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The Coathangers — The Devil You Know

10

The Coathangers
The Devil You Know

Suicide Squeeze Records / 2019

Artista(s)

The Coathangers

El punk no ha muerto y es el demonio que ya conoces.

Qué bien le hizo el descanso que se tomaron en 2018 las chicas de The Coathangers; pues ahora volvieron mucho más contundentes (nunca dejaron de serlo) pero ese receso les ayudó a sedimentar su espléndido punk. Ideas, letras, música, espíritu y energía. Todos esos elementos que palpables o no, se sienten y empujan en cada una de sus canciones. Ahora volvieron con “solera”, se diría en términos de otras artes.

Pero volvamos un poco atrás, este trío comenzó a tocar en el lejano 2006 en Georgina. Se dieron a conocer en sótanos, fiestas alternativas y salas de casa. Uno podría desconfiar de una banda punk que tiene ambiciones más allá de tocar para un grupo reducido de gente, para sus amigos; pero es que The Coathangers jamás abandonó el espíritu de la música de los sótanos. El éxito internacional les vino sin pedirlo y ellas buscan hacer ese sótano en cualquier lugar donde suenen. Lo mejor de todo es que lo consiguen.

Su disco The Devil You Know está atravesado por esa “solera” que he mencionado y además, integra arreglos que suenan muy frescos, revitalizantes. Éste es un álbum que brilla con todos sus estoperoles y esa luminosidad apunta hacia el futuro. Las letras hablan de desamores, vagabundos, destructores y destruidos. Todo en un ambiente crudo y energético que obliga a bailar.

El primer tema, “Bimbo”, nos recibe con una voz casi dulce y controlada que nos sorprende, además de unas guitarras bien características de ese nu pop que sigue vigente desde Toronto hasta la Patagonia (Alvvays o Las ligas menores, solo por mencionar dos grupos). Pero de pronto la cantante y guitarrista Julia Kugel se une con la voz de la baterista Stephanie Luke y la voz de la bajista Meredith Franco para recordarnos que éste grupo viene del punk y de las voces más desafinadamente hermosas del nu pop. Sin dudas, uno de los temas más sorprendentes y geniales de éste disco.

Pero la contundencia sigue “5 farms” y “Crimson Telephone”, donde en verdad suenan densas gracias a todo el componente estruendoso y contundente de las guitarras, la batería como pisadas de gigante y las voces que pasan de lo suave hasta los gritos más guturales. En “Step Back” logran un magnífico contraste entre la voz más soft y las guitarras pesadas.

“Last Call”, el noveno tema de ésta redonda placa, muestra la capacidad musical del trío, que ya ha declarado. “Nuestra fuerza combinada es mucho más poderosa que nuestros poderes individuales, lo cual es cierto para nosotros como grupo y más para nosotros como comunidad y sociedad”. Aquí todo suena hermosamente desarreglado.

Así llegamos al final del tobogán sonoro. “Lithium” es la última canción y no tiene nada que ver, musicalmente hablando, con las 10 canciones anteriores. Éste es un tema tranquilo, de voces que vienen de ¿un sueño bonito?, ¿una sobredosis de pastillas? Una atmósfera de paz inducida luego de enfrentarse al demonio que ya conoces.

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