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Angel Olsen – My Woman

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Angel Olsen – My Woman
Angel Olsen – My Woman

Jagjaguwar / 2016

Artista(s)

Angel Olsen

Nuestro lado femenino en lo nuevo de Angel Olsen.

El viaje hacia el autodescubrimiento es una friega. Los músicos lo saben; los poetas lo saben; tu vecina, el señor que vende el periódico y tu jefe lo saben. Grandes discos se han compuesto en torno a esa misma realización, sobre el dolor exquisito, la falta de disposición y la renuencia a seguir adelante pese a no acabar convirtiéndote en quién querías ser. El tercer álbum de Angel Olsen, My Woman, podría ser una guía paso a paso del tortuoso proceso, pero no se dejen engañar por el título exclusivo, todos estamos invitados a formar parte del viaje y a sentir las vicisitudes furiosas de la cantautora como si fuésemos ella.

“Still got to wake up and be someone” es uno de los mantras que forman parte de “Intern”, el tema que abre el disco. Si la curiosidad y la confusión prevalecían en su volátil obra anterior, Burn Your Fire For No Witness, aquí acepta con resignación/seguridad quién es, a lo que se enfrentará y lo que perderá en el camino. En medio de los anhelos directos y con una sensación de derrota de “Shut Up and Kiss Me”, el choque en cámara lenta de un desamor de “Not Gonna Kill You” y el último y gentil adiós en “Pops”, Olsen va por cada parada del enamoramiento y el trágico final con una honestidad que ya casi no se escucha hoy en día. Como si los garabatos enojados y las citas escritas apresuradamente en un diario cobraran vida y quemaran el cuaderno donde fueron anotadas.

Claro que, muchos de sus contemporáneos han abordado los mismos temas y puede leerse como algo sin novedad. Es en la cuestión de cómo manejar el canal sonoro en donde un artista hace la diferencia. En el caso de Olsen, ella toma remiendos de las armonías clásicas de los Everly Brothers, los lamentos vocales de Stevie Nicks, las taciturnas ochentenas de Kate Bush y la agresividad impredecible de PJ Harvey. Es una mezcolanza que, al igual que su colega y amigo Mac DeMarco, toma elementos ya conocidos por su eficacia y estética y los hace propios, todo para darle un propósito musicalmente justificado a cada tema.

A todo esto, ¿quién es “mi mujer” de la que habla el disco? ¿Acaso algún ser querido con dedicatoria? ¿Una idealización de Olsen para que alguien la reclame como suya? La pieza central del disco, “Sister”, lo explica muy bien… y a la vez no. “She came together like a dream/but I didn’t know I had” entona con esa voz que suena a k.d. lang arrastrándose después de alguna pelea severa. ¿Será su hermana? ¿Alguna persona de ambigua procedencia? ¿Eres tú, hombre o mujer? Olsen está feliz/asustada/asombrada de que haya alguien del otro lado del espectro, ya sea deseándola o escuchándola. Y por eso quiere que su diario y su corazón, ambos llamados My Woman, sean tuyos para tu propio viaje de autodescubrimiento.

No es una revista, es un movimiento.