Of Montreal presenta "Feminine Effects"

Of Montreal continúa con la promoción de Daughter Of Cloud , una compilación de rarezas y lados B. Y hace poco estrenaron el video del segundo sencillo "Feminine Effects", donde tuvieron la participación de la guapa y talentosa Rebecca Cash. Kevin Barnes tardó en encontrar la voz perfecta que interpretara esta canción, sin embargo el resultado es excelente... ¡Disfrútenlo!

Conviértete en el director del nuevo video de Nike SB

Continuando con el apoyo al deporte del skate, Nike presentó su nuevo video interactivo para su linea Nike SB, el cual está grabado en tecnología 360° donde ofrece la oportunidad a los usuarios de convertirse en el director del vídeo con los mejores skaters del mundo.

En este videoclip participan Paul Rodríguez, Shane O’Neill, Theotis Beasley, Justin Brock, Donovon Piscopo y Youness Amrani.

Para formar parte de esta gran experiencia, entra aquí.

LA MÁGICA DESTREZA DE TWO FINGERS

Two Fingers

Stunt Rhythms

Big Dada

2012

El DJ y productor brasileño Amon Tobin (también conocido como Cujo) lleva un buen rato jugando con los oídos de sus fans. Empezó su carrera hace más de 10 años  y ha sacado hasta la fecha 8 álbumes de estudio en los que ha mezclado géneros como el drum and bass, dubstep, hip hop, garage, y se ha convertido a través de los años en un virtuoso de la manipulación del sonido. Utiliza patrones complejos, sampleos, líneas de bajo, cajas de ritmos, diversos software, modifica frecuencias, tiempos, mete efectos aquí, allá y acullá,  y compone música como un verdadero diseñador de sonido.

En 2009 Tobin se unió con su discípulo Joe “Doubleclick” Chapman bajo el seudónimo Two Fingers  y juntos lanzaron su álbum debut homónimo. En octubre de este año el dúo sacó su segundo disco, Stunt Rhythms: una mezcla de sonidos galácticos, que a veces suena como soundtrack de película de ciencia ficción y otras, como soundtrack de juego de video. La mayor parte de este álbum fue producido únicamente por Tobin.

El disco abre con "Stripe Rhythm”, tema en el que abusa del bajeo sin piedad y lo revuelca despiadadamente para después continuar mezclando  unos beats muy potentes y sucios en “Snap”. “Defender Rhythm” y “Fools Rhythm” son precisamente rolitas como de video juego en las que Tobin juega con secuencias sonoras intercaladas con capas y capas de sonidos entremezclados creando una total bomba auditiva. “Magoo” -que ya no tarda en aparecer como tema de algún comercial para teléfonos celulares o algo que tenga que ver con teconología- y “101 South” con sus influencias hip hoperas, son  una excelente demostración  de la gran cantidad de texturas que es capaz de crear  este virtuoso productor/DJ.

“Lock 86” y “Little Brat” son tracks que pondría un DJ las 5 de la mañana en un antro para acabar por completo con lo que queda de la cordura de su audiencia. Por si estos temas no fueran lo suficientemente prendidos, luego viene la implacable “Razorback” con su dubstep desmembrado, reconstruido y llevado a los límites de la imaginación. Cuando nuestros oídos creen que ya no pueden con más, llega “Deep Jinx” a rescatar el día, a hacer volar nuestra mente, a hacernos sentir que flotamos sin rumbo, sin tiempo ni espacio. Es un tema que se antoja como para escuchar a bordo de una nave espacial. El disco parece terminar ahí pero existe una segunda parte que contiene 8 bonus tracks  totalmente bañados de hop hop, siendo los más destacables “Smurf” y “Rock Scissors”. Aquí el dúo demuestra no sólo  su gran habilidad y destreza para manipular sonidos, sino también para crear diversas atmósferas.

Stunt Rhythms es un disco meramente instrumental -a diferencia del anterior-, que lleva pegada la etiqueta experimental que tanto caracteriza a Tobin. Si tus oídos no están calibrados y no quieres pasar momentos de intensidad sónica real, no lo escuches. Una vez que entras en el viaje de Stunt Rythms ya no hay vuelta atrás. Jamás volverás a escuchar la música electrónica de la misma manera después de haberte expuesto a la  magia de Two Fingers.

Escucha "101 South"

Enjambre complació a los huéspedes del Auditorio Nacional

{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}

El viernes 30 de noviembre del 2012 había llegado, era una fecha que muchos tenían marcada en su calendario y que esperaban con ansias, la razón de ello era que en dicho día se daría el primer concierto de Enjambre en el Auditorio Nacional. A pesar de que la cita era a las 20:30 hrs., dos horas antes los alrededores del foro ubicado sobre Reforma estaban llenos de fans del grupo, adolescentes y niños en su mayoría, quienes se veían muy emocionados por estar a punto de acompañar a sus ídolos en un paso importante en su carrera.

El concierto comenzó puntualmente con la presentación de la agrupación uruguaya No Te Va Gustar, que abrió la noche con sólo cinco de sus temas entre los cuales sobresalió “Chau”, para después dejarle el escenario a Enjambre, no sin antes agradecerle por la invitación y la camaradería. Aunque el telonero pasó algo desapercibido por el público, lo hizo muy bien y sin tratar de robarse el show.

Antes de que el reloj marcara las 21:30 hrs. las luces se apagaron y justo cuando los asistentes eufóricos coreaban el nombre de la banda originaria de Zacatecas, sus gritos fueron interrumpidos por “Reflejo”, acompañado en su introducción por una animación en las pantallas que mostraba a los personajes ubicados en la portada de su álbum Huéspedes Del Orbe.

Antes de seguir, Luis Humberto Navejas (vocalista) aprovechó para agradecer a los presentes por acompañar a la agrupación en su primera vez en el Auditorio Nacional, y luego de decir “casa llena, corazón contento”, la música continuó con “Ausencia de cocina” en uno de los momentos más estridentes de la noche. Continuó “Dulce soledad”, la cual puso a cantar a todos a grito abierto y hasta hizo que uno que otro soltara una lágrima.

En una pausa, el cantante mencionó que los invitados especiales del concierto eran todos los asistentes y acto seguido sonó “Eliza mi hortaliza”, “Impacto”, “Madrugada” y “Cobarde” (antes de la cual, se le dedicó el concierto a un amigo del grupo quien sufrió un accidente en carretera cuando se dirigía a la Ciudad de México para asistir al Auditorio ese día). Luego de la dedicatoria, gran parte de la gente levantó una mano en señal de apoyo.

Casualmente, en esta fecha también se celebraba el cumpleaños de Ángel Sánchez (batería) y qué mejor regalo para él que las mañanitas cantadas por cerca de 10,000 personas que de esa manera le expresaban su cariño.

Los de Fresnillo se despidieron con “Último tema”, pero reanudaron de inmediato con “De nadie”, interpretada por Navejas y acompañado sólo por una guitarra acústica. Apareció en las pantallas la segunda parte del video que salió al inicio de la presentación, mostrando cómo terminaba la historia de sus personajes, y de inmediato comenzó “Somos ajenos”.

Cuando se sentía que el final estaba cerca, la banda tocó “Visita”, “Manía cardiaca” y “Cámara de faltas”, durante la cual Humberto gritó: “huéspedes del Auditorio ha sido un honor”. Sin embargo, quedaba el tiempo suficiente para un último tema y fue “Egohisteria”, en el que algunos integrantes de No Te Va Gustar se hicieron presentes para acompañar a Enjambre al mismo tiempo que el lugar se llenaba de papelitos de colores que caían por todos lados.

Con este gran concierto quedó claro que la popularidad actual de Enjambre no es casualidad, una moda o producto de la mercadotecnia, sino que se trata del resultado por un largo tiempo de trabajo y música bien hecha que llegó en el momento indicado.

LOS TRES: LEYENDAS INTEMPORALES

{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}

La noche del 30 de noviembre, algunos recordaron su juventud noventera no sólo con nostalgia sino también con energía, y aquellos cuya plenitud pertenece a esta década pensaron “esta sí es música, no como la de ahora”. Como es usual, los mexicanos expresaron su amor coreando las canciones en su totalidad y armando porras, pero pienso que hizo falta más locura. ¿Será que es tan intimidante, tan irremediablemente sangrona la colonia Condesa que muchos se sintieron cohibidos? Hizo falta el slam y los saltos multitudinarios. Sucede que la guitarra de Ángel Parra continúa tan limpia como hace 10 años, que el bajo de Titae Lindl sigue descarado y rocanrolero, y que en la voz de Álvaro Henríquez no se escuchan ni los estragos de la edad ni del alcohol. Sucede que tocaron sus éxitos no con el aburrimiento de quien cumple con el trabajo de complacer a su público. En su repertorio hay canciones que rebasan la categoría de hits e ingresan en ese nivel de obras maestras, y ellos lo saben, por lo que siguen explotándolas, ejecutándolas con fuerza como si se trataran de canciones nuevas que a penas se están presentando.

Tocaron “La Torre de Babel”: ahí es donde digo que hizo falta que mínimo alguien intentara subirse al escenario. La picardía en la guitarra de Ángel Parra fue confirmada y Titae tomó su contrabajo como los meros machos: con contundencia y precisión. Recorrieron algunos cortes de su más reciente producción Coliumo, como “Cárcel, Hospital y Cementerio”, canciones que normalmente son recibidas con impaciencia. Las ansias por escuchar a los clásicos pueden ser tan grandes, que no se le pone la suficiente atención al nuevo material que ofrece la banda. En el caso de Los Tres, sucedió todo lo contrario. A pesar de su difícil letra, el público no tuvo dificultades para hacerle segunda a Álvaro en “Hojas de Té”.

Para quienes se hayan consternado (aunque lo dudo) por el momento folclórico, en bandas como Los Tres son meras ramificaciones de lo que es su estilo. Álvaro Henríquez anunció a sus invitados como los que “mantienen vivo al folclor chileno”, y al escenario subieron Pepe Fuentes y María Esther Zamora, dos encantadores viejitos que cantaron a un lado de Los Tres algunas canciones tradicionales, un instante lleno de humor que no se quedó en la simple curiosidad.

Los asistentes se llevaron la mano al corazón con “Olor a Gas”, aquella extraña y agridulce canción. En “Amor Violento”, Álvaro exhortó a quienes llevaran pareja a que se pusieran eróticos, y yo vi a un jovencito derramando unas cuantas lágrimas, quiero pensar que recordaba a una ex novia. A la víspera de la toma de protesta de Enrique Peña Nieto (y también a la víspera de los disturbios callejeros), tocaron “La Primera Vez”, una declaración de odio para Augusto Pinochet y toda su progenie, canción que provocó algunas rechiflas con el ya presidente mexicano. El homenaje a México por parte de Los Tres no se limitó a decir que nuestro país era muy bello y que esperaban regresar pronto. Presentaron su agradecimiento con “Jefe de Jefes”, un cover de Los Tigres del Norte e incluyendo un fragmento en “La Espada y La Pared” de “Aviéntame” de Café Tacuba.

Los Tres: leyendas intemporales. Músicos que abrieron nuevas brechas en Latinoamérica, homenajeados por bandas tan laureadas como Café Tacuba. Y sobre todo, muy por encima de las intelectualizaciones, músicos que dan grandes conciertos.

4,3,2,1,0

{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}

La primera de las Noches Bacán (a cargo de Terrícolas Imbéciles) sucedió en el Pasagüero con los chilenos Pedro Piedra, Gepe y la invitada Soledad Vélez.

La noche fue breve, concisa, dinámica y llena de energía. Todo comenzó con Soledad interpretando canciones de su más reciente álbum, Wild Fishing, a lado de Jesús de Santos en la guitarra, y ella con su ukelele y esa grave voz que la caracteriza; Soledad sentada, Jesús de pie; ambos solemnes.

Después de la presentación de la chilena residente en España, Pedro Piedra se apoderó rápidamente del escenario al ritmo del tema "Oh Oh", no había tantos espectadores  pero los que estaban se mostraban gustosos cantando y aprovechando cada chispazo de alegría que se desprendía de cada una de las rolas del compinche de Gepe. "Occidental" fue parte del set list así como "Las niñas quieren". Álvaro Díaz, director del programa 31 Minutos, pasó enfrente para interpretar "Mr. Guantecillo" a lado de Pedro Piedra. Algunos bailábamos como lo hacen los personajes del programa chileno.

Gepe apareció con toda la buena vibra. Presentó "En la naturaleza (4, 3, 2, 1, 0)" de su nuevo álbum, GP, y al contrario de lo que uno pensaría, Daniel Riveros se movía de atrás hacia adelante: en el micrófono, en las percusiones ( donde se le notaba más cómodo y enérgico), siempre acompañado de Pedro Piedra y Felicia Morales (coros, teclado y cello), de pronto un charango se asomaba en algunos temas. "Campos Magnéticos" se escuchó y fue coreada así como "Por la ventana" y "Alfabeto".

Todos los músicos se retiraron pero Gepe regresó para cerrar con la tranquilidad de "Un gran vacío".

2012 deja buen sabor de boca a Siddhartha

Si bien 2011 fue el año de salida de su último material, Náufrago, no queda duda de que 2012 ha sido el año de consolidación de Siddhartha. “Fue un año de recoger lo que hemos estado sembrando durante un tiempo, lo que me deja ganas de hacer más cosas, de tocar más, de hacer más discos. Me deja aprendizaje, experiencia, buen sabor de boca”. En entrevista para Indie Rocks!, Siddhartha platicó que “ya hay mucha más gente que tiene ubicado el proyecto en el mapa”.

Los números son contundentes, después de una expectativa no tan alta con la que se lanzó Náufrago, llega ahora a un tercer tiraje que motivó a una reedición especial del material del que se desprenden canciones como "Extraños", "Domingo" y "Color". “Vamos a sacar una edición especial que saldrá ahora en diciembre; tendrá un bonus track, lo que le da una razón de editarlo y no sólo reeditarlo por reeditarlo. Además tendrá un DVD con los videos del Náufrago”.

Con muchas “ganas de hacer cosas nuevas y […] diferentes; de soltar justo ese sentimiento de aprehensión que de pronto puedes tener con la música o con algunas canciones”, Siddharta vivirá un proceso creativo distinto al de sus primeros dos materiales. Habituado a trabajar solo, el proceso del tercer material será sumamente colaborativo. La primer colaboración, ya realizada, es con Chucho, tecladista de Zoé. “Hicimos una rola que no tiene mucho que ver con Siddhartha ni mucho que ver con Zoé, por lo que se puede decir que llegamos a un equilibrio”. Las demás colaboraciones están aún por confirmarse, pero se llevarán a cabo en una hacienda en un bosque de Michoacán, cercana al Lago de Zirahuén, donde se montará un estudio por un mes.

Sobre su trabajo como artista independiente, ya después de dos materiales lanzados de esa manera, Siddhartha afirma que lo que siente es una sensación de alivio: "Para poder hacer discos necesitas vivir de alguna manera de esto, así que debe de existir un ciclo; el hecho que de pronto se vaya a un lugar y haya tanta gente que se sepa tus rolas, creo que significa que quizá algo se ha hecho bien, sin embargo todo esto creo que es parte de un proceso interminable”.

El llegar a nuevos públicos, contar con herramientas tecnológicas más accesibles y el hecho de poder hacer un disco en casa son algunos de los aspectos positivos que Siddhartha considera al ser artista independiente. Sin embargo, “el avance que tienes en una herramienta es un retroceso en otra, ya que al final la música también se descarga gratis y hay mucho menor control acerca de cómo se vende. Y luego, para finalmente poder hacer un disco, poderte ir a algún lugar a grabarlo, tener los instrumentos para hacerlo, así como tener el tiempo, pues obviamente requiere recursos para realizarlo”.

A pesar de las dificultades, y en palabras del mismo Siddhartha, Náufrago logró ser un “proyecto muy natural porque no entraba en ninguno de los espacios de manera forzada, ni en los medios, ni en la radio, ni con la gente que colabora en él. Creo que desde esa perspectiva no tengo de qué quejarme”.

El 6 de diciembre Siddhartha compartirá escenario con Javiera Mena en el Lunario. Este show, además de otros dos (uno en León y otro en Guadalajara), serán parte de su cierre en vivo para este 2012. ¿Qué esperar de su último show de 2012 en el DF? “He estado durante el último mes preparando un show para el Lunario que incluye algunas versiones nuevas de temas viejos; algunas canciones que no hemos tocado en muchos de los conciertos. Vamos a llevar a un amigo, Shaboomy, que fue guitarrista del Why You?.  No habíamos tenido tanto tiempo de darle un giro al show, por lo que también hay versiones que nos entusiasma mucho tocar, además de las otras que ya forman parte de lo que teníamos montado”.

Además, como parte de su cierre de año, Siddhartha lanzará la mencionada reedición del Náufrago y una aplicación para dispositivos móviles, ambos contendrán el último tema grabado en estudio: "Fue", canción original de Soda Stereo, vivió una reversión de la mano del músico jalisciense. Sobre Soda Stereo, y en especial sobre Gustavo Cerati, Siddhartha compartió que uno de sus discos favoritos es sin duda Canción Animal. “A mi es uno de los artistas que más me han gustado del rock en español; digo, ya de entrada coverear un tema es difícil, pero pues también tiene una cuestión ahí de homenajear”.

Antes de finalizar la entrevista le leí una serie de palabras en donde le pedí que me mencionara lo primero que se le viniera a la mente. Esto fue lo que contestó.

  • Náufragos: 2012
  • La Primavera: Etapa de cambio
  • Canción: Soundtrack
  • Lunario: Fin de año
  • Indie: Forma de ser
  • Nunca es nunca: No repetir
  • Música: Lenguaje universal
  • Sentimiento: Expresión
  • Jorge: Mi primer nombre

La pasión de Dead Can Dance

Frente a la posible audiencia más entregada y devota que tienen, Dead Can Dance se presentó por tercera vez en nuestro país, presentación que posiblemente fue la más memorable y conmovedora. Donde la intelectualidad y la pasión ciega convivieron, el pasado jueves 29 de noviembre será recordado como la noche en que Dead Can Dance y México consumaron su relación con la pasión de dos amantes.

Para iniciar el recital, el dúo australiano fue antecedido por la presentación del percusionista David Kuckhermann, quien también formaría parte del ensamble de músicos que acompañó a Lisa Gerrard y a Brendan Perry durante la velada. Empleando instrumentos poco comunes como el Han, el Handpan y el Riq, Kuckhermann interpretó temas como “The Sound of Viborg”, “Han Solo” y “Khubananukh” de su álbum debut. La elegancia y sencillez de lo que vulgarmente se llamaría “Los Ritmos del Mundo” lograron que una audiencia que llegaba poco a poco, devorara a aplausos a este alemán cuya participación en el cartel no fue anunciada sino hasta el día del concierto.

La enorme convocatoria de Dead Can Dance en México (dos fechas en la capital, y una en Guadalajara) no se compone de esos intelectuales de izquierda que analizan el concierto como si se tratase de una película de algún director proveniente de un país olvidado por la mano de Dios, ni de encapuchados de la noche que se hacen llamar “Darks-Alternativo-Post-Punk-Experimental”, sino la enorme base de acólitos de Dead Can Dance en México son consumidores del llamado New Age. ¡Increíble, pero cierto! Aquellas personas de edad indistinta que ponen música para meditar, leer, hacer ejercicio, prender velitas, alinear sus chakras, volar los mantras, y esos viajes astrales que van de la mano con Clannad, Vangelis, y Kitaro, y que sobre todas las cosas: ¡Se desviven por estos músicos! Se desgarraron su garganta como si no hubiera un mañana y aplaudieron tan fuerte que sorprendería no terminaran con moretones. Dos horas interminables de gritos ensordecedores dejaron en claro que no es más que amor puro la relación que sostienen.

Desde la primer y última nota, fueran "Children of the Sun" y "Anabasis" de su más reciente álbum, Anastasis, o fueran clásicos como "The Ubiquitous Mr. Love Grove" o "The Host of Seraphim"una sucesión de agradecimientos tanto de Brendan como de Lisa fueron opacados por sus propias sonrisas que decían más que cualquier otra palabra pudiera expresar. Sobra decir que ambos artistas aun conservan el talento vocal y de ejecución que con toda la herencia de los ritmos griegos y orientales les demanda su música para ser interpretada con fidelidad. Es de resaltar que siendo el acto más taquillero y exitoso de la renombrada disquera 4AD, una disquera que les dio como congéneres a actos “góticos” como Bauhaus, The Birthday Party, y Clan of Xymox, la banda opta por prescindir de sus primeros álbumes (los únicos realmente equiparables al estilo de los mencionados), y se enfoca en su catálogo tardío mas “World Music” y sí, “New Age”.

"The Host of Seraphim" fue el tema de mayor edad en el repertorio, además de dos canciones provenientes del álbum debut de This Mortal Coil (Song To The Siren y Dreams Made Flesh), que recayendo en el tipo de gente que convocaba, no ofrecieron una ovación o respuesta comparable con la dada a cortes de álbumes como Spiritchaser o Into The Labyrinth.

Dead Can Dance es una bella y grandilocuente experiencia en vivo, y más en un país como el nuestro donde el público aún se entrega como es famoso por hacerlo. Un concierto donde resaltaron los gritos - y no los celulares en mano -, espectadores inmóviles con la mirada fija. Los presentes dejaron que todo lo bueno, bello y verdadero que puede haber en un arte tan expresivo como la música, iluminara la velada para la posteridad, incluidos los músicos quienes fielmente representados por Lisa Gerrard se despidieron con un perfecto español: “Los quiero. Muchos besos, bonitos”

{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}