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Sexy Baby #MICGénero2013

Sexy Baby #MICGénero2013

05/Sep/2013

Sexy Baby

Jill Bauer, Ronna Gradus

Winnifred Bonjean Alpart

EUA, 2012

Two To Tangle Productions

La era cibernética y las redes sociales han cambiado a tal grado nuestra sociedad que a veces es difícil darle seguimiento a todos y cada uno de los aspectos que han sido afectados por esta revolución digital. Uno de ellos es el desarrollo sexual adolescente; donde la ubicuidad de la pornografía en el internet, conjuntado con una cultura que idolatra lo sensual y lo sexy, está convirtiendo a los muchachos y muchachas en personas bastante precoces para su edad.

Es en este respecto que las documentalistas Jill Bauer y Ronna Gradus presentan como primer espécimen de investigación a Winnifred, una chica de 12 años y neoyorkina pero en serio: judía y viviendo en Manhattan. La chica jura que no ve pornografía puesto que le causa asco; al contrario de sus compañeros, donde más de la mitad (incluyendo mujeres) traen apps en su celular para este fin.

Sin embargo, la cultura del sexo parece envolver a Winnifred y a sus compañeras. Mientras puede ser que en verdad no vea pornografía; inconscientemente busca emular la cultura porno, vistiendo mallas con falda corta y mega tacones, y en general obsesionada por ser "sensual". Lady Gaga y su influencia es analizada, y aunque no parece muy diferente a Madonna en los ochenta, la clave hoy en día es: el internet. Winnifred deja la gimnasia y enfoca su atención en otras cosas como sesiones de fotos "sexy" con sus amigas.

El caso de dos otras mujeres también son documentados en Sexy Baby. La tímida maestra de 22 años, Laura, se encuentra obsesionada por realizarse la operación de labioplastia, una intervención que reducirá el tamaño de su “flor”. Ella siente que su novio la presiona a parecerse una estrella porno; es notorio que ya ha tenido una rinoplastia y tiene la tez naranja gracias a los bronceados artificiales. Finalmente vemos a Nichole, una ex actriz de porno (“Nakita”) de 32 años que ahora da clases de “pole dance”; al parecer sus prioridades han cambiado y lo único que quiere es tener un bebé con su esposo que tiene cuarenta años; “traen prisa” dice Nichole.

Sexy Baby hace más preguntas que sugerir respuestas; Nichole, una mujer inmersa en la industria del sexo por años es el personaje más simpático; tanto sexo no ha hecho mella en su humilde forma de ser. Laura, en cambio, tímida y amable es la más fácil de controlar por agentes externos. El sexo vende, es una fórmula que no va a desaparecer; quizás los factores que determinan la conducta ya están dentro de cada quién.

No es una revista, es un movimiento.