Favoritos
Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

09/Abr/2026
El músico estadounidense habla sobre la construcción sonora de su más reciente álbum, la naturaleza emocional de su música y el extraño lugar que ocupa en la conversación actual del indie.
En un momento donde los discursos alrededor de la música buscan constantemente definir, clasificar y explicar, Alex G parece moverse en dirección contraria. Con Headlights, su décimo álbum, el músico de Filadelfia reafirma una forma de crear que parte de la intuición, el ensayo y el error, y una relación profundamente personal con el sonido. A días de su regreso a México para presentarse en el Auditorio BB, conversamos con él sobre procesos, percepciones y todo aquello que no siempre se puede poner en palabras.
Indie Rocks!: Tengo muchas cosas de las que quiero hablar contigo. Lanzaste un álbum hace unos meses antes de esta entrevista y ahora tienes una fecha importante en México. Me gustaría empezar hablando de este último disco, tu décimo álbum, ¿cierto? ¿Puedes contarme un poco sobre la producción de Headlights?
Alex G: Sí. La mayor parte de la grabación se hizo en Filadelfia, que es donde vivo. Mucho fue en un estudio llamado Spice House, algo en MilkBoy Studios, y también grabé en mi casa y en un estudio en el norte del estado de Nueva York llamado The Clubhouse. Toqué todos los instrumentos, excepto en la canción “Logan Hotel” y en las que llevan cuerdas. La mezcla la hice junto a Jacob Portrait y el mastering fue de Heba Kadry. Estoy tratando de pensar si hay algo más específico… pero bueno, si tienes alguna pregunta más puntual sobre la producción.
IR!: Para mí es muy interesante porque, al escuchar tu música y este álbum en particular, siento que tienes un sonido muy específico. Es como lo-fi pero al mismo tiempo con guitarras muy grandes. ¿Cómo llegaste a ese sonido y cómo ha evolucionado a lo largo de estos 10 discos?
AG: Sí, creo que entiendo lo que dices. Ese sonido lo-fi, como más DIY, probablemente viene —al menos en este disco— de tocar yo mismo los instrumentos. No soy experto en ninguno, entonces eso le da una sensación más casera. Y creo que me siento cómodo con eso porque pasé muchos años grabándome solo, al inicio era por necesidad. Entonces ha sido una progresión muy natural. Nunca hice un salto grande de grabar en casa a hacerlo en estudio. También tiene que ver con que sigo produciendo mucho por mi cuenta: tomo los stems y sigo experimentando en Logic, como antes lo hacía en GarageBand. Es el mismo proceso de prueba y error, y eso probablemente le da esa sensación lo-fi.
IR!: Es interesante porque incluso hay gente que ve tu música como algo muy relevante dentro de una nueva forma de hacer rock o folk, más casero, más íntimo. ¿Tú percibes eso? ¿Cómo vives toda esta narrativa de que eres “lo siguiente” en la música?
AG: Es curioso porque yo no me veo así. No es falsa modestia, simplemente no lo siento de esa forma. Creo que muchas publicaciones tienden a hablar de los artistas como si fueran “lo siguiente”, comparándolos con figuras como Bob Dylan o Neil Young. Pero no sé… yo solo intento hacer música que conecte con la gente. Y no siento necesariamente que haya logrado eso a gran escala.
O sea, claro que soy exitoso en el sentido de que hago lo que quiero hacer, pero no siento que esté haciendo algo extraordinario. Sigo viviendo en Filadelfia, haciendo lo mío. Entonces eso de “lo siguiente” siento que se lo dicen a todos hoy en día.
IR!: Pero también estás girando por todo el mundo: Estados Unidos, Australia, Japón, México… ¿no es eso ya conectar con mucha gente?
AG: Sí, claro. No debería darlo por sentado. Pero supongo que es algo muy humano: siempre quieres más de lo que tienes.
IR!: ¿Y cuáles son tus metas o inspiraciones como artista?
AG: No tengo una respuesta muy concreta. No pienso tanto en metas materiales. Hace poco escuché Art Angels de Grimes y me voló la cabeza la producción. Me interesa explorar algo así, hacer música que sea igual de envolvente. Pero más allá de eso, solo quiero poder seguir haciendo música y sostenerme de esto por muchos años.
IR!: Más allá de la música, ¿qué te interesa? ¿Qué consume Alex G fuera de este mundo?
AG: Es difícil decirlo ahora porque estoy muy ocupado. Pero me gusta leer. Y hay un podcast que me gusta mucho, se llama Otherworld. Es sobre gente que ha tenido experiencias paranormales.
IR!: No lo conozco, cuéntame un poco.
AG: El host entrevista a personas que han vivido cosas como ver fantasmas, experiencias cercanas a la muerte o incluso encuentros con extraterrestres. Más allá de si crees o no, lo interesante es escuchar cómo lo cuentan, la honestidad con la que lo hacen. Me interesa eso, lo que está fuera de nuestra percepción.
IR!: Es interesante porque eso también se conecta con la música, ¿no? Es algo intangible.
AG: Totalmente. Justo alguien me mandó algo chistoso: una de mis canciones en Spotify seguida por una descripción hecha por IA explicando de qué trata. Y pensé: eso es exactamente lo contrario de lo que intento hacer.
La música no es una historia concreta, es algo más difuso, emocional. Y llega la IA a decir “esto significa esto y esto”, y es como… arruina la experiencia. No se trata de eso.
IR!: Me encantaría seguir hablando de IA, pero para cerrar: estarás tocando pronto en México, ¿qué podemos esperar del show?
AG: Hacemos un set principal de más o menos una hora y luego un encore de unos 30 minutos. El set principal se enfoca en Headlights, con algunas otras canciones, y en el encore tocamos cosas más viejas o lo que la gente pide.
IR!: Y por último, si tuvieras que describirte en tres palabras…
AG: No sé… (ríe) estoy sin palabras. Podría ser “speechless Alex G”.