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Nathan Fake — Blizzards

8

Nathan Fake
Blizzards

Cambria Instruments / 2020

Artista(s)

Nathan Fake

El viaje futurista de Nathan Fake llegará al centro de tu mente con sus enérgicas vibraciones.

Suele pasar algo con las canciones emocionantes, después de oírlas en tus auriculares y llenar tu cuerpo de energía solo puedes imaginarte cómo sonarán en vivo. La intención de Nathan Fake es algo parecida en cada entrega que realiza. Ya que desde 2003 el artista y productor se ha encargado de llevar la fuerza de los conciertos en vivo a sus materiales.

Con una propuesta sonora bastante amplia y honesta es que podemos ubicar la música de Nathan Fake. Esto por que el artista se ha enfocado en crear una experiencia en vivo acorde a lo que presenta en cada disco. Es por ello que la sensación al escuchar su nuevo álbum Blizzards es de querer estar saltando junto a miles de personas dentro de un concierto.

En cada entrega el artista se arriesga a cosas nuevas, busca reinventarse, y esta ocasión no fue distinto. Primero que nada, la producción del disco corrió por sus manos, él se encargó de la edición y producción. Además un gran porcentaje de las canciones fueron grabadas en una toma. Esto con la necesidad de reflejar el dinamismo de la propuesta en vivo del británico.

"Cry Me a Blizzard" marca el comienzo del disco. Es un inicio tenso donde los ritmos sincopados crean bastante drama en combinación con los sintetizadores. Es en "Tbilisi" donde hay una explosión de energía y donde podemos comenzar a escuchar juegos de sintetizadores muy bien ordenados.

Para "Pentiamonds" el artista baja el ritmo, creando una atmósfera tranquila y avisando de la profundidad de este álbum. Esta sensación de calma se distorsiona con "Stepping Stone", uno de los temas más potentes del disco, donde vuelve a explotar la música y los sintetizadores tienen sonidos robotizados y futuristas.

La erosión del sonido

Cercanos a la mitad del disco, Nathan Fake presenta un método para hacer canciones llamado "Erosion Of Sound". Este consiste en ir agregado de a poco elementos sobre un sample hasta llegar a un punto cumbre, acto que es muy visible en "Ezekiel", "North Brink" y "Vectra", canciones que no son tan intensas, pero muestran bastantes texturas en su desarrollo.

En este punto, Blizzards se ha vuelto un viaje de introspectiva, donde los sintetizadores y las cajas de ritmo llevan la pauta para ir rápido o lento. "Firmament" y "Torch Song" son ejemplos de eso. Por momentos los matices son bajos y contemplativos, en otros son distorsionados y explosivos, los sonidos de animales permiten descansar un poco previo a la parte final.

"Eris & Dysnomia" comienza un cierre potente, donde podemos encontrar una resolución a toda la tensión creada en un inicio. Este final es más fluido y festivo, donde la montaña de emociones continúa a la alza. Finalmente en "Vitesse" termina este viaje, seguramente estamos en el futuro luego de escuchar una canción que simula el descansar de una máquina.

Como una buena película, Blizzards resuelve las emociones generadas pero te deja intrigas para volver a analizarlo. La sonoridad refleja una enorme calidad de recursos que Nathan Fake tiene a la mano dentro de su experiencia y destreza para implementar sonidos.

Disfruta del viaje al futuro, las vibraciones y la tensión de Blizzards a continuación. Este disco está disponible desde el 3 de abril a través de Cambria Instruments.

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