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Black Country, New Road — For the first time

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Black Country, New Road
For the first time

Ninja Tune / 2021

Artista(s)

16/Feb/2021

La crudeza de estar vivo y el equilibrio estridente de ser honesto al respecto.

La primera vez que diste un beso. La primera vez que fuiste a un concierto. La primera vez que te fumaste un porro. La primera vez que sentiste que el corazón se salía de tu pecho al expresar lo que sentías: libertad.

Pensar. Gritar. Bailar. Cantar. ¡NO! Pensar una y otra vez. Soñar. Creer. Cambiar. Gritar. ¡NO! Vivir. Buscar el verbo exacto, las formas, el cómo en un destino sin sentido y un presente catastrófico mientras te palpita el corazón y aflojan tus rodillas por el incierto porvenir. 

¿Cómo encontrar algo que capture todo lo anterior y muchas sensaciones más? Pues bien, solo basta escuchar For the first time de Black Country, New Road para que a ese párrafo introductorio puedas agregar todo lo que quieras. Haz tuyo el álbum, no lo sueltes y crea, crea, crea. ¡Transfórmalo! Porque muy probablemente se convertirá en la inspiración de más de una persona en el mundo.

De principio a fin, el LP es un imperioso deseo de sublimar el caos en música y provocar, provocar, provocar... ¿qué?, la lujuriosa duda y el vértigo hacia lo siniestro. Y es que nadie sabe cómo será el futuro, pero por lo pronto conocemos que suena a klezmer, pop, punk, jazz, electrónica, y cualquier género con el que se pueda experimentar. 

Todas las canciones de For the first time se grabaron durante un periodo de seis días en marzo de 2020 en compañía del productor Andy Savours, quien trabajó en la mezcla del LP m b v (2013) de My Bloody Valentine. Sale a través del sello discográfico Ninja Tune y contiene solo dos canciones nuevas (la que abre y la que cierra el álbum); los demás tracks se publicaron como sencillos el año pasado y se han interpretado en vivo desde 2018, año en que la banda se formó. 

Con su debut discográfico, la banda oriunda del sur de Londres se expresa cruda, sincera y honestamente. 

Black Country, New Road_2021

Registrar el recuerdo onírico de la noche anterior. 

A primera vista, Black Country, New Road es un grupo de siete jóvenes de aproximadamente 22 años que pasan un buen rato, sin embargo su talento y destreza para coordinarse en el escenario es tan fantástico como aterrador. Están creando algo que, si bien no es nuevo, es absolutamente refrescante e identitario, y muy probablemente se convertirá en una de las grandes promesas de la música contemporánea.

De semblante pálido y sombrío, su propuesta te eriza la piel e irradia alegría e inquietud, tanto por las interpretaciones individuales como por el universo sonoro total, y cuya entrada principal es una montaña rusa de emociones.

En ese sentido, la banda arranca con “Instrumental”, pista de casi 5 minutos y medio en la que Charlie (baterías) y Tyler (bajo) preparan los versátiles caminos a dónde nos llevará el disco. Posteriormente, May (teclados), Luke (guitarra) e Isaac (guitarra y voz) se unen anunciando que la noche está por llegar. Después, Lewis (saxofón) se incorpora generando un carnaval de sensaciones, el cual se amplifica conforme se integra el violín de Georgia. Cada integrante se presenta de forma bestial e increíblemente planeada.

En varias entrevistas, la banda ha mencionado que querían sonar exactamente a como lo hacen en vivo. Realmente lo logran. Es sorprendente cómo la mente humana busca los medios para transmitir el poder de la música en cualquier formato posible (aunque los contextos no sean favorables). De esta forma, todo lo que escucharás en los próximos 40 minutos con 46 segundos es el registro idóneo de esa experiencia tan mágica llamada concierto. 

Particularmente “Instrumental” se creó a partir de la experiencia de Lewis Evans y Georgia Ellery interpretando música klezmer y desde mi punto de vista, representa la adrenalina que se dispara al iniciar algo nuevo pues resulta que conforme transcurre la canción, el esplendor de la energía de ser joven y querer comerse el mundo entero nos hace un llamado a la destrucción de cánones establecidos.

Por otra parte, en “Athens, France” escuchamos frases como “I’m very young. But I am working. Working on the glow up...” mientras las baterías se despliegan suavemente en acordes de violín, los cuales por momentos se vuelven paisajes sonoros delicados y tranquilos, ofreciéndonos momentos de reflexión. 

De hecho, la canción es como si durante una caída libre algo te sujetara y te transportara a un limbo, a una suspensión en el tiempo o a un sueño. Pronto te das cuenta de que esa no es la realidad e impulsas tu despliegue en picada (nuevamente) a través del puente que ha creado el hermoso riff de guitarra con el que culmina la canción. 

Athens, France” es demasiado suave para sentir y tan compleja para ser verdad. 

“References, references, references”. 

La disonancia agresiva y enérgica de “Science Fair” nos encamina hacia un ambiente de música electrónica alucinante que guiña con el soundtrack de alguna película de terror. Después, todo es éxtasis, catarsis: liberación de endorfinas a mil por minuto. 

 Además, la melodía del violín que Georgia aporta como leit motiv a la historia que nos va contando Isaac Wood genera una ansiedad muy particular, cuya cumbre son intensos versos como “I love this city, despite the burden of preferencesWhat time to be alive. Oh! I know where I’m going, It’s black country out there…”. 

Cabe destacar que las frases escritas por Wood imploran convertirse en poemas más largos. Con esbozos de sarcasmo y críticas mordaces a un sujeto indirecto, se abren siempre espacios para la improvisación así como escenarios repletos de creatividad. 

Por otro lado, la canción es la primera llamada a una nueva peripecia que burbujeará en "Opus". Es un nuevo orden el que se está creando mientras transcurre la música con todas las influencias que le dan forma, empezando con Slint como referencia más próxima.  

En “Sunglasses” el tiempo se detiene. En aproximadamente 10 minutos de duración, la banda consigue hablarnos sobre un futuro del que a veces como jóvenes no nos sentimos parte. Empieza misteriosamente triste y conforme avanza la pista, el saxofón abre aún más ese espectro depresivo para dar pie a intensos versos como “...and I’m so ignorant now, with all that I have learnt. So ignorant now, with all that I have learnt”, luego de haber descrito las características más cotidianas de alguna familia y  vecindario inglés.

Y sin embargo, la depresión post punk no se detiene ahí pues da paso a la furia y mutación interpretativa de Isaac, quien ya no recita tímidamente sino que grita lo que siente. Nos recuerda que realmente somos más que "adecuados" para el papel exigido por la ficción creada y ¡al diablo con los prejuicios! ¡Deja ya tus antidepresivos para otro momento! 

“Y supongo, que de alguna manera…”

Track X” es la pista más sensible y delicada del álbum. Aborda el amor desde una perspectiva sensualmente inocente. Captura esa sensación de fracaso en el amor pero con las firmes intenciones y el humor adecuado de seguir intentando que algo suceda. Es como escuchar a la infancia fluir entre matices de colores mientras los coros y las armonías vocales atrapan pequeños recuerdos suspendidos en el aire, transformándose posteriormente en destellos vibrantes. 

El resultado es una especie de felicidad profundamente estremecedora. Además, la agrupación no duda en hacer referencia a  Black Midi, banda amiga que ha ejercido gran influencia tanto en la forma de cantar de Wood como en el estilo musical. 

“I told you I loved you, in front of black midi. I told my friend Jack that it could’ve been you.

 I know it was funny, but I was struggling to.”

For the First Time culmina con “Opus”, una canción escalofriante. Veníamos de algo más relajante y de repente, la banda avisa que lo anteriormente escuchado solo es el comienzo. El klezmer nos ubica de nueva cuenta en una celebración que no corresponde a la letra expuesta pero que es un cúmulo de deseos dancísticos.

De esta forma, Black Country, New Road expone realidades de una forma avasalladora y triste. Al mismo tiempo, su música funciona como crítica misma de lo cantado y es precisamente ese contraste entre versos con música, lo que se vuelve un diálogo retador y constructor de puentes hacia el caos. 

Los errores del pasado que tanto han causado dolor y lo construido con base en ello se está derrumbando frente a nosotros. La valentía predomina pero, ¿estarás dispuesto a escuchar el llamado? ¿A no ignorarlo? 

Opus” clama cambio, transformación, mutación y acción de una vez por todas. 

“Everybody’s coming up. I guess I’m a little bit late to the party… Now everybody’s coming up… I guess I should’ve had something else to say. And now everybody’s coming up…

What we built must fall to the rising flames.”

Para la portada de For the first time, la banda eligió una imagen de stock del sitio web Unsplash tomada por @asafyrov. A simple vista puede parecer una decisión random, pero una vez que terminas de escuchar el álbum y observas de nueva cuenta, puede que sea solo el guiño de un ímpetu de crecer con inquietud y curiosidad. Un deseo de descubrir qué hay más allá del horizonte y asombrarse.

Algunos miembros de Black Country, New Road participan en proyectos alternos, componen en solitario o con otros artistas. Otros estudiaron música clásica o bien optaron por ser autodidactas. Su propuesta es una cápsula del tiempo que te devuelve a la realidad y te aparta un poco de este mundo virtual, pero sin un discurso moralizador o con afán de juzgar. Están tocando música sobre el caos actual, sin que ese sea su objetivo.

Si conecta tan fuertemente con alguien, no será por coincidencia sino porque es un álbum colectivo, un álbum en el que cabemos todos consciente o inconscientemente. 

*Por último, te recomiendo mucho seguir el siguiente enlace, pues al final del video encontrarás un bonus track no oficial titulado “Basketball Shoes“. Además, justo aquí puedes disfrutar de “Bread Song”, una nueva canción presentada en el show virtual que la banda ofreció a través de Bandcamp.

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