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Minor Victories – Minor Victories

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Minor Victories – Minor Victories
Minor Victories – Minor Victories

PIAS / 2016

Artista(s)

Minor Victories

La perspectiva cinematográfica de la inestabilidad.

Desde su formación, Minor Victories declaró tener una perspectiva cinematográfica para su música. Lo demostró, en parte, a través de los videos de los sencillos que adelantaron su sonido. Y ahora, al escuchar su álbum debut completo, esa relación tiene aún más sentido. Una película está llena de facetas, de tramas y subtramas que nos llevan a un todo: así suena Minor Victories.

La historia comienza con “Give Up The Ghost”, que prepara un ambiente oscuro pero moderno con guitarras distorsionadas al tiempo que tranquilas. Le sigue el primer sencillo “A Hundred Ropes”, con más fuerza y dramatismo que la anterior gracias a la intervención teatral del violín, formando una tensión melancólica que termina con “Breaking My Light”. Si bien suena a introspección, no logra concretar una epifanía.

Las tres son el preludio de la inestabilidad que está por venir en “Scattered Ashes (Song for Richard)”, “Cogs” y “For You Always”. Estas salen de la propuesta que Minor Victories había planteado: suenan como un first draft en lugar de ser la versión final. Son arriesgadas, aunque se nota que la banda realizó este disco vía mail. Los arreglos se tornan caóticos. Suenan a todo y a nada al mismo tiempo.

Por otro lado se presentan “Folk Arp” y “Cut to Sea”, dos temas en los que la voz de Rachel Gosswell no logra evocar la intriga que despierta la parte instrumental. Esto se perdona cuando llegan “The Thief” y “Higher Hopes”, en donde Minor Victories regresa a su premisa original con una excelente equilibrio entre letra y música; entre dramatismo, tragedia y resolución.

En definitiva, Minor Victories suena a sus integrantes. Justin y James LockeyRaches Gosswell y Stuart Braithwaite efectivamente aportan lo mejor de sus agrupaciones originales. Sin embargo, no logran establecer una marca única. Cada una de sus facetas se permea por un ambiente onírico, pero este no sorprende al que escucha.

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