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Strange Bird, Historias de electro pop azucarado

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Strange Bird, Historias de electro pop azucarado
Strange Bird, Historias de electro pop azucarado

Dorado Records / 2015

Artista(s)

Natalie Walker

Si el nombre de Natalie Walker no te resulta familiar, es muy probable que tus oídos se hayan topado antes con su música, ya que algunas de sus composiciones han sido elegidas para formar parte de populares series de televisión como Gray's Anatomy, The OC y Ugly Betty (entre otras); sin mencionar su participación en el soundtrack de Marie Antoniette (2006) película dirigida por Sofía Coppola.

walker

Walker originaria de indiana, comenzó su carrera en la música a los 19 años como parte de Daughter Darling, banda de trip hop de Boston con la que duró relativamente poco antes de optar por un camino en solitario. A partir de entonces, ha editado 3 álbumes de estudio que si bien, no han logrado consolidarla a nivel mediático, le han servido para definir un estilo propio en donde el indie-pop y la electrónica, sirven de base a letras sencillas y transparentes que conectan sin esfuerzo con la sensibilidad de sus escuchas.

Tras un largo periodo creativo, Natalie nos presenta Strange Bird, su cuarto álbum de estudio, en donde echando mano de texturas electrónicas, pop y algunos toques de trip hop, es posible reconocer a una artista cuyo sonido evoluciona gradual y consistentemente, dibujando a través de sus canciones un universo lleno de revelaciones personales.

En cortes como "Other Side" y "Superstition", la cantante interrumpe un poco el flujo de dulzura para sumergirse en los beats lentos y de bajos prominentes característicos del trip hop, mostrando una faceta un poco más madura.

El tema “Strange Bird”, por el otro lado, complace con su estructura sencilla, de letra simple y directa que recuerda a veces la inocencia de una canción de cuna. Entre lo más rescatable del disco se encuentran "Deja Vú" y "Guns Down" temas que en términos de estructura musical, poseen elementos interesantes y que salen de la zona de confort.

Un lanzamiento donde no hay grandes sorpresas ni sobresaltos (sobre todo en una época en donde el pop se vuelve cada vez más arriesgado y propositivo), pero que se sostiene en su franqueza (de la que a veces el pop y su artificio mediático también puede carecer), elemento indispensable para lograr una repercusión emocional en “el otro”.

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