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Genesis y Lady Jaye: La balada de un amor industrial, quirúrgico y más allá de los géneros

Genesis y Lady Jaye: La balada de un amor industrial, quirúrgico y más allá de los géneros

14/Jun/2012

Genesis P. Orridge un polémico artista británico, un caballero que amó a su dama con gran pasión y ternura; un hombre con dos grandes pechos... ¡Vaya que sí!  La Balada de Genesis y Lady Jaye (2011) es su película; también es una historia sobre música experimental, sobre cirugías estéticas, pero sobre todo, una historia de amor.

Genesis P. Orridge y su adorada Lady Jaye fueron una pareja de perfomanceros y músicos que se amaron de forma tan peculiar que, como en algún mito platónico, decidieron llevar su pasión metafísica a otro nivel: operarse para homogeneizar sus figuras.  Sí, así como lo leen. Una serie de modificaciones faciales y anatómicas (pechos iguales, labios y narices, entre otras transformaciones) en pos de unir sus cuerpos en una misma y celestial figura.

La Balada de Genesis y Lady Jaye dirigida por Marie Losier es un documental que contrasta la carrera contracultural de Genesis con su amor por la artista independiente Lady Jaye Breyer (con todo y el asunto de lo quirúrgico). Pero más allá de eso también encontramos la documentación de una interesante y poco conocida escena de la música underground. Genesis es el fundador de la primera banda de rock industrial de la historia, Throbbing Gristle; agrupación que ha dejado una marca importante en esta escena, al punto que su influencia llega a hasta agrupaciones como Ministry y Nine Inch Nails. Todo esto, sin olvidarnos de su crucial aportación en la música techno. Orridge ha sido un visionario en diversos terrenos del arte; además de músico es un escritor que durante largos años estuvo obsesionado con la generación beat. Incluso vivió con un poeta beat en algún rincón de Europa. El documental rescata muchas de estas facetas del controversial Genesis y otras menos populares.

Algo muy interesante de esta película es la importancia que adquiere Lady Jaye dentro del documental, dentro del universo de Genesis. A pesar de que ella no fue una figura representativa de un movimiento cultural (como el industrial, en el caso Orridge), su misteriosa y cálida relevancia se vuelve una luminosa visión, la representación del amor. A partir de entrecortados fragmentos de arte visual, colores pop y exploraciones de sonido noise, la cinta nos relata esta historia de amor de lo menos convencional y nos adentra hacia su místico desenlace.

Este documental, que anteriormente estuvo en Ambulante, ha seguido dando de qué hablar, ahora a través de las salas alternas de la Cineteca Nacional. Una película que confronta al espectador con muchos tabús sobre la belleza, la moral, el arte y sobre todo el amor. Una buena recomendación para esos lovers no tan a la antigua, con una pizca de gusto cronenbergniano, que buscan la idea del amor más allá de las formas convencionales.

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