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Wet Baes — Changes

9

Wet Baes
Changes

Independiente / 2017

Artista(s)

Wet Baes

16/Jun/2017

Del synth pop ochentero a la madurez nostálgica de Wet Baes.

Dentro de las actos mexicanos más recientes podemos encontrar una gran variedad de géneros, pero pocos nos ponen a vibrar de la manera que Wet Baes lo hace, y más que ofrecer una vibra setentera, ofrece una manera de ver la vida.

Changes puede significar dos cosas; un viaje a otro momento en la misma dimensión, u otra dimensión en el mismo instante. Cualquiera que sea la perspectiva desde la que se escucha este disco, el cambio en el sonido y el crecimiento en el estilo son evidentes. Basta con escuchar el primer track para saber que el álbum trae consigo sensaciones distintas, “Overture” se siente en la piel.

Con un inicio callado pero firme, esta melodía se hace notar en todos tus sentidos, desde los coros acariciando algo más que la superficie del tejido corporal, atravesando directo a lo que sea que provoque cosquillas en el estómago. “Changes” rompe con la pacífica atmósfera para dar paso a tres minutos de baile inevitable, seguida por “Secret (Love Song)”, donde Wet Baes, el productor veinteañero, explora ritmos y acompañamientos nuevos que le dan un toque extra sensorial, como solos de guitarra y tonadas en trompeta que familiarizan la canción con un George Michael en su mejor momento.

“Is This Really Happening?” pone en pausa el feeling que venía arrastrando desde el principio, con una propuesta más romántica y clásica, dándole entrada a “Feels/Dancing in the Dark (Reprise)” que en cierta forma me recuerda al intro de la afamada serie Stranger Things.

En este punto, Changes suena como una noche de sábado para salir a bailar a algún lugar donde el DJ sabe lo que quieres escuchar, lo que tu cuerpo le pide para dejar ir todo lo que vienes cargando de la semana que terminó, y “Guess” es un claro ejemplo de ello.

“Stay” es la penúltima canción de este álbum debut de Andrés Jaime (mejor conocido como Wet Baes, el chavo que conquistó festivales como Bahidorá y SXSW), canción que nos regala los últimos tintes para bailar, para terminar con “The End (Sitting In The Sun)”, tres minutos y medio de magia instrumental que dan el cierre ideal a un sube y baja de sensaciones más que de emociones, donde el sonido simula una abducción que no parecería algo fuera de lo ordinario, y de la que ni siquiera yo misma trataría de huir.

No es una revista, es un movimiento.