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Deap Vally: Contundente y directo garage

Deap Vally: Contundente y directo garage
Deap Vally: Contundente y directo garage

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Artista(s)

28/Jun/2013

Deap Vally

Sistrionix

Island / Communion

2013

Pocas cosas sorprendentes suelen romper la calma y el silencio que caracterizan a aquellos lugares en donde las personas, en su mayoría de la tercera edad, se reúnen para aprender a tejer con agujas. Nadie se imaginaba que mientras Lindsey Troy y Julie Edwards aprendían las técnicas de esta antigua práctica, también se entretejían dos mentes que pronto echarían a andar una de las mancuernas más interesantes del rock estadounidense.

Su idea, más allá de abrevar de Led Zepellin o de retocar la memoria de The White Stripes y recuperar lo mejor de The Black Keys, el dúo californiano retoma los conceptos básicos del garage rock para arroparlo en un fuerte carácter femenino; música que oscila entre lo flamante y lo descarado.

El esquema de su álbum debut se caracteriza por ser muy simple y sencillo, carente de pretensión que no recurre a elementos rebuscados de producción, cosa de la cual muchos grupos pecan hoy en día. Deap Vally se orilla por crear un rock sucio, llevado por guitarras muy distorsionadas y una potente línea de batería, acompañados por la grave y rasposa voz de Lindsey Troy.

La mezcla del hard rock, el blues y el garaje se expresan a lo largo de los once cortes en los que se rinden homenajes a sus ídolos y responsables de su inspiración musical como Jack White, Yeah Yeah Yeahs e inclusive Heart. Sus letras son directas y contundentes que hablan acerca de desamor, el “walk of shame” que pasa después de un encuentro esporádico sexual, independencia  e inclusive de pedofilia. Destacan temas como “End Of The World”, “Gonna Make My Own Money”, “Baby I Call Hell” y “Lies”, que se comportan como un chispazo de energía que recorren la distancia entre el cerebro y  los pies en un segundo. Sin duda, un disco ideal para aquellos que gustan escuchar música estridente a volúmenes pocos moderados.

A pesar de todo, el disco puede ser un tanto monótono y lineal que llega a abusar un poco del uso del feedback de guitarra y una canción innecesariamente larga de nueve minutos y medio, áreas que podrían mejorar para su siguiente entrega. No es muy innovador, pero por las sorpresas que tiene te hará pasar un buen rato.