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The Damned — Evil Spirits

8

The Damned
Evil Spirits

Spinefarm Records / 2018

Artista(s)

The Damned

17/Abr/2018

Evil Spirits: la experiencia alcanzó a la vehemencia de The Damned.

Al ser una de las bandas pilares del movimiento punk, la primera en haber publicado material discográfico y una de las más relevantes en la historia de este género, su regreso después de diez años es uno de los sucesos más significativos de este año. Pero fuera de la relevancia de este álbum hay que verlo de la forma más objetiva y haciendo a un lado todo lo que The Damned representa.

Comenzamos con “Standing On The Edge Of Tomorrow”, una especie de himno punk, que en realidad suena más a Sparks, que a la agrupación londinense. Desde el primer momento se nota el mando y dirección de Tony Visconti, quien produjo este material. La canción muestra elementos muy notables: un bajo muy sólido, percusiones brillantes y un gran acompañamiento por parte de los sintetizadores. Pero sobre todo hay que prestar atención a la guitarra, se muestra sutil y encubierta, pero es simplemente extraordinaria.

En un principio vimos a un The Damned elegante e impecable ¿pero eso es lo que queremos ver en el regreso de los procreadores del punk? No en realidad.

Es por eso que con Devil In Disguise el grupo vuelve un poco a ese sonido simple y descarnado, con riffs agresivos y rugidos por parte de Dave Vanian. Aún así, hay mucho a destacar, como el teclado, digno de Ray Manzarek y que, aunque evoca más al psych rock, se mezcla a la perfección con todo lo demás.

Con “We’re So Nice” nos encontramos con un tema que se acerca más al rock de los Manic Street Preachers y una letra muy satírica. No es un mal track, pero volvemos al mismo problema: es un sonido muy suave y que no llama la atención, un desacierto para la banda.

Llegamos a “Look Left”, una canción simplemente brillante. Para los que no lo saben, fue escrita por el baterista Pinch, y hace mención al punto ciego de la humanidad. Porque cuando todos están viendo a la izquierda, nadie se pregunta qué carajos pasa a la derecha. Una metáfora existencialista, una genialidad que perdería su esencia en el camino del punk. El disco hasta ahora ha sido algo lánguido, pero esta es una necesaria excepción.

El tema principal se hace presente. En un inicio hay una asonancia muy interesante entre el frágil riff y las agobiantes percusiones, aunque tras unos segundos explota. La magia de esta canción está en el bajo, que le da a un carácter de funk, y a pesar de que las voces no se combinan de la mejor manera, no deja de ser una canción espléndida.

The Damned le añade teatralidad a su disco con “Shadow Evocation”. Aquí el ritmo está más agitado que nunca y las vocales se vuelven más dramáticas. Las propiedades de este sencillo van más al post punk, género en el que también logró un enorme éxito.

La agrupación encuentra el punto exacto entre el refinamiento y la incitación con “Sonar Deceit”. Cada ingrediente está bajo el dominio del punk británico de la vieja escuela, pero con un giro de maestría y pulcritud, algo que han acumulado a través de los años. Sin duda el tema más sobresaliente del disco, esto es lo que queremos escuchar de los británicos.

“Procrastination”, uno de los sencillos promocionales del álbum. De nuevo la banda demuestra su habilidad e instinto para encontrar tonadas y llevarlas a diferentes puntos, algo que seguro le encantó a Visconti por su pasado con David Bowie. Es un track difícil de ignorar y que una vez que te atrapa no te va a soltar.

The Damned trata de refrescarse con “Daily Liar”, pero en lugar de eso incomodan y paran con su buena racha. El estilo, que se acerca más a un country rock, es demasiado eufórico, tiene un solo de guitarra excesivo y una duración interminable. Un tema así puede ser fatal cuando estas a punto de cerrar el disco.

Todo concluye con “I Don’t Care”, tema que en su primera mitad anuncia una despedida tranquila y solemne, nada mal. Pero al cabo de unos minutos un estruendo se hace presente y nos da un final enérgico. Es una canción oportuna a en esta última parte del álbum, e incluso podría usarse para rematar una presentación, pero no funciona de manera individual.

 Evil Spirits es un disco con un par de errores, pocos pero notables desaciertos. La música, por más espectacular que sea, no vale mucho si llega a los oídos incorrectos o no cumple con las expectativas, y eso es lo que pasa con este material. Es un disco con temas sobresalientes, que cuenta con letras ingeniosas y demuestran un gran progreso en la banda con el regreso de Paul Gray y con Pinch adquiriendo más protagonismo. Sin duda con este álbum los integrantes de The Damned se propusieron a lograr nuevos límites y mostrar todo su talento, pero su reputación les jugó en contra.

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