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Razorlight — Olympus Sleeping

8

Razorlight
Olympus Sleeping

Atlantic Culture Records / 2018

Artista(s)

Razorlight

14/Nov/2018

Con Olympus Sleeping, Razorlight no evoluciona su sonido, pero eso es más que perfecto.

Luego de una larga pausa, el cantante Johnny Borrell está de vuelta con su banda para tratar de retomar ese lugar privilegiado que se le dio hace más de 10 años. Algo casi imposible de lograr tomando en cuenta cómo ha evolucionado la industria y que la escena del indie rock británico ha sido desplazada. Sin embargo, el músico se muestra optimista y capaz de lograr un triunfal regreso.

La intro de este inesperado pero bien recibido disco dice así: “Genie, this is Aladdin. Give me a Razorlight album that doesn’t totally suck”. Un extraño comienzo, pero que dice mucho sobre la actual situación del grupo. Están tranquilos, sin presión de nada, pero con un objetivo claro.

Con el primer track, “Got To Let The Good Times Back Into Your Life”, vemos cómo la agrupación ha perfeccionado su sonido. Siguen con las guitarras brillantes y las melodías catchy pero varias influencias se hacen presentes: hay una base rítmica muy al estilo del brit ska y algunas secciones que recuerdan mucho al rockabilly de Buddy Holly y Eddie Cochran. Una mezcla que parece extraña, pero que es sensacional y da resultado.

Le sigue “Razorchild” que sigue apegado al indie guitar pop de principios de los años 2000, pero también se empieza a dibujar un hilo en la parte lírica. Johnny Borrell se pone muy personal y habla de lo mucho que ha cambiado en estos años.

“Brighton Pier” nos lleva directo a esa gran época del indie británico, con guitarras que aluden al jangle de The Smiths y un ritmo fuerte y acompasado. Queda muy en claro que Razorlight no piensa actualizarse, sino retomar el estilo, ahora nostálgico, que siempre le ha funcionado. En cuanto a lo lírico, inicia con versos muy interesantes y luego se vuelve repetitivo, pero eso exalta la vivacidad de la canción, así como las secciones instrumentales.

Se vuelve más agresivo con “Good Night”, tema de corta duración, pero que en solo un minuto y medio logra dar una dosis de emoción a Olympus Sleeping. Los sonidos claros y brillantes cambian por poderosos riffs y vocales airadas.

Retomamos camino en “Carry Yourself”, una joya pop por completo. Razorlight no ha parado de dar melodías animadas y contagiosas, están haciendo su trabajo para hacer ese gran regreso y sacar unos cuantos hits para la radio. Igual, no hay que dejarnos llevar por el tono; la canción habla sobre hacerte cargo de ti mismo, algo en lo que Johnny Borrell se ha empeñado tras una vida de excesos.

Grupos del estilo, o por lo menos contemporáneos como Mystery Jets, han tratado de mantener un perfil bajo y quedarse con lo que les queda. Por eso que Borrell agrada tanto, porque se arriesga sin miedo a la crítica. Nadie quiere desempolvar el viejo indie rock, pero temas como “Japanrock” podrían abrir la caja de Pandora.

El bajo toma protagonismo en “Midsummer Girl” y también vuelve esa combinación de indie rock con brit ska que pudimos escuchar al principio. Razorlight ha hecho un gran trabajo por mantener este disco deslumbrante y animado. Aunque con “Iceman” empiezan a desacelerar, jamás pierden el atractivo.

Tras la breve pausa, Razorlight saca una de sus cartas más fuertes: “Sorry?”. Un track con todo lo necesario para sobresalir, no solo en el disco, sino entre los temas clásicos de la banda. Tal vez no sea el más elaborado, ni lo mejor de este álbum, pero sin duda será uno de los destacados.

Curiosamente, el tema principal “Olympus Sleeping” va más por el garage que el indie pop, separándose mucho de los otros dos tracks: "No Answers" y "City Of Women". Las tres, a pesar del cambio de estilo, comparten el dinamismo y energía que tanto caracteriza a la agrupación.

Con Olympus Sleeping, Razorlight no busca cambiar ni adaptarse a estos tiempos, se apega a lo de siempre y le funciona. Van por melodías pegadizas y usar ese viejo indie pop británico. Pero su intención no es usar la nostalgia a su favor, sino terminar de explotar un sonido que desapareció de manera abrupta.

Lanzamientos como este o el Combat Sports de The Vaccines me hacen pensar que podría haber un revival de este movimiento, solo falta que la escena indie en el Reino Unido esté dispuesta a recuperar la esencia y popularidad que alguna vez tuvo.

No es una revista, es un movimiento.