95586
GØGGS – GØGGS

8

GØGGS – GØGGS
GØGGS – GØGGS

In The Red Records / 2016

Artista(s)

GØGGS

21/Jul/2016

Puñetazos en los oídos y confort para el alma de los coléricos en el álbum debut de GØGGS.

GØGGS es el alias de un nuevo proyecto, o mejor dicho, necesidad, como lo declara propiamente Chris Shaw, ex miembro de Cult (quien tiene el rol de vocalista), en compañía del incansable rey de la distorsión, Ty Segall y de Charles Moothart, integrante de Fuzz (otra banda de Ty). Estos músicos desenfrenados decidieron dar el siguiente paso después de una amistad sólida de varios años y de emprender juntos algunas giras. El resultado de la coalición de este trío es un álbum homónimo de diez canciones con variantes disruptivas de garaje punk que, mientras se cocinaba, mantuvo tres años de anonimato y ahora está en nuestro radar.

Este material contiene contribuciones de Cory Handson de Wand, Denée Petracek de Vial (novia de Ty Segall) y del inconfundible Mikal Cronin. Comienza con “Falling In”, una pócima efervescente donde se reproduce el grito: “we are not scared”, abriendo el misterio en la voz de Chris Shaw, que resulta un tanto desafiante y punk. En esta fase, Ty Segall deja el micrófono para empeñarse en la compleja estructura, percusión y armonía de cada extracto.

“Shotgun Shooter” llega con una base rítmica para volvernos locos, unos riffs infernales y pequeñas partes desgarradoras donde Ty Seggal participa como corista. La calidad de la distorsión produce un estilo vintage, rasposo, y sí, con esa peculiaridad suena el resto.

El primer sencillo (lado A) de GØGGS se liberó el año pasado, se trata de “She Got Harder”, que fue acompañado por un cover a Iggy Pop con Zumi Rosow como lado B. Es uno de los mejores temas compuestos del álbum, con toda la esencia del verano en Los Ángeles, donde fue grabado el año pasado.

Unos balazos se desploman de “Smoke the Würm”, que hace homenaje a Würm, una banda efímera de sludge metal de los años 70 y da rienda suelta a un sonido más punk rock, digno para los amantes del slam.

La mente detrás de la estructura de “GØGGS” es inconfundible, recurre al sampleo de anteriores trabajos de Ty Segall, pero con la agresividad en la voz de Chris Shaw. Los coros y riffs siguen a cargo del líder de la agrupación. “Assassinate the Doctor”, “Needle Trade Off” y “Future Nothing” contienen la misma fórmula.

“Final Notice” aborda con gritos guturales de Chris Shaw y la fémina voz de Denée Petracek, creando una atmósfera tétrica y espectral con efectos repetitivos de un sintetizador chirriante. Los últimos serán los primeros, o eso dicen, “Glendale Junkyard” es uno de esos casos de éxito. Este extracto tiene efervescencia sonora y variaciones de ritmo que vuelan la cabeza y lo convierten en el preferido de todo el álbum. Una pieza maestra que nos dirige por laberintos inimaginables, juega con nuestras dimensiones, no por nada es el tema más extenso.

La mente brillante e hiperactiva (musicalmente hablando) de Ty Segall siempre nos da una lección, un empujón a lo incisivo del espectro del garage punk en todas escalas. Un álbum que da puñetazos en los oídos, pero que reconforta el alma de los coléricos.

No es una revista, es un movimiento.