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Ty Segall - Emotional Mugger

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Ty Segall - Emotional Mugger
Ty Segall - Emotional Mugger

Drag City / 2016

Artista(s)

Ty Segall

Emotional Mugger: noise weirdo y psicodelia

Dicen por ahí que toda creación artística refleja el inconsciente de su creador. En el caso de Ty Segall, y su más reciente material Emotional Mugger (próximo a salir bajo el sello independiente Drag City), una idea asalta nuestra mente: absurdo emocional.

Desde que la noticia de su existencia salió a la luz, el disco ha estado rodeado de detalles poco convencionales, como hacerlo llegar a los medios especializados mediante una cinta VHS (formato en desuso y casi desconocido para las nuevas generaciones) y subir una serie de extraños videos a la página oficial (en uno de ellos es posible ver a Segall y a su banda tocando en vivo mientras portan mascaras con rostros de bebes siniestros), entre otros. Detalles que dan vida a un imaginario bizarro y lleno de sarcasmo.

La portada del disco, por ejemplo, muestra a una terrorífica muñeca de porcelana con las cuencas de los ojos vacías como si se tratase de  una imagen sacada del universo de los hermanos Quay, mientras que en el extremo inferior se observa un recorte circular con la leyenda “No man is good three times”, eslogan utilizado en los años 40 por los republicanos contra la tercera reelección de Roosevelt en los Estados Unidos.

Al hablar de lo estrictamente musical, podríamos decir que este material se aleja de toda estructura, estabilidad y asepsia creativa. Conduciendo al escucha hacia un lugar en donde toda representación inconsciente puede tomar la forma que le apetezca, un lugar habitado por personajes disociados que intermitentemente pierden y recuperan su cordura.

Guitarras extremadamente ruidosas, una voz sucia y disonante, sintetizadores ásperos y patrones rítmicos poco comunes arrojan a Segall fuera de su zona de confort. Irrigando su tradicional sonido con un caos imaginativo y fértil gracias a una producción delirantemente articulada, cada sonido tiene su espacio y los instrumentos mutan de personalidad de un track a otro.

Destacan temas como “Candy Sam” en donde se logra un balance entre lo experimental y lo digerible, mostrando uno de los mejores solos de guitarra del disco en conjunto con una  melodía envolvente y pegajosa; “Mandy Cream”, que muestra un sonido casi único en la discografía de Segall, y “Baby Big Man (I Want A Mommy)", en donde la voz delirante de Segall se desfasa y se reencuentra intermintentemente, mientras la batería cohesiona una composición desarrollada en la elasticidad de una armonía volátil llena de atípicas ideas musicales.

Si bien Emotional Mugger es un álbum que seguramente dividirá opiniones, lo más interesante es saber que existen artistas que obedecen a su necesidad creativa sin miedo a defraudar a la crítica, sin necesidad de demostrar nada a su público. Al final del día, es la honestidad quien mantiene a flote y valida el trabajo de aquellos se atreven a ser fieles a su propio llamado.

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