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Entrevista con Manuel Padua

Entrevista con Manuel Padua

18/May/2021

Un viaje por los pínceles de un chilango.

Entre logos de Polymarchs, cómics del Hombre Araña, libros de Walt Disney y copiando porteros de equipos de fútbol, es como Manuel Padua creció en compañía de sus tres hermanos. Siendo apenas un niño, este talentoso artista originario de la Ciudad de México, tuvo sus primeros acercamientos con la pintura gracias al impulso y ánimo de su hermano mayor.

Aunque la vida constantemente lo llevaba por el mundo del dibujo, Manuel quiso probar suerte estudiando contaduría, pero claro, un artista no puede pretender ser otra cosa, sino la viva expresión de todo lo que lleva guardado en el alma, y de eso él se dio cuenta, los números y los temas contables no eran lo suyo.

Publicista de profesión, pero artista por decisión, Manuel Padua es orgulloso egresado de la Escuela del Museo de la Caricatura, en donde tuvo como guía al maestro Emmanuel Vélez.

Con amplia experiencia en el diseño gráfico y con un negocio propio de rotulación por computadora, el destino movía los hilos para sacudir tarde o temprano los planes de Manuel; un suceso inesperado lo hizo abandonar el camino que hasta ese día había construido: es ahí cuando decide ser pintor.

“El negocio prácticamente lo dejé morir, entre la depresión y situaciones que fueron pasando, empecé a preparar mi primera exposición que fue de rock y jazz en blanco y negro”.

Manuel Padua (8)

Para Manuel Padua no fue fácil dedicarse de lleno a la pintura, durante ese proceso comprendió muchas cosas que le dieron una perspectiva totalmente diferente. Poco a poco fue armándose de su material y con pasos firmes, dejó que el pincel y los colores hablaran por sí solos.

"Fue una decisión muy fuerte, pero de verdad ahorita me siento muy tranquilo, me siento en paz, me siento feliz. Encontré el entendimiento entre la vida y la muerte por todo lo que estaba viviendo en ese momento”.

La conexión que tiene Manuel con la música es muy especial, de ahí que el primer artista que plasmó en su obra fue el gran Jeff Lynne, un dibujo a lápiz que representó un parteaguas en su vida como pintor.

Cuando Manuel comenzó a pintar, pensó por instante que la fama era necesaria para ser alguien reconocido en el medio, pero, ¿quién era él? ¿por qué tenían que conocer sus pinturas? ¿qué buscaba realmente? Tantas preguntas lo llevaron a varias respuestas: tener en un futuro su propia galería, exponer por sí mismo sus obras, poder generar ese acercamiento con la gente real, con los de abajo, lejos de formalismos y distinción de clases sociales para poder dejarle un legado a su hija y que ella se sienta orgullosa de él sin dejar de buscar, al mismo tiempo, trascender artísticamente para que las personas valoren sus cuadros.

Para mí la pintura, a veces, es un evasor de mi ser, pero sobre todo, lo es de mi pensamiento… A través de ella busco dejarle algo a mi hija para que en un futuro diga: ´este era mi padre´ o ´este fue su abuelo´”.

Pero ¿qué es lo que pretende Manuel Padua a través de sus obras? Busca quitar el cliché que se tiene de la pintura y de la cultura, borrar estereotipos y lograr que la gente emita algún comentario, que sienta una emoción al contemplar un cuadro, que ese rostro o ese personaje que miran, los transporte aunque sea por unos segundos, a alguna etapa de sus vidas y logren integrarse a ese algo que se está perdiendo.

“A veces en una galería encuentras mucho elitismo, y si eres alguien que no frecuenta esos lugares, podrías llegar a sentirte totalmente incómodo, emitir un comentario no va a existir… el objetivo de mis pinturas es que la misma gente, de diferentes estatus sociales, pueda llegar y decir ´ese es Tin Tan´ o ´ese es Cantinflas, Hendrix o Janis Joplin´”.

Manuel Padua (24)

La obra de Manuel está enfocada en retratos de estrellas de rock, pintores, actores, directores de cine, etc. Muestra de ella son las pinturas que tiene de Paul McCartney, Luis Alberto Spinetta, Cerati, Tarantino, Frida Kahlo, Dalí, Pablo Picasso, entre muchos más.

Actualmente parte de su repertorio se encuentra en exhibición en la estación Tacubaya del metro de la Ciudad de México, y este mes colabora con el Museo de la Caricatura en una exposición colectiva en el Tren Suburbano, al lado de su gran maestro Emmanuel Velez y con alumnos y ex alumnos de CaricatuArt.

“Cuando eres constante y  te esmeras por hacer algo, los resultados van a ser los que verdaderamente quieres, pero si dejas de hacerlo, si dejas de vibrar, entonces nada de lo que hagas te va a gustar. Sé constante y vas a tener un resultado”.

 

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