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SOEN — Imperial

9

SOEN
Imperial

Transistor Music / 2020

Artista(s)

Soen

08/Feb/2021

La profundidad de la música nos pinta matices y denota emociones que nos enganchan a las eufóricas y poderosas canciones de SOEN.

A un año de su visita a México, a dos años del lanzamiento del álbum Lotus; ser el tercer álbum de un rush creativo Imperial es el quinto álbum de SOEN, el cual está logrado con ocho temas que nos mantienen con un viaje de emociones a flor de piel durante un poco más de 40 minutos.

La banda sueca de metal progresivo encontró la identidad que estaba buscando después de encontrar piezas en sus anteriores producciones Lykaia (2017) y Lotus (2019), logrando consolidar un camino seguro a su propio imperio. Con la serpiente en la portada podemos entender que hay un cambio de piel, una transformación en la que el sonido logra ajustarse con un balance de calidad y confianza entre los integrantes.

Los primeros golpes de batería de Martin Lopez indican que será el motor del álbum pues tanto en “Lumerian” como “Deceiver” comienza la cuenta regresiva antes de explotar para conjugarse con el bajo del no tan nuevo integrante de la banda Oleksii 'Zlatoyar' Kobel y dar paso a un nítido solo de guitarra de Cody Ford. La voz de Joel Ekelöf es contundente con ligeros tonos arriba, pero que por momentos se mantiene con una conversación en el que el delay atraviesa los sentidos con el propósito de provocar sutiles estímulos.

Imperial podría pecar de falta de dinamismo, pues las canciones se mantienen con la misma estructura: temas largos que son reforzados con el coro y un solo de guitarra. Sin embargo, los detalles no pueden pasar desapercibidos. La sirena introductoria en “Monarch” es el llamado a la mitad de una guerra cuando todo está en ruinas y queda poco por salvar. La orquestación puede agudizar el dolor o un aliento de esperanza. “Antagonist” regresa al caos con una perfecta alineación de todos los instrumentos y que, a diferencia de la anterior, invitan a desafiar a aquellas personas que ponen en peligro a los demás por la lucha de poder.

Las percusiones dan un giro inesperado al ser relajadas en “Modesty” dejando lucir la línea de bajo hasta transformarse en un épico baile en el gran salón con un violín que solo va hacia arriba y guitarras poseídas que danzan entre ellas. Por otra parte “Dissident” comienza con la distorsión y euforia que el tema anterior logró impregnar y que en esta logra consumarse. El final comienza a llegar con el piano solitario de Lars Åhlund y percusiones que suben el ritmo para llegar a la cima.

Finalmente, “Illusion” y “Fortune” son de los temas más emotivos del álbum al navegar y explorar entre la melancolía, la desesperanza y la crudeza con cada uno de los utilizados en el álbum de una manera más consciente y pacífica hasta agudizar los sentidos: guitarras brillosas, arreglos orquestales en el momento preciso, pero inesperado, las melodías y sus altibajos. Las canciones fluyen por sí solas inyectando, en los escuchas, el alma de lo que hoy reconocemos como SOEN. La velocidad no es un impedimento, es su sello.

Hay que tomar en cuenta que Imperial fue escrito durante la pandemia, no como símbolo de aburrimiento o por ser creativos durante el encierro. SOEN logra plasmar lo que ha sucedido en el mundo por siglos, y lo que están pasando ahora millones de personas de una manera metafórica. Comenzando por los títulos de una palabra que dicen mucho, y que en la lírica logran mezclarse de manera única con la música. La lírica es directa y concisa llamando a la acción de cumplir el propósito de la banda.

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