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Retrospectiva Óscar Mendéndez: Todos Somos Hermanos y México Bárbaro

Retrospectiva Óscar Mendéndez: Todos Somos Hermanos y México Bárbaro

13/Ene/2014

La Cineteca Nacional le rendirá homenaje a uno de los grandes críticos políticos y sociales de nuestro país, cuyos argumentos han sido plasmados en más de sesenta documentales. A partir del 9 de enero y hasta el 22 de este mismo mes, la retrospectiva Óscar Menéndez tendrá lugar en la Sala 9 (Juan Bustillo Oro) de este recinto.

El cineasta mexicano, que estudió séptimo arte en Praga, capital de la antigua Checoslovaquia, ha sido crítico del régimen autocrático nacional desde mediados de los sesenta, pasando por los acontecimientos sociales más importantes de nuestro país, hasta la sublevación del EZLN en Chiapas a principios de los noventa. En su trabajo, Menéndez se ha caracterizado por enaltecer las costumbres de los pueblos y defender los derechos de los marginados al igual que traer a un foro de discusión más abierto las problemáticas sociales que necesitan de una atención nacional.

El jueves en la noche, durante la inauguración de su retrospectiva, el cineasta presentó al público dos de los veintitrés documentales que serán parte del ciclo. El primero fue Todos Somos Hermanos (1965), mediometraje que recuenta la inquietud de los progresistas estudiantes universitarios producto de la inconformidad con el entorno político y social de aquella época, presagiando los más potentes movimientos estudiantiles del 68. Documental con un mensaje importante, aunque estéticamente puede representar un reto para los no iniciados en el trabajo del director con tomas basadas en fotografías de archivo y grabados de artistas del Taller de la Gráfica Popular como Arturo García Bustos.

En este filme, la imagen en cinta super 8 hace a la época más parecida a los documentales que uno está acostumbrado a ver sobre la revolución mexicana; sin embargo, esta calidad “polvosa” de las imágenes es un recurrente en la obra del director, puesto que le da un sentimiento mayor de marginación y olvido a sus temas y sujetos; quizás la cualidad que necesitan para llamar más la atención.

El segundo documental presentado en persona por Óscar Menéndez fue México Bárbaro, una fascinante e impactante vista hacia el mundo de los esclavos y sus dueños caciques del henequén en Yucatán durante los últimos años del Porfiriato. Para los que no estábamos familiarizados con este capítulo de la historia, México Bárbaro es suficiente para justificar personalmente a Emiliano Zapata y sus alzados del sur. Un grupo de cincuenta señores yucatecos, los llamados “reyes del henequén”, se escondieron por muchos años en las gentilezas de la semántica (no eran llamados esclavos, eran “personas pagando sus deudas”) y explotaron a su placer a los mayas y a los yaquis.

Recomiendo mucho el trabajo del señor Menéndez y aquel que tenga la oportunidad de visitar su retrospectiva en la Cineteca quedará genuinamente intrigado. Hay pasajes en nuestra historia, de alguna época o algún lugar, que pueden resultar muy interesantes.

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