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Marilyn Manson — We Are Chaos

7

Marilyn Manson
We Are Chaos

Loma Vista / 2020

Artista(s)

Marilyn Manson

El Marilyn menos Manson de sus 30 años de carrera.

No es una reinvención, tampoco una decepción. Bien podría ser un chocolate del que poco se esperaba, con envoltura dudosa y que afortunadamente, tiene un relleno de jalea de fresa delicioso. Es We Are Chaos, el onceavo álbum de Marilyn Manson. Analizada a distancia la carrera del nacido como Brian Warner es la caja de chocolates de Forrest Gump. Cuando la abres no tienes idea de qué tipo de chocolate encontrarás y si es que tendrá un sabor agradable. Algunos álbumes definitivamente son amargos y no muy sabrosos, otros, por el contrario, se derriten en el paladar sin necesidad de morderlos. We Are Chaos está en el punto medio.

Muy lejos de la genialidad musical y lírica, así como de la creación de conceptos excéntricos del mejor Marilyn Manson, el artista presenta su nuevo álbum de la mano del músico country Shooter Jennings. Una colaboración que comenzó cuando ambos fueron solicitados para escribir un tema de la serie Sons of Anarchy que por diferencias con los productores no logró concretarse, aunque Manson apareció en un episodio del programa de televisión. La amistad y la idea de seguir trabajando juntos continúo haciendo ruido en sus mentes sin encontrar espacio hasta 2019. Ya sin Tyler Bates (afortunadamente) y con ideas frescas, el artista se metió a grabar al estudio a altas horas de la madrugada y preparó una gira al lado de Ozzy Osbourne que terminó cancelándose, primero por la salud de éste y después por la pandemia.

We Are Chaos es glam y country en el núcleo, es el encuentro del David Bowie de Diamond Dogs y de los mejores momentos de T. Rex. Curiosamente lo más cerca que ha estado Marilyn Manson de la representación de David Bowie es en este álbum y no en su Mechanical Animals en donde imaginó un ser andrógino como lo era Ziggy Stardust. El álbum contiene 10 temas, la primera parte más glam; ahí se encuentran los sencillos “We are Chaos” y “Don’t Chase the Dead”; o la brillante balada “Paint You With My Love”. La otra influencia que ha citado Brian Warner es Elton John, y es quizá la primera vez que usa el teclado y el piano en la forma más melódica posible. Si en algunos álbumes los sintetizadores y las guitarras eran los genes del caos, aquí es el piano la herramienta de construcción melódica. 

La segunda parte del álbum titulada como el track con el que comienza, “Infinite Darkness”, hace referencia al cuadro que el artista pintó para la portada del álbum. En los cinco cortes persiste el sello de rock industrial en temas como el citado, cuya composición sobresale por su anatomía de tres momentos, el riff inicial, la contención electrónica de los versos y el heavy metal de los coros. “Solve Coagula” es un cuasi pop-industrial que se reconoce en el catálogo por la voz distorsionada de Manson, de lo contrario podría ser de cualquier otra banda del género. 

We are Chaos es una concepción sonora diferente en la carrera del artista que comenzó con el art-shock y un sonido catastrófico y eventualmente magistral. Están los elementos, pero hay algo más humano en su vibra. No obstante, el álbum carece de todo lo que hizo grande al anticristo del heavy metal y posee todo aquello que lo hace anacrónico. 

No hay un concepto formal en estética audiovisual ni en contenido, no hay una recreación de la figura que alguna vez fue Marilyn Manson. Lo más redundante es la falta de profundidad en las letras que se repiten a lo largo de su carrera, no con la idea de abundar, de ahondar o explorar sus nuevos alcances, ni una reconciliación con aquel viejo artista, sino que son redundantes en extremo. El mensaje que puede estar en estos 10 temas es el mismo que existe en álbumes anteriores, y que es un pastiche de sí mismo al continuar invocando a Satán en sus canciones, como lo hacía 30 años atrás.

Lo escribí aquí cuando reseñé su anterior álbum y lo diré de nuevo porque parece que lo que más ha afectado la carrera musical de Marilyn Manson es él mismo. Su grandeza no estaba dada por su talento musical, ese se lo proporcionaban los diferentes músicos que formaron parte de la primer época de la banda, los diferentes guitarristas, tecladistas, bateristas y el grandioso bajista Twiggy Ramirez. La genialidad de Brian Warner era la creación de conceptos, de idear nombres de actrices y asesinos seriales, de crear alienigenas, de imaginar cómo lanzar bombas mediáticas, de crear shows que picaban en las heridas que como sociedad seguimos teniendo. Mientras eso no suceda seguiremos abriendo los chocolates sin esperar mucho de ellos.

No es una revista, es un movimiento.