oldboy. Son de destacar las actuaciones de Brolin y de la sensual Elizabeth Olsen. Quizás quien no haya visto la versión anterior podría deleitarse bastante con esta cinta, cosa que no nos sucede a los necios que vivimos de saudades añejas y de otras venganzas cinematográficas.

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