Favoritos

Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

138449
How To Dress Well — The Anteroom

8

How To Dress Well
The Anteroom

Domino Recording / 2018

Artista(s)

How To Dress Well

El lado oscuro del alma.

Como la antesala de un manicomio, llega la más reciente creación de How To Dress Well. The Anteroom es una explosión sensorial que invita a la audiencia a echarse un clavado introspectivo, para después salir y quedar atrapado en una atmósfera de delirante y obscura. En esta ocasión Tom Krell desaceleró el ritmo para mostrarnos el lado oscuro de su alma en un disco más ambient que R&B.

Los primeros sonidos del álbum son un tanto desquiciantes. Sin embargo, “Humans Disguised as Animals | Nonkilling 1” ilumina el camino con la frágil y nostálgica voz de Krell, la cual se transforma entre reverberaciones y sonidos atmosféricos. De manera sutil, en “Body Fat”, el artista canta un tema lleno de ira y dolor.

Alejado del R&B convencional, y los ritmos melódicos, How To Dress Well se centró en la creación de sonidos inquietantes, vehículos hacia otra dimensión: una dimensión de locura y confusión, que ciertamente refleja los dolores que aquejan a tan singular personaje. El sufrimiento es uno de los principales ejes sobre los que Krell construyó su quinta producción, tal como escuchamos en el track “Nonkilling 3 | The Anteroom | False Skull 1”.

La complejidad sonora es solamente el complemento a una serie de fuertes y directas composiciones líricas, con las que el músico manifiesta todo lo que puede pasar por una mente perturbada en una sala de espera: en espera de un amigo, de un amor, en espera de paz, o en espera de cordura, quizás.

Aunque el ambiente es tenso, y en cada sonido resuena el gran vacío de la soledad, el productor acelera ritmo en “Nonkilling 6 | Hunger”, creando una canción que equilibra el ambiente surrealista del disco.

En “Love Means Taking Action” encontramos las confesiones de un corazón roto, y de un amor quebrantado por la indecisión, acompañado por sonidos de lluvia que aportan mucha más melancolía.

Finalmente, Krell recupera la fuerza con “Nothing”, y nos brinda sonidos más acelerados, y silencios ensordecedores que crean un ambiente dramáticamente solitario.

No es una revista, es un movimiento.