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Ibeyi — Ash

8

Ibeyi
Ash

XL Recordings / 2017

Artista(s)

Ibeyi

08/Nov/2017

En momentos turbios para la sociedad, el primer paso para el cambio es romper el silencio.

Después de haber exteriorizado en su debut homónimo el sufrimiento que trajo consigo las muertes de su hermana Yanira y de su padre Anga Díaz,  Ibeyi decide profundizar en los temas que a todos como sociedad nos conciernen en su segundo material Ash.

En esta placa Ibeyi lleva a un nuevo nivel los terrenos explorados previamente; texturas melancólicas dirigidas por sus voces en suaves armonías como en "Valé” –tema dedicado a su sobrina, hija de su hermana fallecida– o relieves dominados por estridentes percusiones que se empalman con gritos que reclaman justicia como “Deathless”, una melodía inspirada por el arresto que sufrió Lisa a sus 16 años en París debido a que el policía creyó que era dealer –y cuyo clímax está a cargo del saxofón del músico Kamasi Washington–.

Otro momento lleno de fuerza se vive en “No Man is Big Enough for My Arms”, que toma su nombre del libro autobiográfico de Jennifer Clément, La viuda Basquiat y que se desarrolla en diferentes segmentos de un discurso de Michelle Obama emitido en 2016, donde el fragmento con más presencia en la canción también es el más contundente. “Una sociedad se mide por cómo trata a sus mujeres y niñas”. Hacia el final, entre aplausos, el mensaje resplandece con esperanza en la oscuridad de la armonía sin pretensión alguna, buscando penetrar y hacer conciencia en uno de los problemas de la sociedad que más pesa hoy en día en cuanto a equidad de género.

A pesar de la seriedad de estos asuntos, Ibeyi se toma un descanso en “Me Voy”, primer corte en español por las gemelas, en la cual se unen con La Mala Rodríguez para hacer un sencillo amigable y totalmente bailable. Aunque este es el más alegre en Ash, “I Wanna Be Like You” también se desenvuelve en un ritmo upbeat.

ibeyiHaz clic en la imagen para ver el video de "I Wanna Be Like You".

Aunque emplearon recursos no tan bien recibidos como el Auto-Tune, Ibeyi jugó con un mayor uso de sintetizadores que brindan interesantes matices musicales y beats poco peculiares como en “Ash”, tema que cierra el álbum y que es una especie de oración a la deidad Elegua o “Waves”, melodía donde solo brilla la voz de Naomi. Pese a estos experimentos, el dúo franco-cubano mantiene los guiños a sus raíces con algunos cantos tradicionales en yoruba y referencias espirituales.

Al igual que en su primer placa, Richard Russell –el hombre al mando de XL Recordings– estuvo a cargo de la producción en Ash y logró crear una amalgama perfecta entre el sonido impreso en su pasada entrega y la evolución del mismo, progreso que también se refiere a un cambio en la mente como en “Transmission/Michaelion”. Este último tema resulta ser –en palabras de Lisa– el corazón de este disco y habla sobre hallar en nuestro interior aquello que nos une como seres humanos; a la mitad de la canción se incluye un verso extraído del diario de Frida Kahlo recitado por Maya Dagnino, madre de las compositoras.

Ibeyi se ha apropiado –en el buen sentido de la palabra– de los tópicos externados en este material y desde su trinchera musical, ha roto el silencio que es el primer paso para dar un cambio, el cuál no se siente falso y nos hace anhelar el siguiente paso del dúo.

“Hay un acomodo celular.
Hay un movimiento. Hay luz.
Todos los centros son los mismos.
La locura no existe.
Somos lo mismo que ya fuimos y seremos,
sin contar con el estúpido destino".

No es una revista, es un movimiento.