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Entrevista con Britt y Alex de Spoon

Entrevista con Britt y Alex de Spoon

Cucharadas para el alma: entrevista con Britt Daniel y Alex Fischer de Spoon.

¿Qué no se ha dicho de Spoon? ¿Que son la dicha y orgullo de Austin, Texas? ¿Que su distinguido sello minimalista y angular ha servido como influencia para cientos de bandas alternativas desde su incepción en 1993? ¿Que Britt Daniel -vocalista y autor de las canciones- es un poeta consumado que es mitad Colin Newman y mitad Tom Waits? ¿Que con cada disco suenan mejor? Tuvimos la oportunidad de sentarnos con Britt y Alex Fischer -teclados, guitarra adicional- en su reciente visita a la Ciudad de México para platicar acerca del creciente misticismo que los rodea como institución musical indie, sus aventuras y lo que los depara.

“Ultimamente me he estado alejando cada vez más del último disco -They Want My Soul de 2014- por encariñarme con lo que estamos haciendo ahorita, pero creo que es un buen material. ‘Inside Out’ es de mis canciones favoritas porque no se parece nada a lo que hemos hecho anteriormente. Además, es un tema emocionalmente muy presente”, relató Britt mientras se ponía cómodo y subía los pies a la mesa. “Yo también”, intervino Alex. “Estamos más concentrados en el nuevo disco, que hemos estado creando desde enero. De todos modos le seguimos teniendo cariño por los shows que hemos hecho entre los dos y los arreglos que le cambiamos a las canciones continuamente”.

“Este próximo disco es más futurista y tenemos más material de dónde escoger. Esperamos terminarlo en julio. Se siente bastante diferente de lo que hicimos antes y nos está gustando mucho. Dave Fridmann -coproductor de TWMS- está produciéndonos otra vez, así que esperen una que otra sorpresa".

They Want My Soul cimentó nuevamente a la banda como referencia obligatoria en los repertorios de canciones indie y en las listas de popularidad, principalmente por desviarse ligeramente de su fórmula ya conocida y explorar nuevos territorios, pero con su toque inimitable. Junto a sus riffs monocromáticos, bajos insistentes y percusiones creativas, ahora hay una presencia más electrónica y futurista en su arsenal, junto a viejas creaciones reformadas.

“Escribí ‘New York Kiss’ -tema que cierra el disco- desde 2004, pero no nos decidíamos en un arreglo. La olvidamos y luego la retomamos en 2013. Creo que Alex tuvo mucho que ver en esto. Comparado al resto del grupo, él es más virtuoso [risas] y muy bueno con los teclados. Gracias a eso, el resto del disco tiene esa onda tipo new wave, con muchos sintetizadores y un tono más espacial.” dijo Britt. “Creo que también el trabajar con Dan [Boeckner, de Wolf Parade y Divine Fits] tuvo mucho que ver, ya que está muy obsesionado con los teclados”, agregó Alex.

Corona Capital 2015

También es notable la mención de Fischer, el miembro más reciente del antes cuarteto. Incorporándose para la composición y producción de They Want My Soul, sus contribuciones se sienten evidentes en la nueva dirección del grupo, sobre todo en tracks como “Outlier” e “Inside Out”.

“Básicamente Britt me pidió que me uniera a la banda, para hacer el cuento más corto. La versión larga es que conocí a Dan y me pidió que tocara con él en un concierto de Divine Fits. La verdad no pensé que llegara más lejos, pero me siguieron llamando. Fue en Las Vegas cuando empecé a tocar con Spoon, en un toquín de año nuevo. Nosotros les abrimos a The Black Keys y fue como decir: ‘¡a huevo! Ya estoy en la banda'”, contó emocionado Alex. “Yo también dije ‘¡a huevo!’ [risas]”, exclamó Britt. “Alex tiene muy buenas opiniones e ideas. Si tengo acordes, melodías y letras, él siempre viene a complementarlo y me hace llegar a donde quiero”.

Su nombre lo toman de un trabajo de la mítica banda Can, incluido en su Ege Bamyasi, pero el parecido no acaba ahí. Spoon se caracteriza por una estética sonora que aplica en partes iguales el krautrock, el funk y un rock and roll puro, mismo que ha estado desde sus inicios. “La estética sonora original de la banda era más algo tipo Pixies, un poco de Nirvana y Wire, que nos gustaba mucho. Porque eso estaba de moda cuando lo incorporamos, pero no era lo que quería terminar haciendo. Lo demás fue evolucionando con el tiempo”, recordó Britt.

They Want My Soul se siente como un retorno a la diversión y espontaneidad de sus trabajos anteriores, a diferencia del íntimo y lacónico Transference de 2009. Transference para mí es un disco más para escucharse con audífonos y quería que el siguiente disco fuera más social y extrovertido. Supongo que como el álbum anterior era muy insular y no tan envolvente -que era la idea-, inconscientemente quisimos contrarrestar esa postura. Si hay bastantes aspectos que destacan sonoramente y tuvo mucho que ver la participación de [Joe Chicarelli, coproductor de TWMS] y Dave. En 'They Want My Soul' había un solo de guitarra que era muy directo, acercándose al garage. Dave lo destrozó y esparció los pedazos en la mezcla, para que sonara más surreal en el producto final. Tiene una manera de hacer las cosas que hace que uno diga: ‘wow, que cool’”, afirmó Britt.

They Want My Soul Spoon

Spoon también son conocidos por darle su estampa a clásicos underground y a temas poco ortodoxos, como fue el caso de “I Just Don’t Understand”, un himno meloso originalmente interpretado por Ann-Margret en 1961.

“Me pidieron que grabara una canción para la revista Rookie. Cada mes hay un artista y un tema en especifico, así que querían que yo hiciera algo tipo sesentero/girl group. Me sugirieron ese tema y creo que ya lo había escuchado antes, pero nunca como algo tomado en serio. Cuando la terminamos de grabar, pensamos que era demasiado buena como para ponerla para un sitio web y ya. Entonces, simplemente, la pusimos en el disco”, nos contó Britt.

Para su visita más reciente a nuestro país, donde Britt y Alex realizaron un set acústico para el Festival Marvin, decidieron hacerlo de forma más íntima no solo por inquietud, sino por las apretadas agendas del resto del grupo.

“Despedimos al resto de la banda; nadie más lo sabe [risas]”, bromeó Britt. “La verdad es que todos están muy ocupados con sus familias y otros proyectos. Es también como una vacación de hacer el disco, haciendo algo que se desenvuelva de forma más espontánea”. “Es complicado meter a todos en el show por la logística, pero Britt y yo queríamos salir a tocar desde hace algún tiempo y se presentó la idea de ir a México, país que nos encanta”, complementó Alex.

“Nuestro set está más orientado a hacer reevaluaciones de canciones viejas, algunos covers y otras sorpresas. Se parece mucho a lo que hicimos con La Blogothèque hace unos años, de llevar el material clásico a otras direcciones y ver qué sale de todo”, detalló Britt.

Sus aventuras no paran ahí. También han incursionado en la musicalización de películas, como su participación en el soundtrack de Más extraño que la ficción, aquella peli de 2006 donde Will Ferrell escucha que su vida - y futura muerte - está siendo narrada como un libro.

“Me encantaría volver a musicalizar una película. Es más fácil que componer canciones pop. Básicamente te dicen ‘tienes 25 minutos para llenar de música con este mood y luego 15 segundos donde haya esto o aquello’. Lo disfruté mucho y espero volverlo a hacer, pero el rock sigue siendo mi prioridad”, concluyó Britt.

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