98545
Merchandise – A Corpse Wired for Sound

9

Merchandise – A Corpse Wired for Sound
Merchandise – A Corpse Wired for Sound

4AD / 2016

Artista(s)

Merchandise

Una combinación de post punk y rock componen el nuevo álbum de Merchandise.

La mayoría los encasilla en el género rock, otros más no los clasifican en ninguno, pues le encuentran una mezcla con tintes punk. En sí Merchandise es una banda difícil de catalogar, ellos mismos dicen estar en una “zona gris del punk, lo ruidoso y la música pop”, incluso podría decirse que con un toque de glam rock y rock gótico.

El trío de Tampa, Florida cuenta con tres producciones, cada una diferente entre sí pero con un sello particular de la banda: el ensamble de sonidos entre la guitarra, el bajo y la voz de Carson Cox, que nos llevan a una zona oscura y a deambular en más de un género.

Quizás ha sido un patrón, o puede que no lo consideren así, pero la agrupación se ha caracterizado por sacar un material nuevo cada dos años. Este 2016 ya se esperaba su aparición. No nos fallaron y llegan con A Corpse Wired for Sound, que se escucha un tanto gótico y con más potencia instrumental que su antecesor: After The End, un disco más tranquilo, rock-pop y cálido.

Como siempre, los sencillos fueron los primeros en aparecer: “End of the Week”,  “Lonesome Sound” y “Flower of Sex”. El material es tétrico. Cuando lo escuchas te lleva a la década de los 70, sí, a esa etapa donde surgió el post punk. Así que sin temor puede asemejarse a The Cure, Siouxsie & The Banshees y Echo & The Bunnymen, por mencionar a algunos.

A Corpse Wired for Sound inicia con “Flower of Sex”. Una canción psicodélica. Los riffs de la guitarra predominan y se acoplan a la perfección con Cox. Se disfruta, porque no siempre encuentras un barítono, y menos a uno que logre esta unión con las texturas de los sonidos.

Los tres tracks que aparecen a la mitad de esta producción –los otros sencillos y “Shadow of the Truth”– son el clímax. Son sombríos, solitarios –como su nombre lo dice–. Los videos de estas canciones confirman lo anterior. Por ejemplo, “Lonesome Sound” es melancólica, la guitarra es muy suave, sientes que te llevan por una historia triste que termina en el renacimiento del intérprete.

Merchandise logró un material bien producido y planeado. A pesar que en promedio las canciones duran poco más de cuatro minutos –en una época donde son una minoría quienes escuchan pistas largas– es ameno, lo disfrutas y quieres seguir escuchando, quieres saber en qué culmina.

No es una revista, es un movimiento.