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How To Dress Well — The Anteroom

8

How To Dress Well
The Anteroom

Domino Recording / 2018

Artista(s)

How To Dress Well

Karen
Velázquez

21/Nov/2018

El lado oscuro del alma.

Como la antesala de un manicomio, llega la más reciente creación de How To Dress Well. The Anteroom es una explosión sensorial que invita a la audiencia a echarse un clavado introspectivo, para después salir y quedar atrapado en una atmósfera de delirante y obscura. En esta ocasión Tom Krell desaceleró el ritmo para mostrarnos el lado oscuro de su alma en un disco más ambient que R&B.

Los primeros sonidos del álbum son un tanto desquiciantes. Sin embargo, “Humans Disguised as Animals | Nonkilling 1” ilumina el camino con la frágil y nostálgica voz de Krell, la cual se transforma entre reverberaciones y sonidos atmosféricos. De manera sutil, en “Body Fat”, el artista canta un tema lleno de ira y dolor.

Alejado del R&B convencional, y los ritmos melódicos, How To Dress Well se centró en la creación de sonidos inquietantes, vehículos hacia otra dimensión: una dimensión de locura y confusión, que ciertamente refleja los dolores que aquejan a tan singular personaje. El sufrimiento es uno de los principales ejes sobre los que Krell construyó su quinta producción, tal como escuchamos en el track “Nonkilling 3 | The Anteroom | False Skull 1”.

La complejidad sonora es solamente el complemento a una serie de fuertes y directas composiciones líricas, con las que el músico manifiesta todo lo que puede pasar por una mente perturbada en una sala de espera: en espera de un amigo, de un amor, en espera de paz, o en espera de cordura, quizás.

Aunque el ambiente es tenso, y en cada sonido resuena el gran vacío de la soledad, el productor acelera ritmo en “Nonkilling 6 | Hunger”, creando una canción que equilibra el ambiente surrealista del disco.

En “Love Means Taking Action” encontramos las confesiones de un corazón roto, y de un amor quebrantado por la indecisión, acompañado por sonidos de lluvia que aportan mucha más melancolía.

Finalmente, Krell recupera la fuerza con “Nothing”, y nos brinda sonidos más acelerados, y silencios ensordecedores que crean un ambiente dramáticamente solitario.

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