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L.A. Witch — L.A. Witch

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L.A. Witch
L.A. Witch

Suicide Squeeze Records / 2017

Artista(s)

L.A. Witch

L.A. Witch: el sonido de los bares decantes en la periferia de cualquier gran ciudad.

A principio de año, trascendió que Sade SanchezIrita Pai y Ellie English firmaron con le sello Suicide Squeeze (Nü SensaeThe Coathangers). A la par del anuncio oficial, se confirmó que su primer LP tendría título homónimo. Aunque L.A. Witch tan solo contaba con dos EPs circulando marginalmente y realizaba tocadas esporádicas, la expectativa de este debut era grande.

L.A. Witch bien podría ser la banda residente en el Bang Bang Bar, el centro nocturno predilecto en Twin Peaks. En la tercera temporada de esta serie creada por David Lynch se han presentado NIN, Au Revoir SimoneSharon Van Etten, Chromatics, entre otros. Si bien el trío angelino apenas comienza a apuntalar su propuesta musical, son notorios los contrapuntos con los aspectos retro y oscuros de los proyectos mencionados. Su sonido es, en gran medida, la reverberación del humor de los bares decantes de la periferia de cualquier gran ciudad a las tres de la madrugada.

Desde los primeros acordes es concluyente que se trata de rock espeso. Cuando los versos de Sade Sanchez comienzan, da la impresión de entrar a un lugar donde los fantasmas del pasado y los sueños rotos conviven con el olor a mil cigarrillos muertos. El hechizo comienza con "Kill My Baby Tonight", una perturbadora reflexión garage folk sobre la evanescencia moral.

El disco fue grabado en Hurley Studios en Costa Mesa y mezclado en Highland Park, Los Ángeles. Aunque algunos de los temas (tracks 1, 4, 5 y 9) habían circulado como piezas sueltas a lo largo de varios años, su ensamble en un concepto sonoro es adecuado. El trabajo de producción es destacable. Hay momentos en los que cuesta trabajo asociar a las tres escuálidas señoritas con la potencia con la que son ejecutados los instrumentos.

Aunque las expectativas de la banda eran mesuradas respecto de su trayectoria, lograron construir un sonido propio. Humildemente, L.A. Witch llegó a comentar. "Nunca pensamos que realmente podríamos lanzar un álbum". Su garage rock con evidentes matices psych y bellas singularidades dream pop evoca un Los Ángeles de finales de los años 60 en plena ebullición. El resultado: nueve enérgicas canciones en 31 vigorosos minutos.

"Brian" es áspera. Las percusiones sostenidas y los cascabeleos intercalados con firmes acordes dan al tema un arranque tétrico. "Untitled", el primer extracto presentado, es una melodía campirana de alto octanaje. Su incendiario ensamble instrumental es atizado por la voz en reverb de Sanchez.

En "You Love Nothing" el pandero conjura a los demonios del amor. "Drive Your Car" es una incitación a pisar el acelerador a fondo; los riffs de guitarra de Sade son un resonar de pistones. El combo "Baby in Blue Jeans" y "Feel Alright" es una balada frenética que comienza suave y galopa hasta transformarse en un emocionante/melancólico sentimiento de vacío. El álbum cierra con una potente reversión de "Get Lost" (comparando la versión primera con la final del disco, resaltan los finos detalles de producción que potencian el sonido del tridente californiano).

El debut en larga duración de L.A. Witch es el comienzo de un futuro prometedor. Aquellos que preordenaron una de las 1,500 copias edición limitada de este material en formato vinilo color rosa traslucido hicieron una de las mejores inversiones del año.

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