167628
Diles que no me maten — Edificio

9

Diles que no me maten
Edificio

Látigo / 2020

Artista(s)

Diles Que No Me Maten

Ensoñaciones catárticas de un futuro incierto.

La desolación lúgubre de una ciudad que extraña a sus habitantes. Los grandes edificios se han vuelto monumentos que cargan con el recuerdo de las noches cortas y los días largos, donde reinaba el ruido y las risas. Diles que no me maten presenta Edificio; que abraza al cuerpo en medio de una catártica ensoñación de lo que ya no existe.

La bienvenida a este material es suave en sus primeros minutos, como si de un jam se tratara. Los cinco miembros se presentan con sutiles acordes. Para romper esta secuencia instrumental infinita dan paso a un arreglo alienado que aumenta la cadencia de la batería y los riffs de guitarra, creando el enigmático magnetismo de “Edificio”, tema que durante once minutos nos da muestra de lo que escucharemos en este disco.

La dualidad será una palabra fundamental para entender a esta banda, así como la libertad y la experimentación. Vamos a la mitad de la primera canción de este material y entramos a una nueva y tercera curva, una más energética donde nos dejamos fluir y sólo necesitamos cerrar los ojos para escapar, diluirnos.

De entrada melodiosa e insurrecciones desenfrenadas e inmisericordes “No te mates de paseo” se construye entre sobriedad y altas velocidades fugaces.

El corazón le pegaba con todas sus fuerzas en las costillas. “Barrio Chino” nos habla de la pérdida. En un principio es vocal, cuando la hipnótica base que lo acompaña no se funde con la voz de Jonás; quien termina hipnotizándonos mientras el ritmo sube de forma incendiaria.

Comenzó a sentir esa comezón en el estómago. Un cambio de ritmo. “Manos de piedra” se cubre de una energía enigmática, que acelera al corazón. No se trata de sustos. Se trata de quiebre, de traer el spoken word a la pista de baile. Una invitación a la introspección, a la poesía, a volver político el sentimiento y explotarlo con ferocidad en un torbellino de provocadores bajos y fulminantes percusiones.

La despedida. Un hasta luego eterno que dejará la resonancia incalculable de “Pachuca” como un viaje inesperado, lleno de psicodelia que se separa de las atmósferas frías. Que se siente como un rayo de sol mientras entreteje caminos
paralelos y surreales en nuestro imaginario sonoro.

¿Géneros? En su Bandcamp podemos leer experimental, avant garde, krautrock, no wave, post punk psicodelia ¿Etiquetas? Tal vez no debieron haber nacido nunca. Los integrantes de Diles que no me maten amalgaman sus ideas, dejan a sus instrumentos crear su propio alfabeto rítmico hasta crear una atmósfera ligera, tan experimental como acogedora. Siendo la implementación del spoken word uno de los elementos más interesantes de su creación tan llena de sorpresas y explosiones.

Edificio es un material que vive en una ciudad sin tiempo y así debe disfrutarse. Nos regala un poco más de media hora de sonidos de reminiscencia utópica y casi apocalíptica, de un mundo consumido entre fríos escenarios. Con una dualidad sonora insurgente y provocadora.