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Fantastic Negrito — Please Don't Be Dead

8

Fantastic Negrito
Please Don't Be Dead

Cooking Vinyl / 2018

Artista(s)

Fantastic Negrito

Haciendo catarsis de las vicisitudes de la vida.

Fantastic Negrito es la encarnación de un músico que ha renacido después de pasar cosas horribles”, señala su biografía en su web oficial. Es que Xavier Amin Dphrepaulezz no ha tenido una vida fácil. Salió de casa a los 14 años de edad y, rodeado de un ambiente de violencia, racismo y pobreza en su natal Oakland, encontró en la música la vía de escape a los problemas. No pretendía ganar dinero con ello hasta que el manager de Prince lo descubrió. Hizo un álbum como Xavier, llamado The X Factor, pero no tuvo suerte.

Después de haber pasado por esa crisis musical, en 1999 él se encontró en coma por tres semanas al ser arrollado por un carro, ese momento está reflejado en la portada de Please Don't Be Dead. La foto no es un montaje. En ella refleja su semblante en la cama del hospital. A su vez, nos hace recordar –desde el título– en la revancha que mantiene musicalmente consigo mismo y la manera de reinventarse musicalmente a los 50 años de edad. Asimismo, la súplica a no morir nos lleva a pensar que todavía puede dar mucho más como artista y el álbum, con altas referencias a un blues electrónico o moderno, no ha decepcionado.

La canción de entrada "Plastic Hamburgers", empieza con un riff que llama la atención a primera escucha. Inmediatamente vienen las referencias a la época de El Camino de The Black Keys. La letra dice –de manera atractiva y hasta seductora– lo frívolo que puede ser el actuar de las autoridades ante el estado de violencia en Estados Unidos. Sobre todo si eres una persona afrodescendiente y creciste en la zona marginada de la ciudad. Este mismo discurso continúa en "Bad Guy Necessity", cuyo intro nos hace pensar que se tratará de una canción apegada al gangsta rap, pero en el camino al coro cambia la perspectiva de la melodía a una versión más R&B. En la que reclama lo siguiente. "Todos necesitan un chico malo / Necesitan a alguien a quien culpar / Quieren culpar a una figura", haciendo alusión a los problemas que ha tenido con las autoridades, como la policía (que no han sido pocos, valga la aclaración).

"A Letter to Fear" es el más claro reflejo de que este álbum se trata de una catarsis, ya que utiliza esta carta para darse valor y también a las personas con las cuales comparten momentos como él, como sus amigos. El sentido de comunidad está perenne.

Y el hecho de salir al frente con esta carta hecha canción conecta perfectamente con "A Boy Named Andrew", en el que el cantante se autocuestiona con todo aquello que ha hecho o con lo que quiere ser. Hay un tarareo al inicio, lo que hace que su voz sea más atractiva al escucharla y que le da más fuerza a la composición. Asimismo, al medio de la misma, encontramos un pequeño solo de guitarra que no está de más y contribuye a darle más soltura a la canción, lo que los coros femeninos llegan a complementar.

Es curiosa la manera en la cual aborda el tema del racismo en "Transgender Biscuits", con un tono de g-funk noventero, quizá inspirado en Doggystyle de Snoop Dogg. La canción que le sigue "The Suit That Won't Come Off" se vuelve un poco repetitiva en cuanto a melodías con "Transgender Biscuits". Es una derivación más pausada y blusera de esta última. En este caso, "The Suit That Won't Come Off" gira en torno al tema de la delincuencia, y vuelve a autocuestionarse, como en una especie de monólogo.

En "A Cold November Street" hace una referencia tanto vocal como melódicamente a una de sus inspiraciones más directas: El gran Leadbelly. La canción recuerda mucho a "Where Did You Sleep Last Night", lo que mantiene a la noche como principal contextualizador de la historia. "The Duffer" recicla el tarareo de "A Boy Named Andrew"; no obstante la letra es sencilla y básicamente se sostiene en dicho tarareo. Eso sí, contiene un pequeño solo de guitarra que anteriormente le ha funcionado y en este caso, también. "Dark Windows" aborda una declaración sincera, la cual es condensada con una melodía calmada acompañada con un contrabajo que ayuda al ambiente nostálgico.

"Never Give Up" sirve como respiro o interlude para pasar del sonido melancólico y tranquilo para entrar con "Bullshit Anthem", una canción que combina R&B, un toque de funk y blues moderno que vuelve refrescante el final de este álbum. La letra no resalta por ser la más elaborada de toda la producción, pero engloba el trabajo realizado y resalta la presencia del “No te olvides de dónde vienes y hacia dónde vas” de cada una de las canciones. Lo mantiene muy presente. El material es simpático, valiente y comprueba que Fantastic Negrito es capaz de enfrentarse a sus demonios a través de la música.

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