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Yelle — L'Ère du Verseau

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Yelle
L'Ère du Verseau

Recreation Center / 2020

Artista(s)

Yelle

08/Sep/2020

El concepto de la muerte visto como un renacimiento eléctrico.

"People will forget what you said, people will forget what you did, but people will never forget how you made them feel”, Maya Angelou.

Si has experimentado una pérdida, entenderás el dolor que eso implica. Perder a un ser querido es algo que te marca para siempre, e intentar sobrellevarlo es aún más complejo. Lamentablemente el padre de Julie Budet (Yelle), falleció hace un par de años, y este terrible acontecimiento dio la pauta para que llegara L’ Ère du Verseau, el cuarto álbum de estudio de la agrupación francesa, Yelle.

Este es el primer material que la banda comparte después de seis años de ausencia. Tras un merecido descanso, Julie, GrandMarnier y Tepr iniciaron esta nueva era con su propio sello discográfico. El trío decidió poner fin a su relación con su anterior productor Dr. Luke de Kemosabe Records, luego de que fuera acusado por mala conducta sexual; formando así Recreation Center, vía por la que es publicada esta larga duración.

Yelle, muestra una faceta muy distinta a la que se le conoce. Su electropop se mantiene, sin embargo, el ambiente es diferente, incluso se puede observar desde el artwork que por primera vez, utiliza tonos oscuros que resaltan su rostro, lo cual indica que será un álbum muy personal y profundo.

 

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"Emancipense" da apertura a L’ Ère du Verseau con una fuerte dosis de electrónica; los sonidos son algo desacostumbrados al pop carismático de la banda, pero aún mantiene esa esencia que tanto los caracteriza. Sin problema alguno, con este tema podrás abrir la pista de baile.

Posteriormente se encuentra “J’veux un chien”, una melodía mucho más suave en la que los instrumentos electrónicos generan una atmósfera acogedora y tranquila. Este tema también es bailable, aunque es más para crear un performance; una interpretación de ti, liberándose de tus problemas y cargas emocionales. Casi en la misma línea se encuentra "Je t'aime encore", el primer single que liberó Yelle; se trata de una melodía dedicada a su natal Francia que también puede ser un referente al gran amor que le tienes a una persona. Es una carta de sinceridad pacífica a piano que más tarde toma fuerza gracias a los sintetizadores.

Esta melodía vino en compañía de un video oficial en el que se observa cómo le cortan el cabello en tiempo real a Julie; una referencia notoria de cómo se desprende de su pasado para iniciar una nueva era.

¿La era del acuario?

Aunque no quería centrar su dolor en este material, para Yelle fue imposible no hablar de su pérdida la cual expresa en “Mon beau chagrin”, que tal como su nombre lo indica (mi gran pena); la interprete conmueve al oyente a través de una pista en la que su voz en es el instrumento principal mientras de fondo le acompañan algunos elementos electrónicos. Esta es probablemente la pieza más dura del disco y por ende, la menos alegre.

La pérdida de su mayor influencia e inspiración, François Budet significó un duelo muy grande para la cantante, quien a raíz de esto implementó una serie de cambios sobretodo en la madurez de la banda. L’ Ère du Verseau no tiene la clase de ritmos joviales que podrías escuchar en una perfecta tarde de verano en compañía de su LP, Pop Up (2007); al contrario, este material es serio, empoderado, y busca encontrar la esperanza de tener un futuro mejor.

Esta ilusión recae en “Vue d’en face”, un tema en el que los destellos electrónicos dan una chispa de alegría y esperanza para que lo que se avecina. Aunque el álbum es más oscuro, eso no significa que no te incite a querer disfrutarlo, sobretodo durante una noche a la orilla de la playa. “Noir”, es el tema ideal para este panorama, una canción animada que bien podría ser la mejor selección de este material. A la misma altura, se encuentra “Karaté”, una bomba explosiva de sonidos electrónicos que retoma algunos elementos de su segundo material, Safari Disco Club (2011), en la que la voz de la cantante se ve amplificada y distorcionada. 

Cada una de las 10 canciones que componen a este material tienen sonidos refrescantes que se complementan con la estética visual del álbum, los cuales fueron tomados de inspiración del Río Gouët en Bretaña, lugar con el que Yelle tiene una conexión muy íntima relacionada a su infancia.

 

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“Menu du jour”, es el contraste perfecto entre la seriedad y la calidez que los franceses pueden aportar a este LP. En la misma situación está “Peine de mort” y “Un Million”, tema con el que cierra entre destellos y una dosis de electrónica sutil.

Esta nueva etapa fortalece no solo su proyecto, sino a todos los miembros de la agrupación quien pudieron abordar de manera pulcra un tema universal como es el dolor. No necesitas ser un experto en el idioma para entender lo que la banda quiere decirte.

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