161403
Entrevista con Hari Sama

Entrevista con Hari Sama

"Dependes de mí y yo de ti": Hari Sama, película, sencillo e igualdad.

Ni chino, ni mandarín, ni americano ni de Pekín; a finales de 2019, el cine mexicano independiente se revolucionó con la película del multifacético mexicano Hari Sama, director del largometraje Esto no es Berlín, que cuenta la historia de dos jóvenes mexicanos en la época de los 80, en específico en el México durante el Mundial de Fútbol en el 86, cuando la clandestinidad era imperante y permanente en la mayor parte de México. Compartimos una charla amenamente con el maestro detrás de tal historia y nos platicó su parecer sobre la gran problemática social y política que atraviesa el país, sobre el cine mexicano de actualidad, por supuesto, todo sobre Esto no es Berlín, incluido el poderoso soundtrack ochentero y la opinión puntual sobre el feminismo vandálico, que ha creado un eco importante en favor de los derechos femeninos.

Para Hari, el cine mexicano es diverso, tan diverso como el mexicano mismo; él habla de varios Méxicos y cómo cada uno encuentra su tipo de cine en el mercado. “El cine mexicano actual está dividido en cine de corte autoral, que está funcionando muy bien en festivales de cine, con propuestas sólidas, con corte estilístico que lo aleja un poco del público y lo acerca más a esos festivales; es el equivalente al arte contemporáneo de galería. Por otro lado, hay un cine donde se invierte dinero con el objetivo justo de generar dinero; este suele ser de corte comercial, presentado en comedias románticas recicladas, que es algo similar a lo que pasa en la TV, con telenovelas mejor producidas, pero que siguen siendo con contenido de calidad de mala a mediana, que no representan un reto para los productores ni es novedoso para el público. Aquí mi pregunta sería ‘¿es el público mexicano en verdad tan básico como dicen o no se lograron romper los paradigmas sociales?’”, acusó el productor.

Sobre su más reciente película Esto no es Berlín, nos comentó cuál fue su intención y cómo nació y se gestó esta idea de presentar la escena underground particularmente en la CDMX. “Hablando sobre las etiquetas del cine, yo presento Esto no es Berlín y no cuadra en blanco ni negro; es una peli en zona de grises, es decir, ni de galería ni comercial, que ha sido bien recibida en otros países y también en México. Un crítico muy importante en EEUU, donde a la película le ha ido muy bien, dijo que ‘esta es la película que quiere hacer un artista performático pansexual de los 80’; si la historia, la cultura, la estética y la música, con un soundtrack súper poderoso con Joy Division y Judas Priest, que eran subversivos en aquel entonces. El largometraje habla de dos chicos en la zona de satélite, fundamentada en dos familias típicas, conservadoras y ultrareligiosas de antaño donde los chavos no encuentran conexión, por azares, uno de ellos repara un sintetizador de otro más grande que está ya adentro de la escena y como premio los lleva a un antro, donde conocen a un grupo LGBTQ y músicos radicales, con sexualidad abierta y su manera de presentar el arte es violenta, con acciones fuertes. Al final, ellos logran entender un poco de su sexualidad; ahí, intenté hacer el retrato más honesto que pude, pues me tocó ver historias muy parecidas y los millenials, sobre todo, se han sentido muy identificados con la trama”, afirmó.

A la par, el también cantante presentó su sencillo “No hay un yo”, que si bien no tiene que ver con Esto no es Berlín, la idea de encontrar un lugar y la relación con la comunidad LGBTQ hacen que haya un hilo de interconexión. “El sencillo lo saqué con la banda de la que formo parte, que es El Expediente Sama, y lo sacamos separado, pero al mismo tiempo ¿sabes? En él traté de plasmar pluralidad para que me ayudaran a plasmar el mensaje de que todos somos polvo de estrellas, que las etiquetas no nos permiten convivir y que debemos saber que necesitamos unos de otros; lo grabamos en blanco y negro y eso lo hace un mensaje más directo, la idea que tengo aquí es que no hay un yo sin un tú, somos lo mismo; el planeta es una entidad, nosotros somos una célula que forma parte del planeta, entonces en el fondo no somos nada, debemos evitar el sentido de pertenencia”, comentó sobre el sencillo. 

Hari Sama nos dio una opinión muy sincera, directa y acertada sobre aquella problemática contra diferencias de grupos sociales, en especial, la comunidad LGBTQ y las mujeres. “Es una torpeza y una tontería del gobierno mexicano señalar como destrozos aquellos gritos desesperados que se dieron por la ineficacia de ellos mismos; me parece triste formar parte de un país con seres humanos tan violentos, que generan sufrimiento y dolor. La lucha debería ser no por feminismo ni machismo ni discriminación, debería ser por el humanismo, así como lo fue la lucha por la preferencia sexual, con el objetivo de borrar las diferencias y ser una mejor sociedad, borrar la ignorancia, no académica, sino del entendimiento del ser humano, que tiende a sentirse superior o indiferente a aquello que no le es conocido”, finalizó.

No es una revista, es un movimiento.