Favoritos

Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

152257
Friendly Fires — Inflorescent

9

Friendly Fires
Inflorescent

Polydor Records / 2019

Artista(s)

Friendly Fires

Friendly Fires regresa con una sensual y cálida invitación para bailar.

Dicen que la esperanza muere al último, y uno como amante de la música, siempre tiene esperanzas de que sus bandas favoritas que se retiran regresen una vez más a los escenarios. Este es el caso de Friendly Fires, un grupo originario de Inglaterra, que tuvo una agradable presentación en la escena musical con sus dos intensos discos: el homónimo Friendly Fires (2008) y Pala (2011), para después desaparecer de los reflectores.

Al no ser un grupo que haya adquirido gran fama en su relativa corta carrera o haya tenido un salvaje one-hit internacional, su regreso nunca fue una garantía. Sin embargo, en 2017 proporcionaron una grata sorpresa al anunciar nuevos conciertos y en 2018 al volver a sacar material. Incluso, tuvimos la oportunidad de disfrutarlos de nuevo en vivo en México, con su maravillosa presentación en el Corona Capital 2018.

Ahora, ocho años después de su último disco, tenemos Inflorescent (2019), una obra que bien valió la espera. Esta nueva producción mantiene toda la esencia del grupo, pero con mayor influencia en la música disco y menos en el dance-punk de algunas de sus primeras piezas.

Esto lo podemos apreciar con “Can’t Wait Forever”, que desde sus primeras notas nos seduce violentamente a empezar a mover el cuerpo con su tenue bajo y creciente armonía con perfectas trompetas. El ritmo no se detiene con “Heaven Let Me In”, que como lo indica el título, es una verdadera entrada al paraíso. Una cuidada producción de arreglos nos hará sentir un torbellino de emociones y nos pondrá a bailar inmediatamente. La fiebre tropical se mantiene con “Silhouettes”, con unas finas percusiones y un coro altamente pegajoso, de esos que pone a todos a brincar y gritar en un concierto.

Hasta este momento, el material supera con creces todo lo hecho con anterioridad por la banda. Por fortuna, varias canciones que no habían sido publicadas como sencillos, no decepcionan. Tal es el caso de “Offline”, que toma la ruta del jazz y suaves texturas, “Sleeptalking” que rompe el ritmo con su inicio atonal y melodía oscura, y “Kiss and Rewind”, una explosión de scatting y buena vibra. Justo viene “Love Like Waves”, el primer sencillo de la banda en este triunfal retorno y una de las mejores piezas que han compuesto. Energizante hasta los huesos, como un rayo de luz que llega y permea cada célula de tu ser. De inmediato nos recuerda, a su clásico “Kiss of Life”.

El disco todavía tiene varias sorpresas guardas. Aunque no hay una significativa evolución entre una pieza y otra, todas guardan una calidad brutal y contienen detalles suficientes para el más exigente de la banda. “Lack of Love”, se orienta más al techno, con un beat que nos pondrá a mover las extremidades tal como lo hace el frontman Ed Macfarlane, con su particular estilo para bailar. “Cry Wolf” baja un poco la intensidad, para brindarnos una interesante balada romántica, que nos arropa con unos agudos sintetizadores.

Ya para concluir, tenemos “Almost Midnight”, un tobogán de adrenalina con una mezcla de sonidos y sensaciones, que más bien parece un remix. Una pieza divertida y alegre, que cumple efectivamente su propósito. Terminamos con “Run The Wild Flowers”, que regresa a adentrarnos a una oscura e hipnótica selva con sus percusiones y armonía inicial. Una emotiva despedida que simula las ultimas flamas de una inolvidable fiesta antes que los primeros destellos de un nuevo día salgan.

Inflorescent, como su nombre lo indica, es un álbum que juega con sus colores y esencia, a veces pareciendo tener poca variedad, pero destaca por su fuerza y calidad. Una producción que no defraudará a fans de la banda, así como una genial escucha para personas que se inician en su música. Solo queda esperar que podamos agasajarnos una vez más con el show de Friendly Fires con una presentación en solitario en nuestro país.

No es una revista, es un movimiento.