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20/May/2026
El cantante, compositor, productor, rapero, comediante y cineasta de Santa Cruz, California, Oliver Tree ha comenzado una nueva etapa en su carrera con su cuarto álbum de estudio, Love You Madly, Hate You Badly, lanzado por su propio sello discográfico, Alien Boy Records. Con ello, dejó de trabajar con una disquera grande y de grabar en estudios profesionales para adoptar un enfoque más DIY, registrando 17 nuevas canciones en los siete continentes durante dos años, con una laptop y una interfaz en cuartos de hotel.
El proceso incluyó sus visitas anteriores a México y una breve residencia en la Antártida, donde realizó sus primeros shows en esa parte del planeta. Previo al lanzamiento de este álbum tuvimos los sencillos “Superhero”, “Joyride”, “Flowers”, “Deep End” y “All You Ever Wanted” que nos dan un sonido no tan producido, pero que se siente tan auténtico como en sus pasados álbumes.
Previo a su próximo show en el Pabellón Oeste de la Ciudad de México, platicamos con Oliver Tree a fondo sobre su nuevo álbum, esta nueva forma de trabajar su música, sus recuerdos de visitas pasadas a CDMX y su fin de semana, que lo llevó de pasear por Chapultepec a una presentación sorpresa en el Supernova Genesis junto al influencer Aarón Mercury.
Indie Rocks!: Acabas de presentar tu cuarto álbum de estudio Love You Madly, Hate You Badly, ¿cómo fue trabajar en estas 17 nuevas canciones durante 2 años en diferentes lugares del mundo y al mismo tiempo lanzarlo bajo tu puro sello discográfico?
Oliver Tree: Fui a 82 países durante dos años y simplemente viajé y exploré el mundo mientras hacía música. Fue parecido a cómo solía hacer música como productor de dormitorio, solo, excepto que esta vez lo hice en cuartos de hotel. Me di cuenta de que la cantidad de dinero que estaba desperdiciando en estudios y pagando ingenieros era tan alta que, por el mismo costo de un día en un estudio en Los Ángeles, podía volar a Sudáfrica, Bogotá o Kirguistán, quedarme en un cuarto de hotel cuatro o cinco días, hacer cuatro o cinco canciones y regresar. Eso realmente me ayudó a reconectar con mis raíces como productor de dormitorio. Aunque las voces sean quizá más crudas y el sonido menos de alta fidelidad, se siente como una versión muy auténtica de mí. Como artista, estaba realmente inspirado.
IR!: ¿Cómo fue el trabajar tanto la producción, grabación y todo lo que hay detrás del álbum por ti mismo a diferencia de tus álbumes pasados?
OT: Al ser la única persona que produjo el álbum, eso fue un enorme reto. Hice más de 100 canciones solo para completarlo, y terminar cada canción significó pasar por 50 o 60 versiones para llegar a la final. Así que había una gran diferencia entre yo como artista y yo como productor. Como productor, traté de crear el entorno adecuado para que Oliver Tree, el artista, estuviera feliz e inspirado. Lo enviaba a lugares hermosos y poco comunes que mucha gente nunca ha escuchado, lugares donde podía tomar fotos de edificios de concreto, comer cosas extrañas como iguana o incluso sesos de vaca, beber sangre en Macao, pasar tiempo con la tribu masái, grabar la portada del álbum en Afganistán, ir a Irak, quedarse en casas de barro o dormir en las cuevas de Petra con los beduinos. Fue una inversión en mí mismo y en aprender a disfrutar estar solo. Construí una relación tan hermosa conmigo mismo a través del proceso que, incluso si a nadie le gustara el álbum, yo igual lo amaría. Estoy en un punto de mi carrera en el que ya no me importa tanto; básicamente estoy semi-retirado y enfocado en disfrutar la vida mientras estoy vivo y sano.
IR!: ¿Durante la grabación del álbum hubo algún momento en el que grabaste algo y por hacerlo en una forma más DIY en el que hubo interrupciones por grabar en cuartos de hotel en diferentes partes del mundo, que olvidaras grabar alguna parte del proyecto o alguna otra cosa?
OT: Hubo momentos en los que el personal del hotel se molestó porque estaba grabando música demasiado fuerte. No pasó muy seguido, pero ocurrió en el primer país al que fui, y entendí que tenía que ser más inteligente al elegir hoteles con paredes más gruesas. La parte más triste fue perder un teléfono que tenía alrededor de 117,000 fotos y videos: cayó al océano después de que se rompiera la parte de atrás, así que perdí todo ese contenido. Gran parte del álbum, en realidad, estaba ligada a mi idea de hacer un libro de fotografía, y mi única regla era que cada foto debía estar tomada con mi celular. Tenía una cámara buena, pero ni siquiera quería usarla. Quería que todo se sintiera crudo y personal, como la música. Por suerte, fui construyendo el libro conforme avanzaba, y muchas de mis fotos favoritas seguían guardadas porque las revisaba constantemente y las iba agregando al proyecto. También grabé todas las sesiones en habitaciones de hotel y planeaba usar ese material para el lanzamiento, pero también lo perdí. Quizá haya algo hermoso en eso: conservar los recuerdos y no obsesionarse tanto con el contenido, porque al final eso nunca fue realmente el objetivo para mí.
IR!: Eres un artista muy activo en redes sociales, ¿hay algunos contenidos que planeas o todo sale de forma muy espontánea?
OT: Mis redes sociales probablemente son las más inconsistentes que puede tener alguien. A veces son los videos más simples y chafas; otras veces son cosas que costaron 40,000 dólares hacer y luego las bajo porque no me gustó la actuación. No se trata de vanidad: hago contenido para la audiencia. Si les gusta, se queda arriba. Si no, lo limpio. La gente está tan saturada que me gusta mantenerlo simple y curado. Todo mi estilo como Oliver Tree se basa en esta idea de ser lowbrow y highbrow al mismo tiempo: algo que al principio puede parecer una tontería total, pero si miras más de cerca, hay algo mucho más profundo debajo. Ese espacio intermedio es lo que yo llamo unibrow.
IR!: ¿Sientes que hay una evolución tanto laboral, artísticamente como personalmente que hayas notado mientras trabajabas en este nuevo álbum?
OT: Yo diría que, como ser humano, estoy evolucionando igual que ojalá lo hacen los demás. El crecimiento de una persona también se refleja en el crecimiento de un artista. Este álbum es muy claramente un álbum conceptual centrado en enamorarse y en el desamor que puede venir con ello. Algunas personas podrían decir que estoy escribiendo la misma canción una y otra vez, pero para mí siempre se me olvida documentar la parte de enamorarse. Normalmente recurro a la música cuando estoy roto y con el corazón destrozado; ahí es cuando la música me salva la vida. Esta vez traté de capturar algunos momentos de enamoramiento y conservarlos como algo que pudiera guardar en una botella y compartir. Así que sí, definitivamente ha habido una gran evolución. El álbum está lleno de amor, odio y sexo, y todo eso está entrelazado. Para mí, fue muy catártico y terapéutico.
IR: Antes de tu show en CDMX, estás aquí y tuviste un fin de semana nada relacionado a la música, visitaste Chapultepec y estuviste en el Supernova Genesis, ¿hay algo en la ciudad que te gusta hacer para relajarte y que disfrutes en cada visita?
OT: Amo la Ciudad de México. Vine varias veces mientras trabajaba en el álbum, y este año ya he estado aquí cuatro veces. Regreso en un mes para dar un concierto aquí, así que sí, amo la Ciudad de México y amo México. He estado en México más de 25 veces. Crecí yendo a Baja California todos los años, y ahora que soy mayor, vengo más a la Ciudad de México. Vengo aquí todo el tiempo, incluso cuando no tengo shows. Honestamente, me gusta más que Estados Unidos. Para responder tu pregunta, también me encanta venir sin concierto. Anoche estuvo brutal, probablemente fue una de las noches más locas de mi vida. Me dormí como a las 6 o 7 de la mañana. La fiesta aquí está salvaje, y aunque no soy muy fiestero, he estado trabajando tan duro terminando mi documental sobre la Antártida, sacando el álbum y haciendo prensa, que he estado tratando de relajarme un poco. No hay mejor lugar para hacerlo que CDMX.
IR!: Mencionaste que estuviste trabajando un documental en la Antártida además de ser el primer show en tu gira, ¿cómo fue esa experiencia?
OT: El proceso de ese proyecto es bastante salvaje porque cubre el año que viví en la Antártida. Sí, me metí al agua varias veces, en el polar plunge y una vez casi tuve hipotermia, así que alguien tuvo que lanzarse a rescatarme. Ese fue uno de los momentos más aterradores. Al final, mis papás tuvieron que ir a la Antártida y básicamente salvarme porque sentía que me estaba volviendo loco ahí.
IR!: Tienes una gira en puerta que además en la Antártida, tendrás shows en Sudamérica y en la Ciudad de México, ¿qué podemos esperar de esta gira?
OT: La gira todavía no ha sido anunciada, pero en realidad la llevaremos a los siete continentes. La verdadera belleza de esto es que este álbum fue grabado en los siete continentes. No creo que haya existido realmente una gira mundial así. El sueño es llevar el show a países y lugares que la gente ni siquiera sabe que existen, y más allá de eso, conectar con humanos de todos los orígenes. Durante el proceso de grabación, di seis shows en la Antártida, y también me presenté para la tribu masái en Tanzania; fue probablemente el show más punk rock de mi vida. Literalmente era solo la tribu, y los bocinas las renté con unos chicos suajilis del pueblo. Nunca habían escuchado música así y ni siquiera sabían cómo bailar. Quiero que la gira refleje esa energía: un show mundial para el mundo.
IR!: ¿Qué podemos esperar en tu música durante el resto del año?
OT: También planeo lanzar una serie de documentales llamada The One Man Band, que sigue cómo grabé el álbum en Machu Picchu, el Cristo Redentor, la Gran Muralla China y otras maravillas del mundo. Llevé equipo de grabación y registré música en muchos de esos lugares. Esa es una parte enorme de lo que espero lanzar este año. Mi largometraje sobre la Antártida, que edité yo mismo, tardó como tres meses en terminarse, así que todavía tengo que resolver el flujo de trabajo. Me ha costado encontrar a los editores adecuados, pero ojalá estas películas salgan y muestren el proceso detrás del álbum. Más allá de eso, esperen lo inesperado. Mi vida básicamente es una serie de misiones secundarias y aventuras random con todo tipo de gente. Ese es el uso más valioso de mi tiempo: no conseguir más seguidores, dinero o impresionar a la gente, sino conectar con las personas. Quiero seguir construyendo esas conexiones, mantenerme enfocado en la Ciudad de México y hacer más cosas aquí. Esto se siente como un hogar para mí, y espero pasar mucho más tiempo aquí.
IR!: Para terminar, ¿hay algo más que te gustaría agregar?
OT: Y para cualquiera que tenga un sueño: no necesitas permiso. No necesitas esperar a tener dinero. Simplemente hazlo. Tienes un iPhone, tienes un teléfono con cámara, tienes una laptop: no hay excusa. Hice todo este álbum con una interfaz usada de 150 dólares. Puedes grabar una canción en tu teléfono. Puedes hacer cosas ahorita mismo. No esperes a que sea perfecto. Si no es perfecto, ¿qué importa? Luego lo puedes perfeccionar. Solo hazlo.