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James Blake – The Colour In Anything

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James Blake – The Colour In Anything
James Blake – The Colour In Anything

Polydor / 2016

Artista(s)

James Blake

Después de tres años, llega el esperado tercer álbum de estudio de James Blake: The Colour In Anything.

Pocos son los artistas que sobreviven a la “maldición” del segundo disco, pero después de su exitoso debut homónimo en 2011, el productor, músico y escritor James Blake llegó con un magnífico sucesor titulado Overgrown. Este material fue aclamado por la crítica: llevó a Blake de gira por distintas partes del mundo y pisó los escenarios de los festivales internacionales de música más importantes. Incluso, Overgrown lo hizo ganador del prestigioso Mercury Prize en 2013 y merecedor de una nominación a "Mejor Artista Nuevo" en los Grammy de 2014. Las cosas pintaban muy bien para Blake quien, junto a otros artistas, fue de los pioneros de un estilo musical donde ligeros fragmentos electrónicos y voces melancólicas iban construyendo la canción a lo largo de su curso. De alguna manera, esta estructura musical fue influenciando a otros productores y músicos a tal grado que, cinco años más tarde, podemos seguir percibiendo sus remanentes en canciones para ídolos del pop.

Pero con su tercer álbum de estudio, titulado The Colour In Anything, Blake nos muestra que, a pesar de colaborar con artistas de otros géneros musicales como Beyoncé, Kanye West, Chance The Rapper o Drake, él se encuentra justo donde quiere y puede sonar tan fresco y auténtico como lo desee. La frase con la que empieza el disco, “I can’t believe this, you don’t want to see me”, nos muestra sin tapujos el ánimo que tendrá gran parte del disco. En “Radio Silence”, Blake plantea una especie de metáfora en la que, al igual que la repentina ausencia de transmisiones de radio, la persona que él ama se ha ido, dejando atrás todo lo que tenían juntos. Renunciar a la persona que amas es de las cosas más difíciles que deben existir, y en “Love Me In Whatever Way” podemos notar lo lejos que puede llegar esta necesidad por alguien, hasta llegar a un punto en que aceptas cualquier forma de afecto que esa persona pueda darte. Es entonces cuando despiertas un día y no puedes encontrar los colores que antes veías cuando eras feliz. “The Colour In Anything” relata, al ritmo de un piano afligido, cómo a pesar de esforzarse por enmendar las cosas la lucha no siempre es recíproca. La relación que tienes no es más lo que solía ser. Las cosas cambian con el tiempo, y en “Modern Soul” Blake habla del proceso del colapso, cómo se dio cuenta que todo era diferente para después llegar a la conclusión de que debía terminar. Tras la pérdida, comienza un intenso viaje emocional para la sanación: en “Choose Me”, James se pregunta a sí mismo en qué falló, si fue malo. 

Después de un incendio fuera de control, lo que sigue es comenzar de nuevo. Y es que tras la destrucción que trae el fuego, en “I Need a Forest Fire”, James y Justin Vernon de Bon Iver hablan sobre la oportunidad que hay para restaurar lo dañado en un nuevo terreno totalmente fértil. En este álbum, además de las relaciones trágicas, el tema constante es el cambio. Los cambios son necesarios. Lo más complicado es quizá decidir si es mejor adaptarse a ellos, o hacerte a un lado y crear un nuevo sendero. Algo que también es cierto es que James Blake está tomando un nuevo curso en el estilo de su música. Algunos elementos nos parecieron familiares, como la voz distorsionada en “Meet You In The Maze” o los loops de frases en “Points”, así como el upbeat en “I Hope My Life”; mientras que los metales en “Waves Know Shores”, las percusiones de “Two Men Down” y algunos elementos electrónicos en canciones como “Noise Above Our Heads” pueden parecer un poco ajenos a Blake, y sin embargo no molestan en lo absoluto.

La participación de Frank Ocean tampoco pasa desapercibida: “My Willing Heart” es uno de los más sobresalientes en todo el disco, tanto por lo que dice y por cómo se escucha. No obstante, muchos nos quedamos con las ganas de escuchar a Kanye West en “Timeless”. Desafortunadamente, Blake confirmó que el verso nunca se materializó.

El esquema de un disco inspirado en un heartbreak sigue dando mucho material, la diferencia entre si son buenos o son una porquería la va a aportar el artista, y a pesar de que en “Put That Away And Talk To Me” James habla sobre un bloque creativo que tuvo al realizar este disco y su intento de solucionarlo al fumar marihuana, el resultado es magnífico.