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Khruangbin — Con todo el mundo

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Khruangbin
Con todo el mundo

Dead Oceans / LateNightTales / 2018

Artista(s)

Khruangbin

Cómo ser un trotamundos por medio de sensaciones auditivas.

En pleno 2018 existen decenas de géneros musicales que acechan los oídos cotidianamente. Muchos burdos y sin ningún sentido creativo; otros con los que nuestro cuerpo origina una reacción instantánea. Un ligero estremecimiento, una sonrisa, una lágrima, un movimiento de pie o un sobresalto en las emociones más profundas que te erizan la piel.

Pocos son los proyectos que tienen algo novedoso que ofrecer. Más en la era digital, pues es complicado ver nacer conceptos análogos tratando de mantener a flote el espíritu y el amor más puro hacia la música, y sobretodo, lo que es posible transmitir con ella. Es en las excepciones donde surgen cosas hermosas. Khruangbin es una de esas rarezas que nos entrega la época contemporánea. Un diamante en bruto con una teoría melódica que no se amarra a tocar una sola corriente musical.

El trío trotamundos nacido en Texas constituido por Laura Lee en bajo, Mark Speer en guitarra y Donald “DJ” Johnson en percusión, comparte su segundo LP: Con todo el mundo. Y pareciera que desde el título de su material nos estuvieran presagiando el final. Pues más que un trabajo discográfico, podría definirse como un viaje auditivo. Donde no existen reglas de géneros ni de idiomas para disfrutarlo.

“Como me quieres” es el encargado de abrir los sentidos. Con un bajo espectacular, que en momentos se escucha el deslizar de los dedos en las cuerdas, la melodía recorre sonidos funk bastante exóticos. La guitarra y la batería no decepcionan, integrando en más de una ocasión ritmos thai, que dan por resultado un tema instrumental que te desconecta por unos segundos. Que te hace olvidar en lo que hacías o en que estabas pensando, para simplemente sumergirte por completo en su parte sensorial.

Facebook de la banda

En el trayecto nada se detiene, todo fluye como una máquina bien afinada que trabaja a la perfección. “Lady and Man” y “Maria también” de inmediato nos transportan al Medio Oriente. Lienzos sonoros que proyectan imágenes en nuestra cabeza de países y ciudades que no conocemos, pero que la composición nos hace sentir estar ahí. Un trabajo en las partituras que recalca los excelentes instrumentistas que tenemos de frente.

La ingeniería que constituye Khruangbin no aburre, no es un loop repetitivo que se deja correr por una hora. Es la convergencia de distintos sonidos hipnóticos que van desde el psych, hasta el surf. Una cohesión universal de música que han buscado por años y que el trío se encarga de conjuntar, una tarea cultural que pocos pueden sobrellevar. Con “August 10”, “Cómo te quiero” y “Shades of Man”, la propuesta se empieza a soltar, ya no son tímidos. Se alejan un poco del thai, pero se crea un entorno con coros armoniosos. Se ejecutan arreglos sutiles donde la guitarra y el bajo tocan notas al unísono, un jammin’ perfecto.

“Evan Finds the Third Room” es el tema con más esencia funk que la agrupación texana nos obsequia. Una canción concebida para bailar por sus tonalidades disco. Para ser feliz. Lo opuesto a su sucesor y antítesis “A Hymn”, una pista que baja los ánimos, pero sirve como un entremés y como un momento de calma y reflexión. Lo que todos necesitamos en cualquier día del ajetreo cotidiano.

“Rules” y “Friday Morning” culminan con la maravilla de Khruangbin. Con 10 temas que en su mayoría son instrumentales, pero que no necesitan de una voz prominente para recordarnos lo increíble que pueden llegar a ser los sonidos y la creación artística en una armonía excelsa. Una operación a corazón abierto que raya en lo sublime.

Con todo el mundo es una bofetada al rostro que nos hace reaccionar. Un pequeño desenchufe a los problemas que rigen a la sociedad como un mandamiento. Una obra que nos hace creer en la música y su papel fundamental que puede tener en nuestra vida. No tienes que ser un experto en el rubro para gozar de uno de los mejores discos de este año. Una unidad que se sincroniza a la perfección y absorbe lo mejor de diversas culturas procesado por Khruangbin. Y que claro… es un regalo para todo el mundo.

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