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The Dears — Lovers Rock

7

The Dears
Lovers Rock

Dangerbird Records / 2020

Artista(s)

The Dears

Los canadienses The Dears navegan aguas conocidas.

Si estás familiarizado con la banda canadiense The Dears, lo más probable es que también lo estés con los paralelismos tiene su música con cierta legendaria banda británica de rock y la voz de su vocalista Murray Lightburn con la de cierto o ciertos músicos que prefiero no mencionar.

La razón de esto es porque sospecho que es una comparación que se les ha hecho desde que existen y prefiero dejarlo abierto a quienes quizás no conocen mucho a la banda. Otros referentes inmediatos son algunos de sus compatriotas contemporáneos de corte indie-rock/chamber pop como Stars, Broken Social Scene o The New Pornographers.

Cuerdas, distorsión y emoción

Lovers Rock es el título que lleva su octavo y más reciente material discográfico y es quizás su disco más accesible a la fecha. A través de 42 minutos no pierde su sonido pop orquestal o pop barroco insignia y a la vez The Dears le sube a los decibeles con una que otra roquera emotiva.

Como su título sugiere, el amor es una constante en las letras de estas diez canciones, tanto en su faceta protectora y luminosa (“The Worst in Us”), como en su lado más oscuro y desgarrador (“Too Many Wrongs”).

A pesar de que la melancolía abunda en estos temas, no llega a abrumar en ningún momento, como mencioné al inicio, es un disco accesible que dura lo suficiente para ser una escucha agradable y con una paleta sonora variada que fluctúa entre el pop barroco de Arcade Fire, el rock alternativo, el pop ochentero de Tears For Fears o Talk Talk e incluso el jazz.

La introductoria “Heart of an Animal” pasa de un sonido de cabaret a un enérgico y angustiante rock alternativo acentuado por los falsettos de Lightburn. “Instant Nightmare” es otra roquera eficaz a pesar de su simpleza, ademas, las vocales femeninas de Natalia Yanchak (la segunda integrante más longeva de The Dears) alzan este tema y se extrañan en más momentos del disco.

Cuando las guitarras eléctricas son más suaves aquí, son aderezadas por un efecto chorus que nos remite a los años ochenta, “Is This What You Really Want?” y “Stille Lost” toman el sonido de esta época en dos de los momentos más melancólicos, la primera una crítica a la monotonía y la segunda una pesimista visión de la vida al ritmo también de una destacada melodía de saxofón que la salva de ser una más del montón.

“I Know What You’re Thinking and It’s Awful” es quizás el momento más oscuro del disco, a base de guitarra acústica y piano trunca un poco el ritmo del disco muy rápido por su lugar en el tracklist, por su parte, “No Place on Earth” es la canción que destaca más del montón con una línea de bajo y melodía memorable, así como la mejor y más efectiva amalgama del lado orquestal y el roquero de The Dears.

“Play Dead” y “Too Many Wrongs” son los momentos que se sienten más retro y un tanto fuera de lugar, ya que toman más del jazz de la vieja escuela. En seguida “We’ll Go Into Hiding” busca ser ese gran cierre emotivo y estelar con un in crescendo explosivo, así como una letra cliché, pero siempre emotiva y efectiva, sobre escapar del mundo con tu ser amado.

Sin rodeos: ¿para qué cambiar la fórmula?

Como toda la discografía de los canadienses tras No Cities Left, no puedo decir que este sea un lanzamiento particularmente trascendente o extremadamente memorable, más bien The Dears (particularmente Lightburn que es su único miembro original y su principal compositor) se apega a su zona de confort.

Si no estás familiarizado con ellos, yo comenzaría con un disco más interesante como el que mencioné al inicio del párrafo anterior, si ya eres entusiasta de su sonido a pesar de sus obvias similitudes con otras bandas más grandes, Lovers Rock es una escucha agradable, fácilmente digerible, rápida, pero con una tonalidad más adecuada para una tarde lluviosa o una noche de desvelo que para una situación donde requieres una dosis de adrenalina.

No es una revista, es un movimiento.