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Mucha actitud en el regreso de The Cribs

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Mucha actitud en el regreso de The Cribs
Mucha actitud en el regreso de The Cribs

Arts & Crafts México / 2015

Artista(s)

The Cribs

A tres años del lanzamiento de In the Belly of the Brazen Bull, el trío británico regresa con 12 canciones nuevas que conforman su sexto álbum de estudio, For All my Sisters, el cual tiene ese sonido que le ha caracterizado desde sus inicios y que le ha permitido sobresalir en la llamada escena del indie rock en todo el mundo.

Cribs

El nuevo disco de The Cribs cuenta con la producción del experimentado Ric Ocasek (The Cars) y esto es algo que se nota desde que comienza el primer track, ya que el siempre efectivo rock punk con toques de pop de la banda, ha sido afinado por el productor, quien le aportó algo de su propio estilo al sonido.

For All my Sisters abre con la pegajosa “Finally Free”, que tiene un inicio ruidoso que en poco tiempo se convierte en una melodía agradable al oído en la que todos los instrumentos conviven de una buena forma. Al escuchar este tema resulta inevitable recordar a Weezer, sobre todo en la etapa del Blue Album.

Lee la entrevista con Ryan Jarman, líder de The Cribs, sobre For All my Sisters.

La música continúa con algunos riffs que aportan la potencia necesaria sin ser protagonistas, unos cuantos sintetizadores lo-fi que ofrecen algo extra, una batería que en la mayoría de los casos funciona como base para el resto de los instrumentos, letras honestas y vocales sencillas; todo esto a lo largo de 11 temas más que pueden resumirse en una palabra: actitud.

Las siguientes en sonar son “Different Angle” y “Burning For No One”, a las cuales les sigue “Mr. Wrong”, con la que llega uno de los mejores momentos del material y en la que el rock de The Cribs luce en todo su esplendor, pero la intensidad vuelve a bajar con la armoniosa “An Ivory Hand”, cuyo sonido una vez más recuerda, y mucho, a Weezer, en este caso a algunas de sus baladas.

“Simple Story” comienza con una voz que se mezcla de una forma casi perfecta con los sencillos acordes de una guitarra que funcionan como base para contar una historia que a pesar de ser simple no es como las demás que hemos escuchado.

“City Storms”, “Pacific Time”, “Summer of Chances” y “Diamond Girl” siguen en la misma línea que los anteriores y justo cuando parece que empezara una canción acústica, la batería explota para marcar la llegada de “Spring On Broadway”.

“Pink Snow” le brinda un buen cierre a For All my Sisters, pero el disco nunca logra sorprender y se queda sólo en un buen material que pudo haber sido algo más y que definitivamente no es lo mejor que hemos escuchado de The Cribs.

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