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Campo: Baile, felicidad y un suspiro de tranquilidad

Campo: Baile, felicidad y un suspiro de tranquilidad

Niña
Papalote Barbosa @ninapapalote

26/Abr/2015

Detalles
Lugar

Lunario del Auditorio Nacional

Artista(s)

El Lunario del Auditorio, lugar elegido para recibir a grandes músicos y dejarlos dar conciertos extremadamente íntimos y catárticos, alguna vez pasó por ahí Mercury Rev, Broken Social Scene, Los Tres y Bajofondo, todos y cada uno de ellos geniales, llenos de poder, con energías de todo tipo y actos muy satisfactorios. A cinco días de la ultima quincena de abril es el turno de CAMPO por demostrar su poder curativo.

campo

Apenas salen a tomar sus instrumentos y todo ese sentir sofocante comienza a desvanecerse, el público grita y celebra con aplausos la primera visita de Juan Campodónico --lee la entrevista que tuvimos con el músico dando clic aquí-- con su proyecto alterno: CAMPO.

Su música tipo house mezclada con ritmos latinos empieza a hormiguear por nuestra espalda. “El Viento” es lo primero que pasa por nuestros oídos, tan bailable, tan tranquilizante: “Hora de asumir, hora de aprender, esto que me pasó, que no me pase otra vez”, dice la canción y libera nuestro espíritu con los primeros bailoteos de la noche.

Quizás al principio le costó un poco conectar con todo el público, pero después de “Tu Lugar” y “Across The Stars”, siguió con “La Marcha Tropical” y de repente ya habíamos olvidado la existencia de todo el mundo que había allá afuera. “1987”, seguida por un par de Bajofondo: “Tuve Sol” y “El Mareo” terminaron de amarrar el cuerpo, mente y alma del público que ya dibujaba una enorme sonrisa en sus rostros, que no paraban de bailar y celebrar con aplausos y gritos toda la buena vibra que inundaba el lugar.

Pero el climax de la noche realmente llegó con la entrada de Ximena Sariñana al escenario, para interpretar “Sintiendo Rara” la cual grabó junto a Juan hace mucho tiempo, los bailes cesaron por un momento y no había más que brazos levantados sujetando celulares para grabar tal encuentro, los cerebros de la audiencia se encontraban en el suelo completamente derretidos.

Las canciones pasaron, entre ellas: “Lluvia”, otra más de Bajofondo, todos arriba del escenario terminaron bailando enérgicamente, cuando eso pasa te das cuenta de que toda esta bien, tanta energía proveniente del escenario, con los músicos disfrutando al máximo su propio trabajo, provoco que todos nuestros males se quemaran como lo hizo la pista de baile, aunque sea por un solo instante. Como ve, CAMPO es un liberador natural de la toxicidad cotidiana.

REDACCIÓN:

Tlaloc
Ruiz

FOTO:

Niña
Papalote Barbosa @ninapapalote

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