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Michelle Blades — Nombrar las cosas

9

Michelle Blades
Nombrar las cosas

Midnight Special Records / 2020

Artista(s)

Michelle Blades

Michelle Blades en español, Check!

En medio de una pandemia, con incertidumbre social y con la industria musical tratando de adaptarse, no todo puede ser tan malo y siempre se asoman buenas noticias, esta vez una de ellas es el nuevo material de Michelle Blades, que lleva por título, Nombrar las cosas, un nuevo EP que nos muestra al menos ante nuestros oídos, una nueva versión de la cantante. 

La multicultural artista quien el año pasado nos regaló un larga duración llamado Visitor, que sobresalía por versatilidad sonora y sus letras, ahora se encuentra en una etapa de redescubrimiento, una especie de “volver a empezar” y de una honestidad más inmediata. 

Nombrar las cosas es un álbum que se trabajó durante casi dos años entre México y Francia, es el primer material de Michelle en su totalidad en español, sinónimo de un esfuerzo importante y de un trabajo íntimo constante, después de 10 años, hay música hecha en su idioma natal. 

Un disco con 7 canciones que si tuviéramos que ponerle algún género es una mezcla constante de folk y psicodelia, y es que encasillar a Michelle Blades es imposible, Panameña-mexicana que creció en Estados Unidos pero vive en París; lo mismo pasa con su música, un vaivén de sensaciones y una baraja interesante de recursos para darle personalidad a su sonido y Nombrar las cosas no es la excepción.

“Mota o perreo” es el primer sencillo y es también una de las canciones con más punch y que bien podría ser un himno para los que gustan de estas dos recreativas actividades, sin embargo no es un disco con desperdicio, “TTT” es una canción que va de más a menos donde Michelle y su guitarra son el camino para llegar a un emocionante final, o “Globitos” que es un golpe de nostalgia, una grabación de “hay tamales oaxaqueños, tamales calientitos” es preámbulo a una canción con una de letras más lindas del disco. 

“Indecisa soledad de fin (De semana)” presume tener uno de los coros más pegajosos, mientras que la otro mitad del disco también propone, “Amor sin destino” (segundo sencillo) contrasta con el resto, una balda con percusiones y bajo que además de invitar a cantar te hace bailar, o “Hablaojos” que se monta en la atmósfera, el disco no podía terminar de mejor forma que con un cover, “Lo único que tengo” de Víctor Jara, quien para Michelle es una gran inspiración. 

En general, se disfruta pasar de los arpegios limpios a los acordes con distor, del juego, de los contrastes, de la voz de Michelle y de sus letras,  y que el reto de componer un disco en su totalidad en español lo cumplió de buena forma. Es un EP que dura lo que un vaso de agua, 20 minutos.

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