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Gallon Drunk: más que una mala semilla

Gallon Drunk: más que una mala semilla
Gallon Drunk: más que una mala semilla

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Artista(s)

11/Jun/2014

Gallon Drunk

The Soul of the Hour

Clouds Hill

2014

Es bien sabida la obsesión que James Johnston, vocalista y miembro fundador de Gallon Drunk, tiene por el barítono desgarrador de Nick Cave, su poesía pesimista y el sombrío sonido que embellece gran parte de su obra. Más allá de solamente emular el sonido de The Birthday Party y The Bad Seeds, esta admiración y obstinación por la leyenda de Australia llevó a Johnston a militar en las filas de los malvivientes de Cave hace unos años, pero eso sí, sin descuidar a su hijo bastardo que cumple 26 años y que presenta su nueva entrega titulada, elocuentemente, The Soul Of The Hour.

Si revisamos la dignísima discografía de Gallon Drunk, es cierto que encontraremos similitudes con el trabajo más oscuro de las bandas anteriormente mencionadas. Temas como “Just One More” (1990), “Jake On The Make” (1992)”, Bad Servant” (2007), “Killing Time” (2012), no hacen otra cosa más que pensar en los claustrofóbicos callejones sonoros creados por Cave durante su época mas brillante y autodestructiva, plagada de excesos, y la ambigua belleza de la decadencia.

En su última entrega, el homenaje continúa pero se desvanece rápidamente después de escuchar la batería y el piano en “Before The Fire”, tema de casi 10 minutos que indudablemente nos hace pensar en su majestad, Cave. Pero en esta nueva placa, el cuarteto londinense (activo desde 1988) confirma y demuestra una vez más que se puede transitar con integridad entre influencias, con una personalidad propia y un sonido que desborda inclemencia y, ¿por qué no?, originalidad.

Aquí encontrarás temas que parecen ser sacados de un abismo de la desesperanza. El disco arranca en forma con “The Dumb Room”, casi 4 minutos de rock sucio e impetuoso que precede a “The Exit Sign”, con un bajo que te remonta a Joy Division pero que, conforme avanza, se convierte en un bastardo entre la psicodelia sesentera y el sonido de Iggy & The Stooges.

También hay lugar para los momentos serios y la introspección, como en el tema que le da título al disco, que con un riff hipnótico y una batería despiadada (una constante a lo largo de esta obra) sirve de acompañante mientras Johnston se desgarra hasta que una trompeta incrementa su aflicción.

¿Y el cierre? “Over And Over” como la reincidencia de la bajeza y la inmundicia del rock sin complacencias, y “The Speed Of Fear”, tema con un título que fácilmente podría resumir el propósito del disco y tal vez el más sucio de su nueva entrega, con un riff que emula una repugnante fábrica y el odioso sonido de sus maquinas.

Una entrega cruda, desaseada y llena de personalidad; siete brillantes tracks que nos hacen volver a creer en el “arcaico” concepto del disco como una obra uniforme, sin paja y que deja atrás la complaciente formula de “un par de buenos temas y lo demás basura”. Ya son varios años, grandes discos y una buena colección de temas que vulneran tu paz interior con capas perturbadoras de sonido.

Gallon Drunk es más que una mala semilla y The Soul Of The Hour es prueba de ello, se trata de un buen disco que probablemente no le gustará a tus padres ni a tus amiguitos.

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