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Mirrors Frequency: Aires renovados para el electro rock

Mirrors Frequency: Aires renovados para el electro rock
Mirrors Frequency: Aires renovados para el electro rock

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Artista(s)

04/Jun/2014

Mirrors Frequency

We Are The Change

Parlophone

2014

Hace algunas semanas, en nuestra sección Buenas Nuevas, les presentamos a una de las formaciones con mayor proyección en la actual escena alternativa española: Mirrors Frequency, sexteto cuyo tremendo talento no ha parado de generar buenas críticas en los últimos meses, acumulando cantidad de nuevos fans después de cada una de sus explosivas actuaciones.

En esta ocasión,vuelven para presentar su álbum de debut, We Are The Change, editado por la discográfica Parlophone bajo el paraguas de los hermanos Warner. Un completo trabajo resultado de algo más de cuatro años de duro esfuerzo, durante los que Joaquín y los suyos han sabido sobreponerse a todas esas dificultades que suelen presentarse a los grupos noveles.

Pero todos los sacrificios han valido la pena a la vista de cómo ha quedado el disco, diez potentes canciones (sin contar el intro) en las que su sonido no tiene nada que envidiar a esas bandas de estadio. Una cuidada producción, que a pesar de que aseguran que han sido ellos solos quienes la han trabajado, bien podría haber sido firmada por el mismísimo Anthony Gonzalez de M83. Un intenso y excitante viaje que va de menos a más, en el que puede observarse un elevado número de influencias de todo tipo y condición, insertadas en función del momento en el que los cortes fueron escritos.

Tras una breve amalgama de distintos sonidos, el LP empieza con la inquietante “Tonight”. Quizá sea la calma que precede a la tormenta, un corte que se calienta a medida que avanzan los segundos, preparándonos para lo que estos madrileños nos piden en la siguiente. “Dance” nos hace mover los pies sin parar a base de sus típicos golpes de guitarra y sin descanso, aparece el sencillo con el que se dieron a conocer: “Jesus”, que a pesar de ser su tema más repetido, no ha sufrido desgaste alguno y sigue sorprendiendo por su tremenda pegada.

A continuación, el disco da paso a dos temas algo más melancólicos y sensibles que el resto; “Things Are Magic” y “Come Conmigo” destacan por sus personales letras que se ofrecen en bruto al público para que cada uno pueda interpretarlas según sus sentimientos.

La influencia ochentera del disco permanece presente en todo momento. En “The One” y “White Horse” pueden escucharse claros toques de míticos grupos como Alphaville, Simple Minds o Ultravox entre otros, que añaden esos matices románticos necesarios en la electrónica. Es aquí donde nos encontramos con uno de sus indiscutibles éxitos, porque a veces lo más simple es lo que mejor funciona, “Suddenly” es todo un hit. Un infeccioso estribillo, una dulce progresión que se repite, y la inclusión de pequeñas variaciones en su melodía, son suficientes para dejarnos con la boca abierta.

Por último, y después de “Friends”, en la que coquetean con el rap, llega “S.O.S”, el tema más cercano a lo que podría considerarse como una balada, perfecto para cerrar estos casi 40 minutos de buena música.

En definitiva, Mirrors Frequency ha llegado para quedarse y darnos ese soplo de aire fresco que el género necesitaba.