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Morcheeba — Blaze Away

7

Morcheeba
Blaze Away

WM FR Affiliated / Verycords / 2018

Artista(s)

Morcheeba

Una mezcla de fríos y cálidos que asemejan un planeta único y artificial: Blaze Away.

Con más de 10 millones de copias vendidas a lo largo de su carrera, la banda pionera del trip pop en Inglaterra: Morcheeba, regresa con uno de sus discos más complejos. Tras una ausencia de cinco años, Ross Godfrey y la vocalista Skye Edwards presentan Blaze Away.

El álbum consta de 10 tracks en los que, como ya es una constante en sus materiales, mezcla géneros como el reggae, el rock, el blues y, por supuesto, la música electrónica. En este, su noveno larga duración, regresa a sus raíces, pero mirando hacia el futuro. O al menos eso parece intentar. El álbum, tal como la portada, es una mezcla de fríos y cálidos que asemejan un planeta único y artificial. Es un disco que no sigue ninguna estructura y que bien puede ser escuchado de principio a fin o guardarse un race para cada momento sin que la profundidad y lo magistral de cada pieza se pierda… salvo un par de excepciones.

El LP abre con “Never Undo”, un tema en el que los secuenciadores y una guitarra con melodía pegajosa (la especialidad de Ross) contienen la voz de Skye, un tema sensual y lleno de insinuaciones que son difíciles de resistir con una voz tan tersa como la de Edwards. El track que bautiza el álbum, “Blaze Away”, es quizá el más flojo; cuenta con la colaboración de Roots Manuva que da un aire de frescura a la canción que de otra manera pasaría desapercibida. Al final de la primera mitad encontramos “It’s Summertime” y “Sweet L.A.”: la primera, una balada disfrazada de tema pop veraniego que con un ritmo sencillo logra bajar el tempo del disco para introducir la lenta y sentimental “Sweet L.A.”, una canción de amor que se escucha sincera y lejos de cursilerías taimadas en la que la letra que canta Skye se sostiene por sí misma con tan solo una línea de teclado.

La segunda mitad abre con “Paris sur Mer” en compañía de Benjamin Biolay quien transmite su calidez y encanto francés a una pieza que, para mi gusto, es la mejor del álbum y la que menos relación guarda con el resto de los tracks por su atmósfera pesada y lúgubres coros. “Set Your Sails” es el tema que más nos hace recordar los años dorados de Morcheeba, aquellos en los que Paul Godfrey (fundador de la banda y hermano de Ross) aún figuraba en el line up de la agrupación.

El disco cierra con “Mezcal Dream”, el corte más arriesgado del material y el mejor logrado, se siente que su peso recae en el álbum completo ya que logra darle unidad y levanta un trabajo que, es mejor que el Head Up High de 2013, pero que nos hace preguntarnos si de verdad necesitábamos escuchar más de este conjunto británico… aunque estamos seguros de que será un buen live set donde quiera que lo toquen.

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