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Unknown Mortal Orchestra — Sex & Food

9

Unknown Mortal Orchestra
Sex & Food

Jagjaguwar / 2018

Artista(s)

Unknown Mortal Orchestra

Un insólito viaje que trata de reinventar la psicodelia.

Por cerca de una década, Ruban Nielson ha comandado una orquesta sin nombre, que ha tratado de confeccionar una paradoja en los estándares correctos de la psicodelia. Con Sex & Food llega el lado más exploratorio e intuitivo de los neozelandeses, con atmósferas que alientan una magnífica paz, y que muestra riffs que no fueron creados de manera forzada, sino que nacieron por sí solos en una tarde repleta de creatividad. Y tal vez, todo en conjunto se encarga de estructurar una antología de todo lo bueno que confiere ser Unknown Mortal Orchestra.

“Major League Chemicals” sin duda es un comienzo perfecto al preámbulo creado por “A God Called Hubris”. Con un increíble sintetizador y guitarras que rayan en un viaje sublime, Sex & Food opta por empezar sin titubeos y por mostrar todo el lo fi en el cual la agrupación ha cimentado su carrera. “Ministry of Alienation” quizá sea uno de los mejores temas en el catálogo de la banda originada en Oceanía. La canción, muestra la construcción sólida de lo que es la neopsicodelia, y sobre todo, las increíbles formas que puede llegar a formar. Con calma, Unknown Mortal Orchestra nos involucra totalmente con un saxofón que sobre sale de manera casi autónoma.

“Hunnybee” es una pausa, una pista que alberga alegría en tus oídos. Arreglos funk con una sutil línea de bajo y guitarras sin distorsión. Una suave voz de Nielson hace olvidarnos del mundo por un instante. Todo para empatar perfecto para que se reproduzca la acústica "Chronos Feasts on His Children", un medio tiempo de cinco pistas que te hacen sentir algo por sí solas, y que constituyen una pieza musical única que va en ascenso y descenso, pero que devela una Unknown Mortal Orchestra más madura y que no la da miedo escaparse del libreto.

La culpa y la caballería sugiere subir los ánimos, “American Guilt” suena fuerte y contundente. Desde hace 10 años en el continente más pequeño del planeta se crea psicodelia sin pretensiones, en un estado de pureza abrumador. Casos gigantescos como Tame Impala y Pond son la fundamental esencia, pero Unknown Mortal Orchestra es un ejemplo aparte. Magníficos músicos que no se atan a un sonido y crean riffs llenos de poder que pueden mover cualquier audiencia alrededor del mundo. Estamos a la mitad de la irrealidad en la que nos transporta el quinteto que sigue en un gradual crecimiento creativo.

El lado más pop y electrónico surge en un disco que podría con facilidad ser dividido en dos; esta segunda parte, con tonalidades disco que van redescubriendo una nueva forma de entender y escuchar la música de Unknown Mortal Orchestra. “The Internet of Love (That Way)”, “Everyone Acts Crazy Nowadays” y “This Doomsday” son ejecutados de manera casi prodigiosa. Los dotes en las cuerdas son explotados y los sintetizadores suenan como respaldo para crear una marea de distintos ritmos con letras mucho más pensadas, y que dejan entrever una extensiva evolución de Nielson como artista y persona.

El recorrido musical se va disipando y la cuarta etapa en la carrera de Unknown Mortal Orchestra llega a su fin. Con “How Many Zeros”, “Not in Love We’re Just High” y “If You’re Going to Break Yourself” el conjunto neozelandes nos muestra las verdaderas virtudes de un género que es reexplorado. Que sin la necesidad de riffs llenos de ruido, pueden engancharte en un pequeño episodio de delirio en menos de una hora.

Sin miedo a equivocarme, puedo afirmar que Unknown Mortal Orchestra ha creado el disco más puro y transparente en sus ocho años de existencia. Banda que con altos y bajos, siempre ha estado en la vanguardia por su manera de construir sus brechas sonoras. Y que aunque ha tenido una evolución constante y notoria, mantiene la esencia musical corroída en su ser desde su debut homónimo. Larga vida a la letal orquesta.