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Trees Speak — PostHuman

8

Trees Speak
PostHuman

Soul Jazz Records / 2021

Artista(s)

Trees Speak

Premoniciones, experimentación y el devenir de la naturaleza sonora.

El mundo ha llegado a su fin, pero parte de lo que conocíamos como naturaleza ha mutado de manera sorprendente. Los árboles, aquellos seres que durante millones de años fueron menospreciados al ser talados constantemente se han convertido, además de pulmones del planeta, en la base datos de esta, con información recabada por siglos la cual les permite sobrevivir en lo que queda de vida, comunicándose a través de los sonidos. De esto va el nuevo disco de Trees Speak, dúo que navega en el krautrock pero que bebe tanto del jazz como de la electrónica, influencias con las que nutre su propuesta. Esta vez la música tiene un hilo conductor, pero no por ello el paisaje es el mismo.

Daniel Martín Díaz y Damián Díaz han diseñado un concepto musical que, poco a poco, ha encontrado en la simplicidad una forma más óptima de presentar al mundo su trabajo. Si eres de los que se acerca por primera vez a la banda, este disco es una buena idea para iniciar. Si eres ya un seguidor declarado, este trabajo mantiene el sello y la originalidad de la agrupación, pero con un concepto mucho mejor sintetizado.

PostHuman se compone de 16 temas (dos más en la versión LP) pero no pasa de los 40 minutos, cuando comienzas a adentrarte el algún tema este rápidamente llega a su final. El inicio está lleno de fuerza e intenciones. “Double Slit” es la entrada al mundo dónde ya no existe la vida humana, las baterías marcan el ritmo con una precisión de reloj, mientras que la secuencia electrónica le da un toque cinematográfico.

¿Cómo es que se comunican las plantas y los árboles?, “Chamber Of Frequencies” nos da una idea, mientras la sección de vientos simula las venas y ramas de estos seres vivos, a través de ellos viajan cientos de gigas de información con la cual cada uno va dando señales al otro. Así el universo del álbum se convierte en un mapa sonoro del entorno en el que estos seres vivos resisten al apocalipsis. A través de las canciones tenemos una idea de que es lo que aun toca la luz después del cataclismo (“Divided Light”), los cambios físicos que suceden a su alrededor (“Magic Transistor”) y finalmente (aunque es interpretación libre) la vida o muerte de los humanos que quedan (“PostHuman”).

La segunda mitad del disco navega por un ambiente mucho más cercano a la banda sonora, y tiene mucha influencia de la electrónica alemana de la década de los años 70. Es de reconocer el trabajo de mezcla y masterización para mantener este sonido análogo, pese al claro uso de la tecnología que se aprecia en su música.

Este cierre del álbum se caracteriza por tener canciones más largas, aunque también contiene “Incandescent Sun”, minuto y medio de electrónica ambiental que lo mismo produce terror e hipnotiza y que da paso a la melancolía más tradicional en “Healing Rods”.

En “Quantize Humanize se aprecian las únicas voces invitadas en un disco 100% instrumental, curiosamente las vocales están robotizadas por lo que para este momento es claro que la tecnología encontró una forma de sobrevivir ante lo que los humanos provocaron.

Uno de los discos más interesantes del año, que, con un poco de tiempo y dedicación, cualquiera que se le acerque encontrará en el sorpresas en cada escucha. Ya sea por su sonido o por su historia el dúo encuentra en la fantasía (¿o tal vez realidad?) una forma de explorar sin limites.

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